Iglesia.cl - Conferencia Episcopal de Chile

Opinión / Cartas al Portal


Razón y religión

La razón, para los fines de esta carta, la entenderemos como la facultad de pensar, propia del hombre que lo distingue de los demás animales. “Es la guía autónoma del hombre en todos los campos en que es posible una indagación o una investigación” (Abbagnano).

Los animales son guiados por los instintos. En su mito del origen del hombre dice Ortega y Gasset que fue un mono que perdió, a causa de los miasmas de un pantano en que se encontraba, su aparataje instintivo y que se vio obligado a pensar para poder sobrevivir.

Pero la razón tiene sus límites, permite acotar sólo algunos aspectos de la realidad escapándosele muchas de sus dimensiones por lo cual no se la debe absolutizar. Esto se traduce en que la ciencia – los logros a que se llega con el método científico – y la filosofía – entre otros conocimientos – nos ofrecen sólo una visión limitada, parcial, complementaria con otras, dependiendo su alcance y valor del método utilizado para el logro de sus objetivos.

La religión tiene otros caminos.

La revelación es una de las bases fundamentales del conocimiento religioso. Es la manifestación de Dios en la naturaleza y en el hombre (Abbagnano). “La garantía a la que apela la religión es sobrenatural, en el sentido de que va más allá de los límites a que pueden llegar los poderes reconocidos como propios del hombre, de que obra o puede obrar también donde tales poderes se reconocen como impotentes y de que el modo de acción es misterioso o inescrutable” (Abbagnano).

No corresponde, por tanto, oponer la razón a la religión como se hace con tanta frecuencia.

Dr. Pedro Naveillan F.