Con que dolor e impotencia sigo viendo como nuestros pastores están disgregando a sus ovejas.
Cuando leo y escucho las noticias. Los mails de nuestros pastores, cuando veo su actuar. Cuando me veo enfrentada a los silencios dentro de nuestras parroquias, donde no tenemos oportunidad de expresar nuestro dolor, nuestra impotencia, cuando con dolor veo en mi misma que ya no confío, me pregunto "Señor por qué no los veo impregnados de tu amor y misericordia, ¿Señor dónde te tienen? ¿Realmente viven y se alimentan de tu presencia? ¿se dejan guiar por el Espíritu Santo?
La verdad, por más que quisiera creerlo, no puedo.
Vivo con esta lucha interna: mi Iglesia me suena a vacía de Dios. No me siento en casa. ¿qué puedo hacer cuando las homilías me suenan vacías?
Soy una mujer que ingresó a la Iglesia a los 19 años, con un ferviente anhelo de seguir a un Jesús solo amor y misericorda, y ahora me siento abandonada y sola en una casa que ya no siento mía.
Podrá haber muchos que puedan rebatir e invalidar mi sentir. Lo lamento tanto.
Jesus Bendito, ven en nuestra ayuda, hoy más que nunca necesito volver a confiar.
Andrea Medina
Monitora de Pastoral Pre- matrimonial