Con una Eucaristía finalizó el XXX Curso de Formadores de Seminarios de Latinoamérica y El Caribe

Con una Eucaristía finalizó el XXX Curso de Formadores de Seminarios de Latinoamérica y El Caribe

Viernes 31 de Julio de 2009
Tras un mes de formación, compartir y de oración finalizó este viernes 31 de julio el XXX Curso Latinoamericano y de El Caribe para sacerdotes Formadores de Seminarios Diocesanos que desde el 6 de julio se desarrolló en el Pontificio Seminario Mayor San Rafael de Lo Vásquez. En él participaron 51 sacerdotes de 12 países de América Latina y El Caribe.

La Eucaristía de clausura y despedida de los formadores se realizó en la Iglesia Catedral de Valparaíso y fue presidida por Mons. Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso. Durante la homilía, Mons. Duarte recordó todo el bien que hizo San Ignacio de Loyola y lo importante que él ha sido para nuestra Iglesia. “San Ignacio nos enseñó que la vida cristiana es un tema de amor, amar a Dios sobre todas las cosas. El amor es fundamental para todos, especialmente, para los sacerdotes, en que su servicio es un quehacer de amor, ya que tienen que atender, servir y conducir a todos hacia Dios”.

“San Ignacio nos dio pistas para discernir qué es lo bueno y qué es lo malo en nuestras vidas. Él nos enseñó a mirar la vida como un combate en el que tenemos que salir victorioso con las armas de una fe vivida con la oración, la Eucaristía, la dirección espiritual, la formación permanente”.

“Durante estas cuatro semanas, hubo un crecimiento espiritual y un compromiso con el pueblo santo de Dios. Para nosotros la permanencia de ellos nos hizo muy bien, ya que hemos tomado conciencia de la Iglesia de América Latina y del Caribe, hemos tomado conciencia de una Iglesia alegre y con esperanza”. Finalizó agradeciendo a todos quienes hicieron posible la realización de ese Curso de Formadores.

Crónica del Curso

Los 51 sacerdotes participantes están felices y muy agradecidos de nuestra Diócesis. Colaboraron en muchas Parroquias de nuestra diócesis, donde pudieron palpar las diferentes realidades pastorales que cohabitan en nuestra Iglesia. Presidieron eucaristías, confesaron, y compartieron con la feligresía. Fueron acogidos como "ahijados" por varias familias chilenas que los llevaron a sus respetivas casas para pasar el día con ellas y compartir la experiencia de familia chilena.

El objetivo de este encuentro fue profundizar las exigencias actuales de la formación en el Continente de los futuros sacerdotes.

Desafío con la realidad

Entre otros temas, los formadores distinguieron los principales elementos de la formación integral en un proyecto global que responde a los desafíos de la realidad de los nuevos pastores; profundizaron la reflexión de las dimensiones humanas, espiritual, intelectual y pastoral; valoraron y reflexionaron sobre los criterios para la formación en los seminarios que ayuden a los futuros sacerdotes a asumir los retos del estado permanente de misión en el Continente y, estudiaron las implicancias de Aparecida en la formación de los futuros pastores.

Antecedentes

El curso corresponde al programa anual de actividades organizado por la OSLAM (Organización de Seminarios de América Latina y el Caribe) que reúne a los seminarios diocesanos del continente, para la cooperación, diálogo y servicio entre los mismos.

Su sede está en el CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) en Bogotá, Colombia. Sus orígenes se remontan a 1955, cuando nació en Río de Janeiro el Consejo Episcopal Latinoamericano, el que tres años después, en Roma, organizó el primer Congreso de Rectores de Seminarios Mayores de Latinoamérica.

Importancia del formador

La Iglesia Católica asigna enorme importancia a la figura del formador, por cuanto en sus manos son entregados los jóvenes que han mostrado vocación por el sacerdocio, que llegan a los seminarios para iniciar su preparación, recibir los valores correspondiente y, tras nueve años de formación en los ámbitos humano, espiritual, intelectual y pastoral, dejarlos aptos para convertirse en ministros de Dios.

Esa es la tarea de los nueve seminarios que existen en Chile y dentro de ellos el de Lo Vásquez, donde 35 jóvenes se preparan para seguir la senda trazada por el Creador en la Diócesis de Valparaíso.

En los tiempos actuales es indispensable disponer de formadores preparados, para que los jóvenes seminaristas lleguen a ser los pastores que el pueblo de Dios necesita hoy. Las vocaciones en la actualidad son pocas, no obstante, se vislumbra un repunte, como está ocurriendo en muchos países de América.


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Fuente: Comunicaciones de Valparaíso
Valparaíso, 31-07-2009