Diócesis fortalece la cultura del cuidado con jornadas formativas sobre prevención de abusos
Más de un centenar de agentes pastorales y miembros de comunidades participaron en dos jornadas realizadas en el Colegio Don Orione, donde se abordaron herramientas de prevención, protección, acompañamiento y responsabilidad eclesial frente a los distintos tipos de abuso.
En el marco del trabajo impulsado por el Consejo Diocesano para la Prevención de Abusos contra Menores de Edad y Acompañamiento a Víctimas, la Diócesis Santa María de los Ángeles desarrolló dos jornadas formativas sobre prevención de abusos, protección y cultura del cuidado, realizadas los sábados 9 y 16 de mayo en el Colegio Don Orione.
El Consejo fue creado acogiendo las recomendaciones de las «Líneas Guía de la Conferencia Episcopal de Chile para tratar los casos de abusos sexuales a menores de edad», mediante el Decreto 221/2018 del 6 de agosto de 2018, promulgado por el Obispo Emérito Monseñor Felipe Bacarreza Rodríguez, con el objetivo de fortalecer la prevención, el acompañamiento y la protección dentro de la vida eclesial.
La primera jornada contempló el módulo “Abuso sexual en la Iglesia Universal y chilena”, presentado por el padre Alexis Sandoval, quien entregó un contexto histórico y pastoral sobre la crisis de abusos en la Iglesia, abordando cómo esta realidad impactó inicialmente en países como Irlanda y Estados Unidos, llegando posteriormente a Chile con casos ampliamente conocidos.
Durante su exposición, el sacerdote enfatizó la importancia de asumir esta realidad desde una mirada pastoral y comunitaria, promoviendo una cultura del cuidado, del buen trato y de la protección. Además, realizó un recorrido por las distintas acciones y documentos impulsados por la Iglesia entre los años 2001 y 2018 para enfrentar los abusos y fortalecer los mecanismos de prevención.
Asimismo, destacó que los abusos no solo se limitan al ámbito sexual, sino que también incluyen abuso de poder, psicológico, espiritual y de conciencia, insistiendo en la necesidad de que toda la comunidad eclesial se comprometa activamente en la prevención y protección.
El segundo módulo fue desarrollado por Paola Rebolledo, psicóloga y encargada de acompañamiento espiritual en la diócesis, quien abordó las dinámicas relacionales que atentan contra la cultura del cuidado. En su presentación profundizó en conceptos como la asimetría en las relaciones y las distintas formas de abuso, especialmente el abuso de poder, de conciencia y espiritual.
También expuso sobre el abuso sexual infantil y las consecuencias que este genera tanto en las víctimas como en los entornos cercanos, destacando la importancia de que las comunidades sean agentes activos de prevención, apoyo y esperanza.
La segunda jornada inició con el módulo “Abordaje del abuso sexual desde la justicia canónica y civil”, expuesto por la abogada Ximena Valenzuela, quien explicó las diferencias entre los procesos civiles y eclesiásticos, además de orientar sobre protocolos, procedimientos y canales de acción frente a denuncias o situaciones de abuso.
La exposición fue altamente participativa y permitió resolver dudas concretas respecto a la aplicación del Derecho Canónico, los procesos de denuncia y las instancias de acompañamiento existentes tanto en la Iglesia como en el ámbito civil.
El cuarto módulo estuvo a cargo de Johanna Illanes Pardo, quien profundizó en el concepto de prevención y sus distintos niveles, abordando factores de riesgo y factores protectores dentro de las comunidades. La exposición permitió comprender la importancia de la formación permanente, la información y la corresponsabilidad de todos quienes prestan servicio pastoral.
Ivonne Fuentes, una de las participantes de las jornadas, valoró positivamente los contenidos entregados durante el curso, destacando que “fue una instancia muy enriquecedora y necesaria para quienes servimos en la Iglesia. Nos permitió comprender con mayor profundidad la importancia de la prevención, del cuidado de las personas y de asumir un rol activo frente a cualquier situación de abuso”.
Asimismo, señaló que la formación ayudó a generar mayor conciencia sobre las distintas formas de vulneración que pueden existir dentro de las relaciones humanas y pastorales. “Es importante que todos podamos informarnos, conocer los protocolos y aprender cómo actuar. Estos espacios nos entregan herramientas concretas para acompañar, orientar y construir comunidades más seguras y humanas”, expresó.
Durante ambas jornadas, las expositoras y relatores recordaron además los distintos recursos disponibles en plataformas de la Iglesia y de la diócesis, incluyendo canales de orientación, acompañamiento y denuncia, reforzando el llamado a construir comunidades más seguras, conscientes y comprometidas con la dignidad y el cuidado de las personas.
Fuente: Departamento de Comunicaciones Diócesis Santa María de los Ángeles
Los Ángeles, 18-05-2026