Ordenación diaconal del H. Tomás Villalobos, CSV
Este sábado 11 de abril, en la capilla del Colegio San Viator de Macul, el H. Tomás Villalobos recibió la ordenación diaconal de manos del Cardenal Fernando Chomali. En la homilía, el Cardenal subrayó que este momento es particularmente significativo en el contexto cultural actual, marcado por el individualismo y la búsqueda de la autosatisfacción.
Frente a ello, la vocación a la vida religiosa y al ministerio ordenado aparece como un signo distinto: una entrega generosa que ofrece la libertad como disponibilidad, una opción por la vida en comunidad y por un modo de amar que no se reduce al propio interés.
El diácono, configurado con Cristo servidor, está llamado a hacer visible ese estilo de vida que brota del Evangelio: servir antes que ser servido, darse antes que acumular. Por eso, este día -como proclama el Salmo 117- es obra del Señor, motivo de alegría y de verdadero gozo.
Resulta especialmente elocuente que alguien con posibilidades de éxito en otros ámbitos elija este camino. No se trata de una renuncia estéril, sino de una respuesta a la gracia: Dios toma la iniciativa, llama, y el hombre responde con libertad. En esa respuesta se revela un amor distinto, más hondo, que encuentra su plenitud en la entrega.
El H. Tomás Villalobos nació en Ovalle el 13 de septiembre de 1991. Inició su formación en 2010 con el postulantado y realizó su noviciado en 2013, etapa que le permitió profundizar en la vocación a la vida religiosa y en el carisma viatoriano. Obtuvo la Licenciatura en Teología y estudios en Educación, complementados con formación en acompañamiento espiritual y un Magister en Gestión Educativa.
Desde 2017 se desempeña como profesor de Religión en el Colegio San Viator de Macul, donde asume responsabilidades en coordinación pastoral y gestión colegial, acompañando con dedicación a los jóvenes en el movimiento congregacional, Juventudes Viatorianas (JUVI). Durante estos 16 años ha mostrado un compromiso sostenido con los jóvenes, con la pastoral vocacional y con la formación catequética, tanto en el colegio como en la capilla San Viator de Puente Alto. Es reconocido como un religioso cercano, entregado y respetuoso con los estudiantes, las familias y sus colegas; ama profundamente a Jesucristo, a la Iglesia y a nuestra comunidad viatoriana.
La comunidad viatoriana y la Iglesia lo acompañan con gratitud y alegría, y piden al Señor de la mies que este testimonio suscite nuevas vocaciones al servicio del Evangelio.
Fuente: Clérigos de San Viator – Chile
Santiago, 12-04-2026