Comunidad de Limache se prepara para celebrar alegremente la Fiesta de Nuestra Señora Purísima de las 40 horas este domingo 22 de febrero.
En el marco de la Novena en honor a la Virgen de las 40 Horas, el Santuario de Limache acogió este jueves 19 de febrero la celebración del Jubileo Eucarístico, instancia profundamente significativa para la vida espiritual de la comunidad.
La Santa Misa, celebrada a las 19:30 horas, fue presidida por el Obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo, quien concelebró junto a sacerdotes y acompañó a numerosos fieles que se congregaron para renovar su amor a Jesucristo presente en la Eucaristía. Durante la celebración, el Pueblo de Dios elevó sus oraciones por intercesión de la Santísima Virgen, poniendo de manera especial en el altar la intención por las vocaciones al sacerdocio.
En su homilía, Mons. Bravo centró su reflexión en la necesidad de una vida auténticamente configurada con Cristo, recordando que la presencia del Señor en la hostia consagrada —humilde y silenciosa— es el fundamento que sostiene al mundo y da sentido a la existencia humana. Invitó a los fieles a fortalecer una espiritualidad eucarística concreta, que no se limite a la devoción exterior, sino que transforme el corazón y las relaciones cotidianas.
A partir de la Palabra proclamada, el Obispo ofreció tres orientaciones pastorales. En primer lugar, a la luz del libro del Deuteronomio, destacó la importancia de aprender a dejar que Dios realice su voluntad en nuestra vida, siguiendo el ejemplo de la Virgen María, modelo de disponibilidad y obediencia confiada.
En segundo término, evocando la enseñanza de San Pablo, recordó que todos los bautizados forman parte del Cuerpo de Cristo. “Nadie queda fuera”, subrayó, enfatizando que la comunión eclesial no es una idea abstracta, sino una realidad viva que une, fortalece y compromete a caminar juntos como Iglesia.
Finalmente, al referirse a la vida eterna, señaló que la Eucaristía abre el corazón a la esperanza y nos introduce en un proceso de conversión profunda, que anticipa ya en nuestra historia la experiencia de la resurrección. Así, la participación frecuente y consciente en el sacramento se convierte en camino de transformación interior y de renovación comunitaria.
La jornada también permitió poner en valor la riqueza artística y espiritual del Santuario. Don Andrés Moyano, feligrés de la comunidad, compartió antecedentes sobre el fresco que preside el presbiterio del templo. La obra fue realizada por el artista Amunátegui, proveniente de Las Condes, Santiago, durante la administración del entonces alcalde Luis Minardi de la Torre. Según el testimonio, el pintor dedicó cerca de un año a su ejecución, trabajando desde andamios y demostrando una notable destreza técnica. Tiempo después, se conoció que el mismo artista realizó otra obra de temática bíblica en una iglesia cercana a Talca.
Al finalizar, el párroco del Santuario extendió una cordial invitación a toda la comunidad diocesana a participar este domingo 22 de febrero en la tradicional celebración de las 40 Horas en la ciudad de Limache. Durante la jornada habrá misas a lo largo del día, culminando con la solemne procesión final a las 18:00 horas, signo público de fe y adoración al Señor presente en la Eucaristía.
De este modo, la Novena de la Virgen de las 40 Horas continúa consolidándose como un espacio privilegiado de encuentro con el Señor, donde la centralidad de la Eucaristía, la devoción mariana y la comunión eclesial fortalecen la fe del Pueblo de Dios y reafirman su compromiso evangelizador.
Fuente: Comunicaciones Valparaíso
Limache, 20-02-2026