Octavo Encuentro de la Fe Binacional congregó a comunidades chilenas y argentinas en el Paso Pichachén
Cerca de 200 fieles participaron de la tradicional Misa binacional celebrada a más de dos mil metros de altura, reafirmando el compromiso de oración por la paz entre Chile y Argentina, bajo la protección de la Virgen María Auxiliadora.
En el Hito Chileno-Argentino ubicado en la zona cordillerana de Pichachén, a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, se realizó el Octavo Encuentro de la Fe Binacional, una significativa celebración católica que une cada año a comunidades de Chile y Argentina en torno a la Eucaristía y la oración por la paz.
El encuentro, realizado como es tradición cada 29 de diciembre, congregó a cerca de 200 personas, principalmente provenientes de comunidades del Decanato Cordillera. Participaron fieles de las parroquias de Antuco, San Diego de Alcalá, Santa Bárbara y Quilaco, acompañados por sus respectivos párrocos: el Padre Carlos Rabié, el Padre Jaime Riquelme, el Padre Rodrigo García y el Padre Óscar Gutiérrez, quien además tuvo a su cargo la organización de este significativo encuentro de fe entre las naciones chilena y argentina.
El Padre Óscar Gutiérrez explicó que este encuentro está pensado especialmente para parroquias de frontera, al borde de la cordillera, y que tiene como principal objetivo “unir a los fieles laicos católicos en la oración por la paz entre Chile y Argentina y por la paz en el mundo”, recordando además el Tratado de Paz y Amistad entre ambos países, que se acerca a cumplir más de cuatro décadas. La jornada contó también con la presentación del coro de Ninhue, que aportó música chilena, fortaleciendo el sentido cultural y fraterno del encuentro.
La Eucaristía fue presidida por el Obispo de la Diócesis Santa María de los Ángeles, Monseñor Cristián Castro Toovey, junto al Padre Francisco Chimento de Chos Malal y los sacerdotes del decanato cordillera presentes.
Monseñor Castro en su en su homilía —celebrada al aire libre, entre cerros y montañas— destacó el profundo simbolismo de reunirse en el hito fronterizo. Invitó a los presentes a reconocerse como hermanos, más allá de las fronteras, y a agradecer a Dios por el don de la paz alcanzada entre dos naciones hermanas. Asimismo, subrayó la protección maternal de la Virgen María Auxiliadora, presente en una pequeña gruta y en la imagen dispuesta en el altar, recordando que Cristo, Príncipe de la Paz, es el centro de esta celebración.
“Es muy emocionante estar aquí por primera vez celebrando la Eucaristía en este lugar, donde ambas naciones se unen. Ese hito que dice Chile de un lado y Argentina del otro nos invita a reconocernos, ante todo, como hermanos”, expresó el obispo, animando a continuar con este gesto de encuentro, fraternidad y fe que se ha mantenido por tantos años.
Desde la delegación argentina, el Padre Francisco “Pancho” Chimento, salesiano de Chos Malal, provincia de Neuquén, valoró profundamente la experiencia vivida en el Paso Pichachén. Señaló que celebrar la Misa en este lugar “es seguir construyendo, tejiendo y rezando por la paz”, destacando la vivencia fraterna, espiritual y cultural compartida entre sacerdotes, religiosos y laicos de ambos países.
El sacerdote argentino resaltó además el especial significado de María Auxiliadora para la espiritualidad salesiana, señalando que su presencia en este paso cordillerano es un signo de esperanza y un llamado a seguir construyendo la paz como hermanos y hermanas, especialmente en los momentos difíciles.
El Octavo Encuentro de la Fe Binacional en Pichachén volvió así a ser un espacio de profunda comunión eclesial, donde la oración, la Eucaristía, la música, el encuentro fraterno y el recuerdo del camino de paz recorrido por Chile y Argentina se unieron en un mismo testimonio de fe, esperanza y fraternidad cristiana.
Fotografía: Vicaria Pastoral de la Diócesis
Fuente: Departamento de Comunicaciones Diócesis Santa María de los Ángeles
Los Ángeles, 30-12-2025