Diócesis de Valparaíso celebra la Vida Monástica en encuentro que reunió a cinco monasterios de vida contemplativa.
En el Año del Centenario y del Jubileo de la Esperanza, el encuentro fue un momento de profunda oración y alegría, para agradecer a Dios por el regalo de la Vida Contemplativa en la Diócesis de Valparaíso
Este sábado 16 de agosto, en el Monasterio de las Hermanas de Belén en Casablanca, se celebró el Encuentro de la Vida Contemplativa de la Diócesis de Valparaíso, en el marco del Centenario y del Jubileo de la Esperanza. La jornada contó con la participación de representantes de los cinco monasterios presentes en la diócesis —cuatro femeninos y uno masculino— quienes se reunieron en un clima de oración, fraternidad y reflexión en torno a la esperanza que sostiene la vida monástica.
El encuentro comenzó con un momento de acogida fraterna y un desayuno compartido, seguido de la celebración de la Santa Misa, que incluyó un espacio de acción de gracias y silencio contemplativo. Posteriormente, se rezó la Hora Sexta y el Ángelus, y se desarrolló una charla formativa sobre la esperanza en la vida religiosa. El almuerzo fue ocasión para que cada comunidad compartiera la realidad de su monasterio y las experiencias de su vida consagrada.
Por la tarde se vivió un encuentro fraterno donde las comunidades compartieron oraciones y reflexiones en torno al tema de la esperanza. La jornada concluyó con el rezo de Vísperas, un signo de gratitud y la entrega de un rosario y una imagen elaborada en el monasterio anfitrión.
Al finalizar la Eucaristía, el
Obispo de Valparaíso, Mons. Jorge Vega, destacó la riqueza de la vida contemplativa para la Iglesia diocesana:
“
Hoy sábado 16 de agosto, con ocasión del Jubileo de la Iglesia universal y del Centenario de nuestra diócesis, se han congregado aquí en el Monasterio de Belén los diferentes monasterios de vida contemplativa para vivir un momento de oración, de formación y de fraternidad. Hemos celebrado una misa muy bonita, profunda e intensa, seguida de un tiempo de silencio contemplativo. Es una gran riqueza para nuestra diócesis contar con cinco monasterios de vida contemplativa, cuatro femeninos y uno masculino. Como pueblo de Dios debemos darle gracias al Señor por esta bendición. La vida contemplativa es fundamental: mientras en la vida activa hablamos al mundo de Dios, en la vida monástica las hermanas y hermanos le hablan a Dios sobre el mundo, sobre nuestras alegrías, preocupaciones y desafíos. Ahí radica su gran importancia para nuestra Iglesia”.
Por su parte, el
Obispo Auxiliar y Vicario Pastoral de la Diócesis, Mons. Mario Salas, subrayó la profunda comunión entre la vida contemplativa y la vida pastoral de la diócesis:
“Estamos en un encuentro con los cinco monasterios de vida contemplativa de nuestra diócesis y ha sido un momento muy significativo. Hemos terminado la Eucaristía y como se dijo en la homilía, unir la vida contemplativa y la vida activa es fundamental. Los monasterios, cuatro de vida femenina y uno masculino, son de alguna manera el pulmón de nuestra vida diocesana: nos animan y nos vinculan con la pastoral a través de su oración constante. Estamos muy contentos de compartir este día tan fraterno junto a las hermanas y hermanos”.
Este encuentro fue un signo de comunión y gratitud en el marco del Centenario de la diócesis, renovando el reconocimiento al testimonio silencioso y fecundo de la vida contemplativa, que con su oración sostiene la misión y la esperanza de toda la Iglesia que peregrina en los valles de Valparaíso.
Fuente: Comunicaciones Valparaíso
Valparaíso, 16-08-2025