Benedicto XVI llamó a los responsables de la industria y a los agentes de la comunicación social, para que salvaguarden el bien común, respeten la verdad y protejan la dignidad de la persona y de la familia.
El Santo Padre se asomó este domingo 20 a la ventana de su estudio que da a la Plaza de San Pedro para saludar al mediodía a los peregrinos allí reunidos y rezar con ellos el Regina Coeli.
El Papa recordó su reciente viaje apostólico a Brasil, del que hablará el próximo miércoles en la audiencia general, e invitó a los fieles a seguir rezando por la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que se está celebrando en Aparecida y "por el camino del pueblo de Dios que vive en América Latina".
Benedicto XVI se refirió también a la celebración anual de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebró este domingo de la Ascensión del Señor (pero que en Chile se celebra el primer domingo de Julio), cuyo tema este año es: "Los niños y los medios de comunicación: un reto para la educación", y subrayó que "los retos educativos del mundo actual están frecuentemente unidos a la influencia de los medios de comunicación, que hacen competencia a la escuela, a la Iglesia e, incluso, a la familia".
Ver Mensaje papal para esta Jornada.
"En este contexto -prosiguió- es esencial una adecuada formación para el correcto uso de los medios: los padres, los profesores y la comunidad eclesial están llamados a colaborar para educar a los niños y a los jóvenes a ser selectivos y a madurar una actitud crítica, cultivando el gusto por lo que es estética y moralmente válido. Pero también los medios deben aportar su contribución, promoviendo la dignidad de la persona humana, el matrimonio y la familia, las conquistas y las metas de la civilización".
"Los programas que inculcan violencia y comportamientos antisociales, o vulgarizan la sexualidad humana -subrayó el Papa- son inaceptables, más aún cuando se presentan a los menores. Renuevo por lo tanto el llamamiento a los responsables de la industria y a los agentes de la comunicación social, para que salvaguarden el bien común, respeten la verdad y protejan la dignidad de la persona y de la familia".
Por último, el Santo Padre recordó que en muchos países se celebra hoy la solemnidad de la Ascensión del Señor. "Jesús resucitado vuelve al Padre -dijo-, nos abre así el camino a la vida eterna y hace posible el don del Espíritu Santo", y pidió la intercesión de la Virgen para que toda la Iglesia obtuviera "un renovado Pentecostés".
Fuente: Servicio Informativo Vaticano
Vaticano, 21-05-2007