Mons. Horacio Valenzuela sugiere un nuevo lugar para nuestros santos en la acción evangelizadora
Con citas de San Alberto Hurtado, el Obispo de Talca y delegado de la CECh ante la V Conferencia afirma que nuestra América Latina está sembrada de testimonios de hombres y mujeres que han sido heroicos discípulos y misioneros de Jesucristo.

Mons. Horacio Valenzuela, al intervenir en la sesión Plenaria de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, habló de la necesidad de un nuevo lugar de nuestros santos en nuestra acción evangelizadora. En su
alocución sugirió hablar de la “nube de testigos” como lugar teológico, como lugar donde se comprende, se nutre y crece la Iglesia.
"Quiero destacar a nuestros santos como lugar en que se ha desplegado con extraordinaria pertinencia , riqueza y cercanía, la acción salvadora de Jesucristo. Ellos son el fruto más precioso de la Evangelización en nuestro continente Nuestra América Latina está sembrada de testimonios de hombres y mujeres que han sido heroicos discípulos y misioneros de Jesucristo y que fueron y son promotores de su Vida Nueva", manifestó Mons. Valenzuela, quien es uno de los delegados de la Conferencia Episcopal de Chile ante la reunión continental de Obispos.
El Obispo de Talca estima que parece necesario hoy volver a mirar nuestros santos como una irrupción de Dios en la historia concreta de nuestros pueblos. "Hasta ahora, me parece, no han tenido el lugar que les corresponde en nuestra vida pastoral ordinaria . No han tenido protagonismo suficiente en nuestra acción pastoral “más oficial “ . Hemos subrayado los favores de los santos, que son importantes, pero hemos obscurecido a los santos que están detrás de los favores …dejándolos sólo en el ámbito –necesario por cierto - de la piedad y la devoción.
Me parece que habría que incorporarlos a nuestra vida espiritual y pastoral, para favorecer una nueva amistad con ellos", agrega.
Mons. Valenzuela precisa que nuestros santos son una respuesta de Dios. Citando palabras de San Alberto Hurtado ('Hasta los cristianos –nos incluimos los pastores– a fuerza de respirar esta atmósfera estamos impregnados de materialismo, de materialismo práctico. Confesamos a Dios con los labios, pero nuestra vida de cada día está lejos de Él. Leemos los mismos libros, asistimos a los mismos espectáculos y emitimos los mismos juicios que los ateos'), sostuvo que muchas veces trabajamos como si la evangelización fuera una empresa sólo humana.
"Sólo la visión de fe impulsa a reconocer a con radicalidad a Cristo en cada hombre, en especial los más pobres, y es capaz de sostener una entrega tan generosa, profunda y constante como la de San Alberto Hurtado", concluyó el delegado chileno.
Texto intervención Mons. Horacio Valenzuela
Fuente: Iglesia.cl en Aparecida
Aparecida, 18-05-2007