Iglesia de Chillán elevó plegarias por la V Conferencia

Fieles asistieron a misa en la Catedral

Iglesia de Chillán elevó plegarias por la V Conferencia

En su homilía, el Obispo de Chillán llamó a los fieles a mantenerse en permanente oración, pidiendo al Señor que las conclusiones de Aparecida permitan iluminar el caminar misionero de nuestra Iglesia Latinoamericana y del Caribe.

Jueves 17 de Mayo de 2007
Con la V Conferencia los católicos “nos sentimos llamados a renovarnos como comunidad de fe en el esfuerzo de construir el humanismo cristiano” señaló el Obispo de Chillán, monseñor Carlos Pellegrin Barrera, en su homilía frente a los fieles que asistieron a la celebración de una misa que tuvo por objetivo rezar por el trabajo que nuestros pastores latinoamericanos están realizando en el encuentro continental y las conclusiones que surjan del mismo.

La celebración eucarística tuvo lugar en la tarde del miércoles 16 de mayo, en la Iglesia Catedral de Chillán. El sentido fue que esta comunidad diocesana, mediante la oración, se uniera en comunión eclesial a la Iglesia Católica de nuestro continente que por estos días tiene puestos sus ojos en el Santuario de Aparecida, en Brasil.

El Obispo de Chillán indicó que en la historia “la Iglesia ha tenido que mantenerse muy alerta para descubrir de qué manera, en su peregrinar, la voz del tiempo es la voz de Dios, y discernir los signos de los tiempos que la desafían constantemente.” Es por ello que la V Conferencia, agregó, escucha desde Aparecida “la voz de Dios hoy, que nos habla en medio de nuestra realidad continental”. Por ejemplo, la preocupación por las estructuras económicas y políticas, marcadas por una desigualdad social; el impacto del neoliberalismo, que no siempre beneficia a los más pobres; el vertiginoso avance de la modernidad, expresado en el rápido desarrollo de la biotecnología y la informática; el desafío de los medios de comunicación, que si bien nos ha abierto una ventana al mundo, por otro lado nos ha sacado de una cierta tranquilidad serena que vivíamos; y el crecimiento de las Iglesias evangélicas y protestantes, que desafía a la Iglesia a buscar formas renovadas de evangelización.

Fuente: Comunicaciones Chillán
Chillán, 17-05-2007