Un pastor evangélico en la Conferencia de Aparecida

Juan Sepúlveda:

Un pastor evangélico en la Conferencia de Aparecida

La mejor forma de dar respuesta al secularismo y el cambio cultural de esta época es “dar razón de nuestra esperanza”, dijo el pastor chileno Juan Sepúlveda, de la Iglesia Misión Pentecostal, invitado como observador a la V Conferencia de los Episcopados de América Latina y El Caribe, que el Papa inaugura este domingo 13, en Aparecida, Brasil.

Viernes 11 de Mayo de 2007
Con sorpresa reaccionó el pastor Juan Sepúlveda al recibir la nota de la Santa Sede invitándolo a participar como observador a la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Pero cambió “con gusto” su agenda, para estar los más de 20 días en Aparecida, “pues veo esta invitación como un gran honor y una enorme responsabilidad para mí”. Juan Sepúlveda piensa que fue elegido por su experiencia en variados encuentros y diálogos entre diversas iglesias y su trabajo de interpretación de la historia y teología del pentecostalismo chileno y latinoamericano en distintos foros ecuménicos.

Unidad para que el mundo crea
Respecto del aporte que espera hacer a la V Conferencia, el pastor explica que podrá tener una participación activa, lo que significa que “estaré en condiciones de compartir mis visiones sobre los diversos temas en discusión, pero creo que mi aporte será especialmente importante en los tópicos referidos a las oportunidades y dificultades para avanzar en el camino de unidad cristiana en América Latina”.
Explica que mucha gente piensa que poner el acento en la vocación misionera conlleva necesariamente un descuido de la preocupación por la unidad. “Yo creo, en cambio, que la misión es mucho más efectiva cuando se da en un marco de cooperación entre las distintas iglesias. Como Jesús ya lo anticipó, las divisiones son un obstáculo "para que el mundo crea".

En su conversación con iglesiadesantiago.cl, el Pastor Juan Sepúlveda se refiere a la participación de representantes de iglesias cristianas no católicas en la V Conferencia, y afirma que “en la invitación que he recibido, se señala explícitamente que el Papa Benedicto XVI y los obispos latinoamericanos esperan que la presencia de observadores sea un signo tangible de la unidad existente entre los cristianos en América Latina”. Agrega que “la proyección de esta apertura dependerá de la medida en que ésta impacte en el mensaje que al final saldrá de la Conferencia”.

Dar razón de nuestra esperanza
Aun reconociendo la fuerte religiosidad que hay en América Latina y que los procesos de modernización no han significado una disminución de las preocupaciones espirituales, ni una reducción de la religión al ámbito de lo privado, sostiene que “la persistencia de realidades como la pobreza, la injusticia, la violencia política y social, la discriminación, y muchas otras situaciones que marcan la vida cotidiana de nuestros pueblos, ponen en duda la profundidad de nuestras convicciones religiosas”.

¿Qué hacer, entonces?
“Creo que el mejor camino para responder a los desafíos que nos presentan la secularización u otros cambios culturales, no es desarrollar estrategias defensivas, menos aun ofensivas. El mejor camino es buscar formas efectivas de ‘dar razón de nuestra esperanza’ en los distintos ámbitos de la vida de nuestros pueblos. Me parece que la elección del texto del Evangelio de Juan 10:10 como lema de la Conferencia es un gran acierto, puesto que el mejor camino es dar testimonio, en todos los ámbitos, de la ‘vida en abundancia’ que Jesús vino a proclamar”.

No son sectas
En este campo, tiene una inquietud, y señala con sinceridad que “me preocupa que en las comunicaciones públicas relativas a los preparativos de la Conferencia se han dado señales que, a primera vista, no parecen muy coherentes con el sentido de la invitación. Me refiero al retorno al uso del término ‘secta’ para referirse a las iglesias evangélicas y pentecostales presentes en América Latina, y a su visualización como uno de los principales problemas de América Latina”.

El uso erróneo de ese término por parte de algunos comunicadores para referirse a iglesias evangélicas, obviamente no corresponde a la visión de la jerarquía católica, que invitó a representantes de iglesias hermanas y no a sectas, que son grupos cerrados, que avanzan, como acaba de decir el Papa, porque en el mundo “existe una gran sed de Dios”.

Fuente: DOP www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 11-05-2007