El cambio de época que vive la sociedad actual requiere de un anuncio del Evangelio sin reduccionismos, para que la persona se convierta a Jesucristo y se mantenga fiel a su vocación cristiana, dijo Monseñor Ricardo Ezzati, Obispo Auxiliar de Santiago y designado Arzobispo de Concepción.

El prelado participó en Bogotá en una de las últimas reuniones preparatorias de la V Conferencia de los Episcopados de América Latina y El Caribe, que se desarrollará en mayo en Aparecida, Brasil. El objetivo fue sintetizar y organizar los aportes que hicieron las Conferencias Episcopales de A. L.
Un equipo de 3 obispos, 4 sacerdotes, una laica y una religiosa logró una síntesis cualificada de todas las aportaciones hechas, para ofrecer a los Obispos que van a participar en la Asamblea algunos elementos centrales de la vida de la Iglesia en el Continente. Monseñor Ezzati precisó que esta síntesis refleja la metodología del “ver, juzgar y actuar”.
“Ver desde la fe, desde Dios; juzgar desde la revelación del Señor y actuar desde la vida y misión de la Iglesia. El eje central es ser discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en él tengan vida”, dijo.
Agregó que analizaron la realidad de la iglesia latinoamericana en el contexto de la historia del Continente; “desde Jesucristo y su revelación se ha tratado de ver cuáles son los llamados del Espíritu para estar presentes en esta realidad, culturalmente nueva, de América y, desde una eclesiología de comunión y participación, mirar las tareas fundamentales que la Iglesia está llamada a realizar. Miramos la historia de nuestros pueblos desde la óptica del Evangelio y nos proyectamos a los desafíos que tiene la Iglesia para ser fiel a Jesucristo y al pueblo latino americano, en los próximos años”.
Este documento síntesis se elaboró para ser presentado a la Presidencia de la V Conferencia, para su revisión, aprobación y posterior envío a todos los obispos que van a participar en ese encuentro regional.
Participantes y presidencia
Participantes de la V Conferencia de obispos son los presidentes de las Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe; los cardenales menores de 80 años que residen en A L.; los obispos elegidos por sus Conferencias Episcopales y obispos, religiosos, laicos y peritos nombrados por el Santo Padre. También participarán los presidentes de los episcopados de Estados Unidos y Canadá y representantes de los episcopados de Europa, Asia y África. Un total de alrededor de 350 personas, de las cuales cerca de 200 son obispos.
La V Conferencia tiene tres presidentes: el Cardenal Juan Bautista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos; el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, presidente del Celam, y el Cardenal Geraldo Majella Agnelo, presidente de la Conferencia Episcopal del Brasil.
Delegación chilena, además del Cardenal Francisco Javier Errázuriz: Monseñor Alejandro Goic, presidente de la Conferencia Episcopal; los obispos elegidos por sus pares, monseñores Cristián Caro, Arzobispo de Puerto Montt; Horacio Valenzuela, obispo de Talca; Héctor Vargas, Obispo de Talca, y Ricardo Ezzati, Obispo Auxiliar de Santiago y designado Arzobispo de Concepción.
Presencia de Benedicto XVI
El Papa Benedicto XVI llegará el 9 de mayo a Brasil, para desarrollar un programa en Sao Paulo y otras localidades cercanas. Allí sostendrá un encuentro con los jóvenes y celebrará la Eucaristía.
El domingo13 de mayo en la mañana, celebrará la Misa con los participantes en la V Conferencia, en la Basílica de Nuestra Señora de Aparecida, y en la tarde pronunciará el discurso inaugural de la Asamblea, tras lo cual regresará al Vaticano.
Evangelización en una historia y cultura concretas
Consultado acerca de lo que él espera para la Iglesia y el Continente de esta Conferencia, Moneñor Ezzati señaló que el tema asignado por el Papa “es de vital importancia en esta encrucijada histórica de América Latina. Estamos viviendo un cambio de época muy profundo, que toca las raíces más profundas de la existencia humana, la manera de pensar, juzgar y las referencias sociales; una cultura que conserva raíces cristianas, pero que, por la globalización, se ve convulsionada y requerida por tantos cambios. La Iglesia está llamada a anunciar a Jesucristo a las personas concretas, insertas en la historia y la cultura de hoy”.
En este contexto, el prelado afirmó que, “la tarea fundamental de la Iglesia es la de ser discípula del Señor en esta nueva cultura. Por tanto, tiene una tarea imprescindible. Cada cristiano debe responder a su vocación original en esta época y en medio de las corrientes culturales propias de este tiempo”.
Añadió que el anuncio de Jesucristo debe provocar en cada persona la conversión y adhesión a Jesucristo, y recordó que en la cultura nueva hay mucho de Dios, del Evangelio, “pero también mucho que no proviene de Dios, sino de la ambición humana, del egoísmo, de una concepción de la persona y la sociedad sin referencia a lo trascendente, sin relación con Dios, con relaciones entre pares y con la naturaleza muchas veces dañada”.
La primera tarea la Iglesia es: “anunciar a Jesucristo en este contexto, para que su vida y su doctrina impregne la vida de cada persona y de la sociedad con, los criterios de juicio del Señor.
Cristianos por opción y no sólo por tradición
Monseñor Ezzati afirmó que “hoy no se puede ser cristiano por tradición, uno tiene que llegar a ser cristiano por opción. Desde luego a partir de la gracia, pero, gracia que pide, también, la libertad y la responsabilidad de cada uno”. Esa gracia es la fe, que marca al cristiano con una identidad propia, añadió.
El próximo Arzobispo de Concepción aseguró que a la Iglesia le interesa que la persona humana tenga vida plena, en todos sus ámbitos y en toda su vida. “Una vida liberada de los ídolos, que alcance la estatura alta de los hijos de Dios en todos los ámbitos: el personal, social y político; los bienes materiales; en un planeta que respire vida, por una sana ecología. Al Señor le interesa enormemente la vida de las personas. Jesucristo entregó su vida para que tengamos vida abundante”.
Discípulos y misioneros
De cara a la Conferencia de Aparecida, Monseñor Ricardo Ezzati llamó a acoger la invitación y la gracia de “hacernos discípulos, misioneros para que el pueblo de América Latina tenga vida abundante. Jesús es el Camino para eso, “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Para tener vida abundante necesitamos pasar por Jesucristo, el es Camino; adherir a la Verdad, que Jesucristo y participar de su propia vida, porque él es la Vida”.
Verdad irreductible y cambio de lenguaje
Le preguntamos si en esta inserción de la Iglesia en la época actual corresponde ceder, hacer algunas concesiones a ciertas presiones de la cultura actual.
Responde: “Jesucristo es irreductible. La verdad de Jesucristo es irreductible, no es facultad de la Iglesia achicarla o relativisarla. La Iglesia está llamada a anunciar la verdad de la persona y del mensaje de Jesucristo en toda su integridad. Tarea de la Iglesia es adecuar su lenguaje. El lenguaje y la estrategia pastoral son medios. Si finalidad es reflejar, para los hombres y mujeres de nuestro tiempo, la verdad irreductible de Jesucristo. La tarea pastoral consiste en acercarse al hombre y mujer contemporáneos; tener empatía frente a la cultura, pero una empatía crítica. No sentimentalismo, sino una empatía que permite anunciar toda la verdad de Jesucristo, sin ningún reduccionismo, porque es justamente esa verdad de Jesucristo la que lleva a la plenitud de la vida”.
Frente a esta verdad irreductible ¿hay espacio para el diálogo?
“Jesucristo, afirma Monseñor Ezatti, siempre se propone a la aceptación libre de aquellos que son sus interlocutores. Nunca la fe es un mazazo en la cabeza de las personas. Es siempre una propuesta, una propuesta de vida. Justamente porque la fe dialoga con la razón humana, también es posible el diálogo con quienes cultivan otras posturas o culturas que no tienen matriz cristiana. La razón es un don común a todos”.
Recordó que el Papa Pablo VI propuso el diálogo como metodología para llegar al mundo contemporáneo. “Pero el diálogo no es “irenismo”, decir ‘yo cedo un poquito y tú cedes otro poquito’, como los arreglos que se dan muchas veces en el campo político. Todos los que queremos dialogar verdaderamente estamos llamados a partir de nuestra postura para abrirnos a la verdad, hasta llegar a la Verdad, con mayúscula, que es Dios”.
Fuente:DOP www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 06-02-2007