Multitudinaria y emotiva Fiesta de la Epifanía del Señor vivieron los fieles peregrinos que llegaron, este fin de semana, hasta el Santuario de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana.

Once bailes de Pastorcitos y más de un millar de personas, de diversas localidades de la provincia de Iquique, danzaron y cantaron al Niño nacido en Belén, junto a los reyes magos, para darle la bienvenida al Redentor del mundo.
En la oportunidad, los reyes magos con sus respectivos camelos, peregrinaron desde la cruz del calvario hasta el pesebre para proclamar la luz del mundo: el Niño Dios. “Esta es la alegría de nuestra fe y esperanza, testimoniadas en el baile, el canto, los colores y los frutos que presentamos al Señor”, señaló Monseñor Marco Ordenes durante la celebración.
También dijo que “cuando la Navidad, al parecer, comienza a paganizarse en el consumismo y el centro de ella, que es Jesucristo, empieza a quedar de lado o a verse lejano, ¡que importante! Resulta este encuentro. Nos reunimos aquí a festejar con fe y con alegría para recibir al Salvador que ha nacido”.
Hace más de 300 años que los esclavos y negros, en sus días de esparcimiento “le cantaban y bailaban al Niño Dios. Hoy, también venimos aquí a proclamar que Jesucristo es nuestro Dios, venimos para que la alegría de los pastores sea nuestra alegría y el gozo de los reyes magos de oriente, que les guió el camino para llegar a Jesucristo, también nos lleve a encontrar el nuestro”, enfatizó.

Explicó el Obispo que en este camino, que guía al Redentor, existen voces que instan a caminar por otro rumbo “y vamos olvidando a Dios en todos nuestros quehaceres y por tanto, nos volvemos más impacientes y violentos. Herodes estaba marcado por el egoísmo y por eso tienta a los reyes, pero ni ellos ni los pastores oyen estas voces porque tienen sus ojos en Cristo. Lo que aquí celebramos, es muy importante, pero no es suficiente. Tenemos que hacer esta celebración cada domingo, cada día en la Eucaristía, para que no olvidemos a aquel que se hizo carne y se hizo pan”.
La Fiesta de la Epifanía del Señor, cuyo alferazgo estuvo a cargo de la Familia Cáceres Benavides, encabezada por la Gobernadora de Iquique Sara Benavides, quienes dieron la bienvenida a los peregrinos y repartieron el chocolate, las pastillas y galletas entre los asistentes.
Orígenes de la Celebración
La Pascua de los Negros, es la segunda fiesta en importancia en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana.
Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, cuando los Andinos del lugar bailaban y rendían culto al Niño Dios.

Esta celebración, también llamada de los Reyes, corresponde a la solemnidad de la Epifanía del Señor. La llegada de los magos de Oriente al portal es un momento en que un niño se manifiesta como la luz que conducirá a todos los pueblos de la tierra. Esta fiesta tuvo una gran aceptación en España, y de allí pasó a América.
Durante la colonia esta celebración, daba la oportunidad para que los esclavos, negros y mestizos celebraran el nacimiento de Jesús, identificándose con el mago de raza negra, llamado Baltasar. Con danzas y antiguos cantos “hacían dormir al Niño”, los esclavos de Pica y los que trabajaban en los buitrones de plata en este sector, tenían en este día oportunidad de unirse a las celebraciones de la navidad.
Los antiguos cantos se siguen entonando en el Santuario, “arrú arrú mi niño”, “arrú arrú sin par, ojos de lucero, boquita de coral”. Danzando con huasquillas los pastores “cantan al Rey del cielo que nació entre las flores”. Sus ropas evocan a los pastores de Los Andes, y venidos del mismo pueblo, de otros lugares cercanos de Iquique, Arica y Antofagasta, se dirigen al pesebre del Santuario.
Es costumbre que todos los peregrinos traigan imágenes de los niños de sus pesebres para pedir la bendición y arrullarlos con los suaves cantos de los pastores.
Signo de la alegría de la fiesta, so las peras de pascuas, la chicha, el chocolate, las pastillas y las galletas que se reparten entre todos los asistentes.
Fuente: Comunicaciones Iquique
iquique, 07-01-2007