Con gran alegría Iglesia de Antofagasta celebró al sacerdote José Sirvin

El presbítero de orígen francés cumplió este 19 de diciembre 50 años de vida consagrada al Señor

Con gran alegría Iglesia de Antofagasta celebró al sacerdote José Sirvin

Durante la jornada del 19 de diciembre, diversas manifestaciones de cariño y alegría recibió el sacerdote francés. Es que no podía ser menos, el Padre José lleva 26 años sirviendo pastoralmente a las poblaciones más vulnerables y por los derechos de los trabajadores, entregando verdadera amistad y amor a los más pobres.

Domingo 21 de Diciembre de 2014
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José Sirvin Pascal nació el 10 de octubre de 1938 en Rodez, Francia y fue ordenado sacerdote un 19 de diciembre de 1964, llegó a vivir a la ciudad del norte en marzo de 1989.

La manifestación principal de cariño del pueblo de Dios de Antofagasta, se vivió la noche del viernes 19 con una Eucaristía, que fue celebrada por Monseñor Pablo Lizama, junto al clero diócesano.

El templo de la Iglesia Catedral estaba lleno de personas que quisieron estar presentes para manifestarle su cariño y gratitud por la gran disposición que siempre ha tenido el sacerdote con los pobres, los enfermos y con todo aquel que lo ha necesitado en los momentos de mayor necesidad espiritiual, ya sea en enfermedad o muerte.
Para el Arzobispo de Antofagasta, Pablo Lizama es bueno tener un sacerdote de otra cultura, con otras visiones de la pastoral, y de él destaca que es un sacerdote piadoso y su fuerza está en la oración.

Además agrega, "a la Iglesia local le aporta su trabajo sacerdotal propio y que sirve a sus hermanos ejerciendo como padre espiritual como confesor. Así Cómo aprende de nosotros, su persona es un ejemplo de amistad sacerdotal, de servicio y de amor a los pobres".

Testimonios

Una de las personas que manifestó un hermoso discurso de cariño y admiración fue el sacerdote Mauricio Valdivia, quien lo conoció a la edad de los 9 años, y dijo "el mundo de los pobres y obreros siempre te gustó, siempre con alegría y contento, ibas a todos los responsos que te invitaron o a las casas de los enfermos, desde que te conozco he podido apreciar a un hombre enamorado de Dios y desde hace 26 años de todo nuestro norte, hemos tenido la suerte de tenerte con nosotros, gritando la buena nueva y que hoy pese a tu años, parece que no te cansas, no importando la hora y el lugar acudes a la gente cuando te llama. Tu casa sigue siendo la misma, sencilla, y tu permaneces siendo una persona acogedora, humilde y con disponibilidad, lo que a simple vista resalta los rasgos del Buen Pastor.
Más aún agradecemos tu existencia cuando la Iglesia vive tantas dificultades, entonces es cuando se requiere de amor, sacrificio y renuncias, como la renuncia que José hizo a su patria para enseñarnos a laicos y sacerdotes chilenos a vivir la fe".

El viaje de Sirvin a servir

Su viaje a Chile se produjo por una propuesta que le hizo el secretario del Comité Episcopal Francés para América Latina. El padre José, siempre se había manifestado a favor de ir a la misión; aunque por las circunstancias políticas sociales en el Chile de la década de los 80, su Obispo estaba algo reticente, hacía poco que el también sacerdote francés André Jarlan, había sido asesinado en septiembre de 1984.
Sin embargo, todo se despeja y el sacerdote inicia su viaje a Chile. Llega a Antofagasta y comenzó su ministerio como un nuevo renacimiento. Entre las anécdotas está el hecho que tuvo que buscar una Biblia en español, para acostumbrarme a la nueva cultura en la que entraba.

Su primera labor pastoral la realizó en la parroquia “El Buen Pastor”, ahí estuvo alrededor de siete años, luego pasó por la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en donde fue párroco. En ambas comunidades se caracterizó por su cercanía en especial con quienes tenían necesidades materiales y espirituales. Muchos de ellos provienen de las oficinas salitreras, en especial de la Oficina Pedro de Valdivia, a quienes acompañó y se sensibilizó del mundo salitrero de sus trabajadores. Esto fue algo que llegó hondo en su espíritu sacerdotal, puesto que se enteró de la vida salitrera cuando comenzó a visitar enfermos por el sector parroquial, y por ellos se enteró de lo duro que era el trabajo en las salitreras. Otra anécdota es que en ese tiempo no tenía vehículo, aprovechaba de caminar y conversar con las personas, de quienes aprendió, principalmente de los jóvenes, el hablar “chileno”.

Desde su llegada a nuestra arquidiócesis, su labor fue poco a poco orientándose al mundo de los trabajadores, en especial a los obreros, mineros y del mundo esforzado de los trabajos temporales. Por eso fue el asesor de la Pastoral Obrera, donde junto a los niños, jóvenes y adultos, evangeliza en el ámbito laboral, empresarial y sindical; especialmente en las distintas mineras y caletas pesqueras de la zona.

Esta labor ya la realizaba en su país de origen y ha sido siempre el eje de su vida sacerdotal, buscando evangelizar los sectores sindicales, aunque siempre respetando la libertad de cada persona. Su evangelización se centra ante todo en el escuchar y estar disponible para el servicio de la personas y entregar el testimonio de Jesús en sus vidas. Junto a ello, se ha destacado por su asesoría al Movimiento Equipo Docente de Chile (EDOCH) no sólo en Antofagasta, sino también a nivel nacional.
A sus 76 años, en la actualidad ejerce como vicario parroquial de San José Catedral, y sigue ligado al mundo de los trabajadores. Hace un año, el padre José, relataba así su expectativa de estar a punto de cumplir 50 años de sacerdote “agradecer a Dios, porque nunca me he aburrido en mi servicio de sacerdote (…) no es sólo preparar a las personas para los sacramentos, sino también, preguntarles sobre su vida, trabajo, es conocer a las personas que vienen a uno, no recibirlas con apuro y queriendo terminar rápido la conversación”.

Bodas de Oro Sacerdotales

En tanto, la arquidiócesis festejó otros dos aniversarios sacerdotales, los religiosos Claude Brisson omi, y Luis Palavicino sj también cumplieron 50 años como sacerdotes, el 19 de diciembre. Celebraciones que efectuaron cada uno en sus resptectivas comnidades parroquiales.

Fuente: Comunicaciones Antofagasta
Antofagasta, 21-12-2014