Recuerdos del Santo Papa Juan Pablo II

Estuvo en Antofagasta en 1987

Recuerdos del Santo Papa Juan Pablo II

La canonización siempre es motivo de alegría para la Iglesia, es la constante renovación que el llamado a la santidad es posible, a pesar de las contradicciones humanas y del mundo

Domingo 27 de Abril de 2014
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Hoy, 27 de abril, domingo de la Misericordia, fueron canonizados Juan XXIII y Juan Pablo II. Dos Papas que marcaron el siglo XX y XXI, en la historia del mundo y la Iglesia. Ambos dieron una impronta que es y será recordada por todos los fieles y la humanidad.

Para Chile y en especial para la Iglesia de Antofagasta, Juan Pablo II es un signo de la presencia de Dios. Unico vicario de Cristo que visitó nuestra ciudad, lugar donde finalizó su viaje a Chile.

En la homilía de este Domingo, Monseñor Pablo Lizama también le dedicó algunas palabras a este Santo peregrino, "hoy celebramos a dos papas, uno que aportó con su carisma especial en la realización y éxito del Concilio Vaticano II, y otro que fortaleció la paz de dos naciones, por eso nuestro país le debe mucho a Juan Pablo II, por ayudarnos a mediar en el conflicto del Beagle con Argentina en 1978, gestión que sin duda, aumentó mucho la fe de los fieles chilenos".

Como forma de conmemorar este importante día, el arzobispo de Antofagasta, ofició la misa vestido con la casulla, que Juan Pablo II utilizó hace 27 años en nuestro país.
Del mismo modo, las ostias fueron bendecidas en el cáliz que el Santo Papa le obsequió.

testimonios

De nuestra arquidiócesis viajaron a presenciar las canonizaciones, 45 personas, en su mayoría feligreses de la parroquia San José Catedral, y tres sacerdotes, Marcelo Pizarro, Vicente Maisso y Ramón Miranda, en una peregrinación que incluye además de estar presentes en Roma en este 27 de abril, recorrer los lugares marianos, Lourdes, Fátima, etc. El grupo retornará a Chile el próximo 13 de mayo.

Uno de los viajeros es Omar Araya, él se desempeña desde hace varios años como diácono permanente de la arquidiócesis de Antofagasta. Cuenta que decidipo ir hasta Roma porque “tuve la oportunidad cuando vino en el 87, de estar muy cerca de él, ayudarlo en la misa y en dar la comunión, pese a que en esa fecha no era diácono, sólo un laico comprometido, pero me designó para esa tarea Mons. Carlos Oviedo, recuerdo que Juan Pablo II tenía una llegada muy especial con la gente, y eso fue un legado para mi vida que no olvidaré nunca”.

En tanto la señora María Fuentealba, directora de la vicaría para la educación Católica, señaló que “para mí el conocerlo en forma personal fue una experiencia espiritual para toda mi familia, en ese entonces participamos todos con mis cinco hijos entre 5 a 17 años, fue un momento largamente esperado, y fue tan fugaz…nos preparamos con tanto tiempo para su venida y para participar con mi esposo de la entrega de las ofrendas, la que consistió en llevar dos cirios en representación de las demás diócesis de Chile.

Su presencia a nivel general en los antofagastinos causó un gran revuelo, lo que me causó impresión ver hasta los carabineros, a los que les olvidó sus funciones por querer estar más cerca del Santo Padre. En especial el Papa fue muy cariñoso con los niños, ( los que estaban muy asustados por la conmoción)con nuestros hijos a los que hizo subir al altar”.

“Este fue un Papa con un gran poder espiritual, que nos llegó a todos, desde que fue un Papa viajero, el primero en llegar a Latinoamérica, lo transformaron en un líder espiritual a nivel mundial, al que incluso se le atribuyó el término del comunismo”.

Fuente: Comunicaciones Antofagasta
Antofagasta, 27-04-2014