Osorno se prepara para vivir Año de la Fe y Segundo Sínodo Diocesano

Osorno se prepara para vivir Año de la Fe y Segundo Sínodo Diocesano

Comunidades parroquiales se reúnen el jueves 11 en la Catedral "San Mateo".

Miércoles 10 de Octubre de 2012
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Renovar nuestra esperanza y confianza en el amor de Cristo para con nosotros será una de las prioridades del Año de la Fe y Segundo Sínodo Diocesano que se inicia el jueves 11 de octubre en Osorno, a juicio del P. Mauricio Bello, Vicario de Educación de la diócesis. Estos importantes acontecimientos se iniciarán con una Eucaristía que será presidida por el obispo, Mons. René Rebolledo Salinas, en la Catedral “San Mateo” a las 19.30 horas.

El sacerdote añadió que el Segundo Sínodo es requerido en este tiempo “pues debemos asumir lo que ha sido la historia en nuestro proceso de fe en la diócesis. Es ocasión de soñar juntos. De fortalecer áreas y prioridades que la Iglesia diocesana ha tomado como guía”. En cuanto al Año de la Fe, indicó que “los educadores tendrán una tarea relevante en este proceso de evangelización, en cuanto a cómo entregar los aspectos que nos lleven a ser mejores discípulos-misioneros de Cristo. Espero, de este modo, que su caminar pedagógico sea acorde a esta línea”.

Para el P. Miguel Molina, asesor de Catequesis en la diócesis, el Año de la Fe y el Segundo Sínodo “puede ser un gran tiempo para reencontrarnos y reencantarnos con nuestra fe en Dios Amor y de renovarnos en nuestra misión, en nuestro servicio. De caminar juntos, creciendo en la comunión y fraternidad, dando gracias por la fe que hemos recibido y poniéndola con más alegría al servicio de nuestros hermanos y hermanas”.

Asimismo, el presbítero se refirió a los desafíos que, como comunidad eclesial, deberíamos enfrentar en los meses venideros: “debemos ser más honestos con nosotros mismos, frente a Dios y los demás. Mirar y contemplar más a Jesús y aprender de Él, a ser como Él, tanto en los gestos como en las actitudes. Aprender a ser más comprometidos y responsables con Dios y en los servicios que tenemos en la Iglesia. Motivar y acompañar a otros, especialmente a los niños, jóvenes y familias en su crecimiento y vivencia de la fe. Arriesgarnos y meternos con más valentía y humildad para acompañar y servir en las realidades que están más abandonadas y necesitadas de nuestra situación cultural y social”.

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 10-10-2012