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Superar la desigualdad social es responsabilidad de todos

Doble misión le fue encomendada al Padre Rodrigo Tupper a contar de marzo: Ser Vicario Episcopal para la Pastoral Social y simultáneamente Vicario para la Pastoral de los Trabajadores. Frente a ambos desafíos se muestra lleno de entusiasmo y fe.

“Es una tarea fascinante, porque tiene una inmensa trayectoria y tradición en la Iglesia de Santiago. Ser un eslabón más y un continuador en esta cadena me parece extraordinario”, afirma el Padre Rodrigo.

“Lo social y lo laboral -agrega- son temas cruciales en el Chile de hoy. En este sentido, hay aportes importantes que puede y tiene que hacer la Iglesia en la construcción de un país más fraterno y solidario y también para darle una mayor plenitud al sentido de la vida”.

Injusticias que claman al cielo

Cuando al Padre Rodrigo se le pregunta por cuáles son sus preocupaciones como bi-Vicario él responde rápidamente la injusticia social. “Una injusticia que clama al cielo es la situación que viven los más pobres y marginados, los que no tienen acceso a la salud, a la educación, a la vivienda digna. Creo que es una urgencia que, como chilenos, nos propongamos llegar al bicentenario sin campamentos, sin extrema pobreza y sin excluidos. Chile puede hacerlo, tiene los medios y tiene la oportunidad. Hacerlo es responsabilidad de todos”.

“Por otro lado está el tema de la inequidad, la Iglesia tiene la oportunidad de poner la mesa e invitar a distintos actores sociales para que uno ponga lo mejor de sí mismo y hacer que la inequidad en Chile desaparezca. Es escandaloso que en un país que nos decimos católicos, haya hermanos que le sobren bienes de manera escandalosa y a otros les falte lo mínimo para vivir. La inequidad es lacerante y nos destruye como país”.

Fuente: DOP