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Futbol |
Que
se puede decir en este momento, el fin del camino está encima, el
tiempo pasó y el momento llegó, es mi despedida, me invade un
sentimiento de dolorosa nostalgia al saber que no defenderé más la
camiseta de mi querido Colegio. Es un adiós, una despedida obligada
por el tiempo, pero no sin antes dar las gracias a todas aquellas
personas que estuvieron con el equipo en todo momento, Gracias Jorge
Soriano por confiar en mí, por darme la oportunidad, por ayudarme a
crecer como futbolista, capitán y persona. Grande Otto porque
llegaste hace tan poco y te ganaste nuestro respeto y
admiración,
gracias por dirigirnos en la Confraternidad con la dedicación con lo
que hiciste, Gracias Carlos F. Por ayudarnos siempre en el minuto
oportuno, Gracias José (chofer e hincha) porque siempre estuvo
dispuesto a ayudar si era necesario, Gracias, equipo, por escucharme,
por luchar y por enseñarme lo lindo que es el fútbol cuando todos lo
juegan con esa garra y esa entrega que mostramos durante todo el año,
Gracias a aquellas personas que confiaban en nosotros y nos iban a ver
jugar no importando donde fuera, Gracias a los apoderados por su
constante preocupación y servicio que nos prestaban, realmente
gracias a todos.
Los cuartinos nos vamos, pero
sabemos que viene buena gente a nuestra espalda, para ellos va todo mi
apoyo, fuerza al equipo del próximo año y recuerden que lo
más importante de todo es ser un equipo unido, fuerza Pepe, Sabas y
Enano para la Confraternidad del 2001, ustedes son los que llevaran la
experiencia en ese plantel.
Fuerza Jorge para seguir trabajando y enseñando.
De corazón se despide una persona que se siente orgullosa de haber jugado con ustedes, ¡Gracias Amigos, Suerte y Hasta Siempre! ¡Fuerza Equipo!