Presentación
Al iniciarse este mes de abril, durante cinco días completos, el país se ha detenido. Hemos podido escuchar el paso del Señor a través de los gestos y de las palabras del Santo Padre Juan Pablo II. Nos ha hablado de Dios y nos ha hablado del hombre. Nos ha ayudado a mirar la realidad de la vida y toda la problemática humana con la mirada de Dios.
Esta manera de enfocar las cosas es lo que pretende el P. Alfonso Vergara en esta nueva obra que nos entrega. Cada tema ha sido trabajado y reflexionado. Pero, sobre todo, palpamos mucha vida y experiencia del corazón humano.
Alfonso Vergara s.j., ha vivido un generoso ministerio entregado particularmente en el campo de las familias, para que sean buenas educadoras de la fe y eficientes formadoras de auténticas personas, como se nos insiste en los documentos de Medellín.
Hoy nos aporta un nuevo libro, La alegría de ser hombre. No es fácil para todos vivir con alegría. Con frecuencia, hombres y mujeres, sienten la vida como una pesada carga que arrastran con dificultad.
Pero el aprender a contemplar con profundidad en el silencio de Dios y en el conversar, compartiendo con otros sin máscaras y con sencillez, se encuentra la forma de un nuevo caminar, esperanzado y fraterno.
El hombre encuentra la alegría de vivir, solamente cuando se descubre a sí mismo y penetra lo que le rodea con una mirada nueva, reflejo de los ojos de Dios. Solamente así se es capaz de penetrar en la riqueza de la vida.
A ello se nos invita con las reflexiones que aquí se nos entregan.
Fernando Ariztía Ruiz
Obispo de Copiapó
Copiapó, 25 de Abril de 1987.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo, espera hablar a Dios
un día-; mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
(A.Machado)
Este libro pretende enseñar a hablar. Hablar con nosotros mismos; conversar con el hombre que siempre va conmigo. Hablar de lo más importante y verdadero que llevamos dentro, de todo aquello que nos sucede por fuera y por dentro y que se nos pega tan fuertemente a la piel del alma, que se hace parte de ella.
Quien habla solo, espera hablar a Dios un día. (A. Machado). Las cosas que nos decimos a nosotros mismos, se las podemos comunicar a este buen amigo que nos enseña el secreto de la filantropía, del amor a los demás hombres. Así nuestra plática interior se alzará en un murmullo que por ser muy íntimo y discreto podrá penetrar en la intimidad de quienes hablan también consigo mismos y que esperan la confirmación de otra voz para creerse a sí mismos y confiar en su propia capacidad de amar.
Los temas que aquí se tratan son aquellos que los hombres de todos los tiempos se los musitan en voz muy baja: ¿quiénes somos, qué hacemos en este mundo, hacia dónde marchamos, quiénes son los que verdaderamente nos quieren y nos acompañan en este viaje?. De estas cosas sólo se puede hablar con aquellos con los cuales nos comunicamos más allá de las palabras. En el silencio donde se escucha lo que se quiere decir antes que se formule. En la quietud del alma.
Queremos sentarnos a la lumbre de esa chimenea de la confianza, ante la cual uno se despoja de la ropa que sobra, se pone cómodo y va lanzando las páginas del libro junto con los troncos y maderas de nuestro ser, para que todo se haga luz y calor. Ahí se encienden las amistades nobles, los amores verdaderos y en el aire nuevo del Espíritu se produce el tiraje que despeja el humo de las incomprensiones y malos entendidos.
Este libro pretende entregar sus páginas para que enciendan una lucecita a todos los que buscan juntos en la noche oscura de nuestra ignorancia y de los desconciertos:
A los jóvenes que terminan su colegio para ayudarlos a definir una vocación, que los desarrolle como personas y los ponga al servicio de la sociedad.
A los matrimonios y la familia que quieren hacer de su hogar una escuela de humanismo y ayudar a construir una sociedad de hermanos.
A los novios que se preparan para el matrimonio, para que a la luz de la fe sepan tomar una decisión que los comprometa en el amor a crear juntos un nuevo espacio para la vida.
El método para tratar estos temas en forma simple será seguir el ritmo mismo de la vida humana: contemplando lo que nos sucede en la vida real; conversando acerca de lo que a cada uno le llega de esa realidad desde el punto de vista en el que se encuentra situado; y así en conjunto ir descubriendo los caminos o pistas para ponerse en marcha
caminando.
Este libro se puede leer en privado para ayudar a responder las preguntas básicas que todo hombre se hace.
Pero está más directamente preparado para quienes se reúnen periódicamente en grupos de encuentro. Pretende facilitar las reuniones, sin necesidad de expertos, ya sea de estudiantes, de matrimonios o de novios que preparan su compromiso.
A continuación de cada tema de reunión se entrega un capítulo especial con material de apoyo para que el guía o facilitador del grupo prepare la reunión y ayude a resolver las dudas que puedan presentarse en ella.
Alfonso Vergara, s.j.
15 de Agosto 1987
Festividad de la Asunción de la Virgen