ARQUIDIOCESIS DE SANTIAGO
Escuela
Diaconado Permanente
Erasmo Escala 1822 Piso 4to,
Fono: 69.63.275
Rector: Pbro. Pedro Pablo Garín Muñoz
Asesor eclesiástico:
Pbro. Julio Dutilh Ros
Vice-Rector:
Diácono Pedro Marambio
Secretaria:
Sra. Guadalupe Reyes
Objetivos:
Esta escuela es la encargada de llevar adelante el proceso de discernimiento
y estudios de los aspirantes al Diaconado Permanente, cuyo período
de duración se extiende por cinco años, a lo largo de los
cuales la Iglesia resuelve si el candidato puede ser llamado al orden diaconal.
¿Quién es un Diácono Permanente?
Es un ministro de la Iglesia que recibe la imposición de las
manos del Obispo, no en orden al sacerdocio sino en orden al ministerio.
Es decir, recibe la fuerza del Espíritu Santo para realizar la misión
de la Iglesia en sus tres acciones fundamentales: palabra, liturgia, caridad,
y así ayude también a edificar la comunidad cristiana como
Sacramento Universal de Salvación para el mundo.
¿Cuál es su identidad específica?
Reside en ser signo sacramental de Cristo Servidor e inspirar la diaconía
(servicio) en la Iglesia. Es, por tanto, un colaborador en el ministerio
del Obispo y un animador de la vida cristiana de los miembros de la Iglesia
en las comunidades eclesiales.
El carisma propio de los diáconos es sucitar y animar en lo
cristianos la propia vocación de servicio, tanto en el orden de
la solidaridad como de la evangelización y edificación de
la comunidad eclesial.
¿Qué funciones cumple el diácono?
- El servicio autorizado de la palabra de Dios,
- El ministerio litúrgico,
- El ejercicio de la caridad, dimensión esencial del servicio
de la Iglesia,
que nace de la ofrenda eucarística.
Estas funciones deben desarrollarse en una justa armonía y convierten
al diácono permanente en corresponsable de la conducción
de la comunidad cristiana a la que sirve.
El diácono tiene su propio rol en la liurgia, cual es servir
y asistir al obispo y al presbítero en la celebración eucarística.
Derivada de esta función, el diácono preside celebraciones
de la Palabra y de los sacramentos del Bautismo y Matrimonio, distribuye
la Sagrada Comunión, preside la Liturgia de las Horas, oraciones
comunes, ritos de funerales, responsos y entierros, y administra los sacramentales.
Como servidor de la Palabra de Dios y de la caridad debe testimoniar
-con obras y palabras- el Evangelio de Cristo, en su ambiente de trabajo,
en el vecindario y en las relaciones sociales.
Vida y ministerio del Diácono Permanente
La misión diaconal es la expresión visible de una Iglesia
sevidora, a semejanza de Cristo-Siervo y se desarrolla en conformidad con
las necesidades pastorales de nuestra Iglesia, "en comunión
con el Obispo y su presbiterio".
El Diácono Permanente, si es casado, debe ser junto a su esposa,
ejemplo viviente de fidelidad e indisolubilidad del matrimonio cristiano,
impulsando una auténtica espiritualidad familiar. Asimismo, debe
ser un testimonio de vida en su ambiente laboral, especialmente en aquellos
ámbitos a los cuales no llegan de manera apropiada otros miembros
del clero.
El diácono también participa en la conducción
pastoral de la Iglesia, según lo dispuesto por el Obispo. Normalmente
es adscrito a una parroquia donde ayuda al párroco, de manera disponible
y oficiosa, en la conducción de su comunidad de fieles.
Asimismo puede encomendársele el cuidado pastoral de una comunidad
eclesial de base u otra tarea que la autoridad competente disponga como,
por ejemplo, la pastoral de un colegio, la capellanía en hospitales,
cárceles, entre otras.
El proceso de formación comprende cuatro áreas:
a) Formación espiritual: Se entrega por medio de la Santa
Misa semanal, retiros, celebración de la Liturgia de las Horas,
dirección espiritual, clases y trata de cultivar en los candidatos
(y sus esposas) una vida en Cristo, centrada en el amor a la Palabra y
la Eucarístia, el espíritu de servicio, el aprecio por la
oración personal, la confesión y revisión de vida,
y en el amor filial a la Santísima Virgen.
b) Formaciónintelectual: Se realiza a través
de los cursos de formación psicológica, bíblica, dogmática,
moral, canónica, de pastoral y práctica teológica
del diaconado.
c) Formaciónpastoral: Se desarrolla mediante
el trabajo pastoral que realiza el candidato en su comunidad, a partir
de los criterios de la iglesia, y metodologías de planificación
que le aporta la Escuela del Diaconado.
d) Formaciónhumana: Se da a través de
la convivencia en la Escuela, en los cursos, actividades y clases de relaciones
humanas.
Características del aspirante al Diaconado:
Primero que nada es necesario comprobar la recta intención del
aspirante y las siguientes aptitudes:
a) Saludfísica: Buena salud coporal.
b) Saludmental: Madurez psíquica y equilibrio
emocional; carácter estable.
c) Capacidadintelectual: Normalmente haber completado
la enseñanza media y tener condiciones para el estudio exigido en
la Escuela del Diaconado Permanente.
d) Virtudeshumanas: Buen criterio; firmeza de carácter;
lealtad; prudencia; sentido del deber; laboriosidad; honradez y sobriedad;
disposición al diálogo; capacidad de trabajar en equipo;
reconocido prestigio en su ambiente de trabajo por su calidad profesional
o artesanal; bien avenido con su esposa e hijos, cuyo hogar haya dado pruebas
de solidez y fidelidad.
e) Virtudes cristianas: Fe probada; haber recibido los sacramentos
de iniciación cristiana; gusto por la Palabra de Dios, la Eucaristía
y el Sacramento de la Penitencia; amor a la Iglesia; obediencia a la jerarquía
y su magisterio; sensibilidad apostólica; caridad para con todas
las personas; activamente presente en una comunidad cristiana, comprometido
en un servicio eclesial, de tal modo que su vocación pueda ser reconocida
por el pueblo cristiano.
f) Sustentacióneconómica: Los aspirantes
deben tener una situación económica estable y solvente (trabajo
y previsión), ya que ordinariamente el diácono no dependerá
de lo que pueda recibir con ocasión de su ministerio para el sustento
personal y el de su familia.
g) Tenerpresente:
- Si es casado deberá haber cumplido 35 años de edad
y 10 de matrimonio, al momento de la posible ordenación diaconal.
La edad máxima para ingresar a la Escuela es de 55 años y
se debe contar con el consentimiento de la esposa.
- Si es célibe, debe tener más de 25 años y hacer
promesa de celibato perpetuo al momento de la ordenación.