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Rancagua, 02 de Agosto 2009

1ª Asamblea Sinodal Diocesana

ALEGRIA Y ESPERANZA

El 24 y 25 de julio la Iglesia diocesana de Rancagua, vivió con fuerza la presencia del Espíritu en la realización de la 1ª Asamblea Sinodal.

360 delegados respondieron al llamado de su Obispo y participaron con alegría y esperanza en el trabajo de redondear los aspectos de la etapa del VER que definirán los siguientes pasos a dar en la realización del Sínodo Diocesano, es decir, según lo que se ha visto (luces y sobras de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia), se trabajará la etapa del JUZGAR que, concluirá con la 2ª Asamblea Sinodal Diocesana que se realizará en noviembre próximo.

>Ver Galería de Fotos 1ra Asamblea

 

Los participantes opinan

Jaime Harrison, de Rancagua
Yo trabajo en un movimiento de matrimonios. Las expectativas que se me abren con este sínodo son que podamos revertir lo negativo de nuestra Iglesia y a la vez hacer nuestro aporte a la sociedad. Que como católicos podamos estar más insertos en la sociedad y ser más consecuentes con lo que predicamos y muchas veces no practicamos. Nosotros a veces queremos ser más de lo que somos y llegamos hasta ahí no mas, en las intenciones.

Dalila Saldaña, de Quinta de Tilcoco
Es muy bueno darse cuenta que en distintas comunidades existen los mismos problemas y que tenemos las ganas de cooperar y de participar para sacar adelante nuestras comunidades y superar todos los problemas. Para formar una Iglesia más unida.
Del Sínodo espero que no se quede archivado y que salgan nuevas ideas que podamos aplicar en el día a día en nuestras comunidades.
 
Ema del Carmen Contreras, de Graneros
Es una bendición de Dios poder participar en esto que es tan grandioso para nuestra Iglesia. Es un bendición poder compartir y poder hacer una mirada para ver como somos como Iglesia y creo que lo mas importante es el aporte que pueden hacer las personas para poder mejorar la sociedad tan problemática que tenemos hoy día.
Como católica tengo muchas expectativas en el sínodo. Como cristiana creo que la Iglesia nos ayudará a mejorar la sociedad y si somos capaces de hacer esto estaremos cumpliendo con nuestra misión de apóstoles de Jesucristo.

Manuel Toncio, de Pencahue, San Vicente de Tagua Tagua
Yo creo que si trabajamos vamos a poder lograr que el laicado tenga más protagonismo en la Iglesia. Es importante que el laicado tome conciencia de que la Iglesia no son solamente los curas y los consagrados, que la Iglesia somos todos y el papel primordial del laico es ser ciento por ciento misionero, y si tiene el carisma que salga a los lugares donde no conocen a Cristo. Ese es el gran desafío que tenemos por delante.

Padre José Miguel Ortiz, párroco de Pelequén

Este encuentro es algo providencial, realmente es hasta emotivo ver cómo tanta gente ha respondido a la convocatoria de nuestro Obispo, lo cual hace ver que somos una Iglesia viva y esto me llena de esperanza  y también de alegría.
En el Sínodo yo tengo puestas muchas expectativas. Realmente viendo el entusiasmo de la gente creo que el sínodo va a significar, y tiene que significar, un cambio para nuestra Iglesia, sobre todo en cuanto a la pastoral orgánica y a la dimensión misionera.

José Farías, de Rancagua
Ver el fervor con que la gente ha trabajado estos dos días produce mucha satisfacción y eso a uno lo hace crecer como cristiano y le da las fuerzas para seguir adelante.
Creo que vamos a crecer como Iglesia. Vamos a ser mejores personas, mejores cristianos, mejores misioneros, mejores agentes pastorales. De nuestro compromiso con la Iglesia va a crecer la comunión con nuestros sacerdotes. Tenemos puesta toda nuestra esperanza en este Sínodo al que nos convocó nuestro Pastor.

Felipe Rojas, de Santa Cruz
Esta ha sido una reunión muy especial ya que se ha podido compartir de buena manera y además trabajar bien los temas propuestos. Se han podido ver inquietudes y las necesidades y se están planteando y ojala que se puedan realizar a futuro.
Del sínodo yo espero que salga que la Iglesia sea más motivadora y atraiga a las personas que están más alejadas.

Juan Carlos Soto, de Palmilla


Esta es una instancia muy favorable y por sobre todas las cosas muy de Dios porque ha permitido hasta el momento ir conociendo nuestra realidad y aunque sean dolorosas son realidades que se tienen que enfrentar y se tienen que iluminar con el Evangelio, con la palabra de Dios, con el magisterio de la Iglesia.

Yo pienso que el sínodo puede ser un sueño, ojala que todos nos esforzáramos al máximo para ser mejores cristianos cada día, y a partir de eso con nuestro testimonio, con nuestra actitud y nuestro estilo de vida, conquistar a otras personas.

 

SE DA INICIO A LA PRIMERA ASAMBLEA SINODAL EN LA DIOCESIS DE RANCAGUA 

Con la asistencia de los 340 sinodales, el pasado viernes 3 de julio, el Obispo de Rancagua, monseñor Alejandro Goic, presidió en la Catedral la eucaristía de envío para la Primera Asamblea Sinodal, que se realizará entre el 24 y 25 de julio. 

El Segundo Sínodo se vivió todo el 2008 y en el primer semestre de este año 2009. Los diversos grupos sinodales en parroquias, comunidades, colegios y movimientos han reflexionado y mirado, con ojos de fe, la realidad regional y dentro de ella la acción de nuestra Iglesia Diocesana. 

Ahora se inicia el trabajo sinodal que, recogiendo el sentir de todos los grupos,  buscará dejar sentadas las bases para renovar y profundizar nuestra fidelidad a Jesucristo y a su Evangelio y ser sus testigos en el hoy de nuestra historia. 

En su homilía, monseñor Goic recordó que toda la reflexión realizada por los grupos, por autoridades y por dirigentes de las tres provincias de la región, será materia de estudio y análisis por los 340 sinodales, haciendo especial énfasis en que lo que se vivirá será  “una experiencia de amor y de comunión, para hacer de nuestra Iglesia una casa y escuela de comunión …

 

Tenemos que hacer vida lo que recientemente nos dijera nuestro Padre Benedicto XVI:  ‘Existe todavía la tendencia a identificar unilateralmente la Iglesia con la jerarquía, olvidando la responsabilidad común, la misión común del pueblo de Dios, que somos todos nosotros en Cristo’”. 

 

Monseñor Goic invitó a toda la comunidad diocesana a orar intensamente, ya que el Sínodo es ante todo, dijo el Pastor, “don y gracia de Dios. La Iglesia es el cuerpo de Cristo. Nosotros somos felices porque creemos en Él sin haberlo visto. La comunión con Cristo nos convierte por el bautismo en su pueblo, llamado a dar testimonio de El”.

 

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