14 - 18 de Abril 2008, Punta de Tralca - Chile
Autor: Secretaría General de la Conferencia Episcopal de Chile
Crónica de la 95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile
1. La 95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile se efectuó en la Casa de Ejercicios de Punta de Tralca. Contó con la asistencia de la totalidad de los Obispos que la conforman, excepto Mons. Sixto Parzinger, Obispo de Villarrica, por razones de salud. Asistieron también como invitados con derecho a voz el presidente y la vicepresidenta de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Chile (CONFERRE).
2. La Asamblea se inició el lunes 14 a mediodía con una Misa presidida por el nuevo Nuncio Apostólico en Chile, monseñor Giuseppe Pinto.
3. En la sesión inaugural, el Presidente de la Conferencia Episcopal y Obispo de Rancagua, monseñor Alejandro Goic Karmelic, saludó y acogió formalmente al nuevo Nuncio Apostólico, el que respondió con un cálido saludo a los Obispos del país y presentó su carta de presentación como representante del Papa ante el episcopado chileno. Monseñor Pinto señaló que “la unión del pueblo chileno con el Sucesor de Pedro sólo se puede equiparar con la majestuosidad de Los Andes”. También se refirió a la visita ad limina apostolorum que los obispos chilenos harán a la Santa Sede a fines de noviembre del presente año como un acontecimiento extraordinario que desde ya se está preparando “para que sea un momento de crecimiento cristiano y humano para sus diócesis, para las comunidades religiosas presentes en Chile, para las múltiples instituciones y asociaciones católicas y para los fieles en Cristo”.
4. Los pastores acordaron enviar un mensaje al Santo Padre y a continuación se confirmó el programa de la Asamblea y se designó a los Obispos a cargo de diversos servicios, tales como los secretarios de actas, los moderadores de sesiones y los encargados de los asuntos varios.
5. En sus palabras iniciales, monseñor Goic hizo presente que esta Asamblea “acontece en medio de complejas situaciones y significativos desafíos que atraviesan la vida nacional y eclesial, “donde es necesario discernir –con la luz y sabiduría que el Señor nos conceda- los pasos a dar en nuestra misión evangelizadora”. Dijo que, “en este tiempo complejo, en ocasiones confuso, estamos llamados por el Señor a ser sus testigos a la luz de su Palabra, a la luz de nuestra tradición pastoral, asumiendo y desarrollando la novedad eclesial de Aparecida –una Iglesia de discípulos misioneros-, y procurando hacer de la Misión Continental no un simple evento fugaz sino un tiempo fuerte de edificación de esta Iglesia de discípulos”. Agregó que es en esta perspectiva que se sitúa el trabajo de la Asamblea para definir las nuevas Orientaciones Pastorales de la Iglesia en Chile para el período 2008-2012.
Monseñor Goic señaló estar preocupado por la evangelización del mundo de los trabajadores, recordando que el Papa Benedicto XVI recalcó en Aparecida que “La opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza” e invitó a todos los obispos a trabajar más intensamente en aquellas tareas pastorales que inciden en la vida de la sociedad. En este contexto, llamó la atención por las actitudes que se han manifestado en el mundo de la política eludiendo los debates de fondo pendientes en nuestra sociedad.
6. A continuación, los Obispos dialogaron sobre la realidad nacional a la luz de una presentación realizada por el sociólogo Carlos Catalán enfocada en las motivaciones y actitudes de los chilenos del presente y sobre la base de las informaciones y análisis proporcionados por los mismos obispos acerca de la situación de la vida social y eclesial en sus diócesis. Sobre la base del conjunto de los antecedentes recibidos formularon ideas para la preparación de un Mensaje público a entregar al término de la Asamblea.
7. Por otra parte, gran parte de la asamblea estuvo destinada a ofrecer a la Iglesia , en medio de la alegría pascual y con gran esperanza, unas nuevas Orientaciones Pastorales para los próximos cinco años. Lo hicieron sobre la base de los preciosos frutos de la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y El Caribe, celebrada en el Santuario de Aparecida, Brasil, y de la Asamblea Eclesial Nacional, ambas el año 2007, las que se han plasmado en lineamientos comunes para promover entre los católicos de Chile “una gran renovación del compromiso con Jesucristo y su Evangelio, a fin de responder a los anhelos de vida de nuestro pueblo como discípulos misioneros suyos”. Con gratitud por ese gran tesoro de nuestra cultura que es el amor a Cristo y su Evangelio, confían en que seguirá enriqueciendo la historia y la convivencia nacional, así como los anhelos de equidad, de paz social y de vida. Y anunciaron que en las próximas semanas presentarán a las comunidades y al país entero estas nuevas Orientaciones Pastorales aprobadas en esta asamblea.
8. Al mirar juntos el caminar de la Iglesia en medio de la realidad en la que ella está inserta, los obispos manifestaron estar agradecidos del Señor por tantos dones con que ha bendecido la vida eclesial en este tiempo: nuevas vocaciones a la vida consagrada, sínodos y asambleas eclesiales con masiva participación de fieles laicos, el surgimiento de valiosas iniciativas catequéticas, ecuménicas y solidarias, así como la preparación para la Jornada Mundial de la Juventud en Sidney, el próximo Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios y la Visita “ad Limina apostolorum” que harán a la Santa Sede en noviembre próximo. Asumieron así lo señalado por el Papa Benedicto XVI hace unos días, en el sentido que “sin la fuerza de la oración, sin la íntima unión con el Señor, bien poco valen nuestras humanas iniciativas. Es Dios quien nos salva, salva al mundo y a la historia”.
9. Al reflexionar sobre el camino de preparación del aporte eclesial en el Bicentenario nacional, se concluyó que algo nuevo está naciendo, y es la Misión Continental , consistente fundamentalmente en avanzar hacia una Iglesia en estado permanente de Misión, es decir de anuncio del evangelio de Jesucristo encarnado en el testimonio cotidiano de quienes forman parte de ella. Los obispos manifestaron que “ese queremos que sea nuestro mejor aporte en la inminencia del Bicentenario de nuestra Patria”, puesto que es la mejor noticia para el país.
10. A continuación, los Obispos estudiaron y aprobaron un documento con las nuevas orientaciones para la pastoral sacramental, que son las que inspiran en la vida de la Iglesia la administración de los sacramentos del Bautismo, la Eucaristía , la Confirmación , el Matrimonio, la Reconciliación y la Unción de los Enfermos, incluyendo la celebración de las Exequias. De este modo, la labor de la Iglesia en este campo se actualiza sobre la base de las experiencias adquiridas, de las nuevas realidades de los fieles y de las indicaciones dadas por la Santa Sede en los últimos años.
11. Como es habitual en estos encuentros, la agenda también contempló reuniones de los obispos participantes en diversas funciones de las cinco Áreas Pastorales en que se organiza el quehacer de la Conferencia Episcopal : Eclesial, Agentes Evangelizadores, Educación, Comunicaciones y Pastoral Social. Luego, los obispos se abocaron a analizar algunos aspectos administrativos relacionados cono la situación económica y tributaria de la CECh , contando con la asesoría de expertos en estas materias.
12. Por último, también como es costumbre, los Obispos trataron numerosos Asuntos Varios referentes a la vida pastoral y administrativa de la Iglesia en el país. Entre ellos cabe destacar la participación chilena en la Jornadaa Mundial de la Juventud en Sydney, Australia, la preparación de la visita ad limina y un Retiro espiritual conjunto de los Obispos. Acordaron también, por unanimidad, adherirse a la solicitud al Santo Padre para iniciar en Roma el proceso de beatificación de la fundadora de las religiosas de las Hermanas de la Providencia , Bernarda Morin.
13. Tras conocer en las primeras horas del viernes 18 de abril la información del atentado contra la imagen de Nuestra Señora del Carmen, en la parroquia El Sagrario de Santiago, los obispos se manifestaron impresionados por los acontecimientos y decidieron dar por terminada la Asamblea y concurrir juntos hasta la Catedral Metropolitana , para celebrar allí una Eucaristía como un acto de desagravio. En esa misma celebración, antes de la bendición final, las máximas autoridades de la Conferencia Episcopal expresaron su reconocimiento y gratitud a nueve personas que se desempeñaron durante largos años en el Instituto de Pastoral Rural (INPRU) y en el Instituto Superior de Pastoral Juvenil (ISPAJ), entidades ambas de la Conferencia Episcopal que concluyen sus actividades. En la oportunidad se les agradeció por los valiosos servicios prestados a la misión de la Iglesia en Chile, y se les hizo entrega de reconocimientos especiales por años de servicio..
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