La Comisión Bicentenario de la Arquidiócesis de Santiago fue organizada por un grupo de laicos que, en respuesta al llamado de la Conferencia Episcopal de Chile, quisimos ayudar a forja...Ver más
Mesas de Esperanza
La base fundamental para el trabajo de la Comisión Bicentenario es el documento de la Conferencia Episcopal de Chile llamado ‘En Camino al Bicentenario’, el cual sin ser un escrito magisterial, propuso estimular la reflexión en torno a los temas país. Este hecho fue acogido por cientos de ciudadanos convencidos de que el Bicentenario es una ocasión de reencuentro entre los chilenos y de su pueblo con el alma de Chile. Los mismos que quisieron proyectar la nación hacia el futuro y soñar a Chile y la Iglesia de la misma forma que lo hace Jesucristo.
Una vez conformado el equipo directivo de la Comisión Bicentenario, se constituyó gradualmente su cuerpo con las ‘Mesas de Esperanza’, integradas por representantes de distintos ámbitos de la sociedad, en su mayoría católicos, sacerdotes, religiosos y religiosas.
Objetivo
El objetivo de las Mesas de Esperanza es crear un espacio de diálogo abierto, fraternal y respetuoso en el cual se pueda debatir y reflexionar en profundidad las grandes temáticas nacionales, a partir de nuestra fe común en Jesucristo y su evangelio.
Participantes
En las Mesas de Esperanza fueron convocados diversos constructores de la sociedad en torno a un área específica. Personas de los más diversos ámbitos de la vida social, sobre temáticas país vigentes que nos ayuden a asumir las responsabilidades correspondientes para contribuir al desarrollo del país.
Metodología
En este contexto y durante estos años de vida se desarrolló una metodología sencilla que permitió a los participantes experimentar un proceso de conversión y reencuentro con el “alma de Chile”.
El proceso de trabajar un determinado tema para debatir con altura de miras sobre el futuro del país, se realizó en torno a la mesa compartida entre una diversidad de personas y representantes de organismos de Iglesia.
Los convocantes a constituir cada Mesa fueron el Coordinador General de la Comisión Bicentenario, Walter Sánchez y el Asesor Eclesiástico, Monseñor Andrés Arteaga, otorgando un marco referencial a los invitados del respaldo moral de la Iglesia de Santiago.
Para realizar los encuentros fue fundamental que el primero se realizara en alguna dependencia de nuestra Iglesia con el objetivo de crear un ambiente fraternal y de comunión. Los encuentros restantes quedaban a libre elección.
Asimismo, se adoptaron cuatro símbolos que dieron el marco referencial a los encuentros de las Mesas de Esperanza: la bandera de Chile, la Biblia, un cirio y el pendón del Bicentenario con el lema "Tierra de Hermanos".