Portada
Área Pastoral de Comunicaciones
Recursos para agentes evangelizadores
Documentos eclesiales sobre Comunicaciones
Estudios y reflexiones sobre Comunicación
Departamentos diocesanos de Comunicaciones
Publicaciones católicas
Publicaciones sobre comunicaciones
Radios católicas (ARCA)
Internet
Pastoral de periodistas y comunicadores católicos
_Comentarios de películas
Ficha  técnica

Título original: Terminator Salvation
Distribuidor: Andes Films
Calificación: 14 años
Duración: 115 minutos
Año: 2009
Género: Acción - Ciencia Ficción
País: EE.UU.
Director: McG
Elenco: Christian Bale, Anton Yelchin, Sam Worthington y Bryce Dallas Howard.

Terminator
Por José Astorga

James Cameron dirigió en 1984 a Michael Biehn, Linda Hamilton y Arnold Schwarzenegger en una película electrizante que marcó un hito en la historia del cine de Ciencia Ficción: Terminator. A ésta siguieron dos secuelas de dudosa calidad y contenido; más tarde, en forma de spin-off, se estrenó la serie de televisión Terminator: the Sarah Connor chronicles, con las aventuras de dos de los personajes de la saga original, Sarah Connor y su hijo John. Tuvo dos temporadas y FOX la canceló.

Tras la pesada e insípida Terminator 3: la rebelión de las máquinas (rise of the machines, 2003), no se esperaban más secuelas, pero claro, nadie anticipó una “precuela”, como se denomina a una historia anterior a otras ya contadas y que tuvieron éxito, al menos de público.

John Connor, encarnado por Christian Bale (El imperio del Sol, 1987; Batman begins, 2005) tiene que enfrentarse al dilema de confiar o no en Marcus Wright (Sam Worthington, Avatar, 2007), quien en la práctica resulta ser el centro de la trama y quien sustenta, irónicamente, los valores humanos en la cinta.

La historia comienza en 2003, mientras Marcus espera resignado la inyección letal en el “corredor de la muerte”, tras haber sido condenado por un asesinato. En un acto de expiación, dona sus órganos... y se despierta en 2018, un futuro post apocalíptico donde los pocos humanos sobrevivientes al holocausto nuclear luchan contra las máquinas que gobiernan el planeta. Marcus carece de memoria, busca encontrarse a sí mismo y reconstruir su pasado, entender qué hace en este futuro y el por qué de este mundo desastroso. Es un hombre que parece bueno, leal, valiente; hasta cierto punto arriesgado y con reflejos certeros; encarna valores precisos, carentes de duda, que lo hacen comportarse casi como una máquina programada para una misión. Eso es.

Shane Hurlbut dirige la fotografía con lo que podríamos denominar un estilo “Dragan” o efecto draganizer, derivación del nombre del fotógrafo polaco Andrzej Dragan, y que consiste en “un juego de luces y sombras, colores, exageración de los detalles, realce de ojos, arrugas, venas, y, en general, cualquier textura que pueda aportar relieve a la expresión del escenario y sus personajes”. En este caso, aporta realismo a un mundo al borde del blanco y negro, con manchones y siluetas de fondo, pinceladas de óleo sobre el celuloide, polvo, grano en la imagen... En la práctica un ejercicio visual al servicio de Hurlbut para dar pie y base a esta realidad nihilista posterior al día del juicio mecánico, adonde los pocos seres marginados se debaten entre el hambre y la desesperanza, un mundo en el cual los humanos están camino a comportarse con la brutalidad deshumanizada de las máquinas-humanoides contra las que luchan...

Sólo la renuncia ―predecible― puede dar un giro ―predecible― en la trama de esta historia y reorientar el camino de estas personas que sobreviven gracias al coraje y la fe en un mundo sin Terminators... pero viene Terminator 5...