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Ficha técnica
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Título original: DEAR JOHN
Distribuidor: Andes
Calificación: TE
Duración: 108 minutos
Género: Drama - Romance
Año: 2010
País: USA
Director: Lasse Hallström
Elenco: Channing Tatum, Amanda Seyfried, Richard Jenkins, Scott Porter, Luke Benward.
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Querido John
Por José Astorga
Silencios visuales y poesía fílmica al servicio de los silencios. Una postal de emociones que Lasse Hallström (Chocolate) nos ofrece en Dear John con sutileza, sin apresuramientos innecesarios. Una mezcla de encuentros, desencuentros, sin sabores y gratos silencios acompañados por la música bien elegida donde lo dulce está al borde de transformarse en dulzón y empalagoso, sin llegar a caer en ello.
La historia, basada en la novela homónima de Nicholas Sparks (Notebook, El diario de Noah), es simple. Simple como la vida de sus personajes. Personajes que lentamente van mostrando nuevas facetas, aristas, rincones que desarrollan sus características humanas, de seres sensibles; afectivos a veces, ingratos en otras. Pero siempre humanos.
Channing Tatum (G.I Joe) encarna a John Tyree, un joven sargento de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EEUU que en sus vacaciones de dos semanas conoce a Savannah Curtis (Amanda Seyfried), adolescente que en ese poco tiempo le cambiará la vida. El romance lleva al amor y a las promesas de perpetuidad en los afectos.
John retorna a su misión en Alemania y es destinado a distintos sitios secretos, imponiéndose, por sobre todo, su deber como soldado y el servicio a la patria antes que sus propios intereses o los de su padre, con quien ha perdido la comunicación pese a que habitan bajo el mismo techo, sin percatarse del autismo que ha convivido con ellos toda la vida, en ausencia de su madre. Sólo las cartas, continuas y permanentes que se escribe con Savannah lo vinculan al mundo onírico de su hogar, de esa primavera de dos semanas que, abruptamente, se interrumpe por su partida y por nuevos acontecimientos que John no espera.
Reales pruebas de amor y esperanza. De ese amor sincero que significa entrega aunque ello cause dolor. Y tras la esperanza, siempre existe la promesa del reencuentro, de la sanación, de la felicidad, donde los silencios visuales son un llamado a la reflexión sobre el verdadero significado del amor.
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