Queridos amigos y amigas de la Pastoral Juvenil, sabemos que la mejor invitación que alguien puede hacernos es la de ser amigos y discípulos de Jesús. Esta amistad es una aventura que implica la vida entera y nos desafía a una respuesta generosa. Si comprometemos todo lo que somos, sin reservas ni egoísmos; si nos jugamos por entero, con nuestros talentos, virtudes, sueños y proyectos, nos adentraremos por los caminos de vida verdadera que el Padre Dios nos tiene preparado, para recorrer de la mano de su Hijo, el Señor Jesús. Ser su amigo, es compartir la vida con Él. Conocerlo y amarlo son pasos fundantes del camino del discipulado. Compartir su amistad, con la alegría de quien ha descubierto un tesoro, es el sello del discípulo.

La Pastoral Juvenil es la primera llamada a ser luz para los jóvenes, de sobre manera en este mundo donde los dolores y agobios de la vida cotidiana oscurecen la alegría de la fraternidad profunda y el sentido pleno de la vida. En esto consiste la Misión Juvenil Nacional que te presentamos: En profundizar en nuestra amistad con el Señor, para salir al encuentro de nuestros hermanos e invitarlos a compartir y disfrutar de este tesoro. Queremos que, fraternalmente, podamos aprender a conocer más a Jesús y a vivir con mayor intensidad su Evangelio.

Discípulos de Jesucristo, atentos a su Palabra y a los signos de los tiempos presentes en la vida cotidiana. Discípulos gozosos de reconocerlo en la fracción del Pan y en el amor al prójimo. Discípulos orantes y celebrativos, atentos a la vida y solidarios. Así, como nuestro hermano el Padre Alberto Hurtado. En este tiempo, en que nos preparamos a recibir con gozo el reconocimiento indudable de la vida santa de este hombre de Dios. Creemos que la mejor preparación que podemos realizar para celebrar este acontecimiento es acoger su ejemplo, siendo testigos fieles de Jesucristo en medio de nuestro mundo.

El manual que les presentamos es un servicio para que juntos, como Pastoral Juvenil Nacional, desarrollemos esta Misión Juvenil 2005. Aquí encontrarán los objetivos de la Misión, indicaciones para la organización, planificación y coordinación del trabajo, en el ámbito nacional, diocesano, parroquial y de movimientos. También indicaciones para las instancias de formación de misioneros, y material para desarrollar la misión y post misión.

Agradecemos a la Vicaría de la Esperanza Joven, de modo particular a su equipo de formación, por su generosa y valiosa contribución para la elaboración de este manual.

Esperamos que este manual, sea un aporte a la Pastoral Juvenil en cada diócesis y movimiento, para el buen desarrollo y éxito de la Misión, y que a su vez, nos permita a todos ser mejores discípulos, testigos, hermanos y amigos del Señor Jesús.

Con un abrazo fraterno y pidiendo al Padre Dios que los colme de bendiciones en esta Misión Juvenil 2005.

Comisión Nacional de Pastoral Juvenil


Santiago, Noviembre de 2004.


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