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Presentación
En la memoria y en el corazón, la visita del Papa Juan Pablo II a nuestra Patria, ha quedado profundamente registrada.
Quienes lo vieron y escucharon no olvidan su mensaje y su testimonio.
Nos hace bien volver a mirar su rostro, su oración, su energía, su llamado.
A pesar de los años transcurridos, sentimos de permanente actualidad lo que él nos dijo.
Y es posible afirmar que la tarea de poner en práctica su palabra está aún pendiente. Necesitamos "mirar al Señor" para poder vivir. Los pobres "no pueden esperar" por más tiempo. La "cultura de la solidaridad" es un imperativo urgente en nuestros días.
Por esta razón ofrecemos aquí el mensaje del Papa a quienes deseen volver a escucharlo y a gozarlo.
P. Miguel Ortega Riquelme
Octubre 2002
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