Pasos en mi oración:
1.
Busco un lugar tranquilo y silencioso...
caigo en la cuenta que voy a hacer oración... busco la paz que me contacte
con lo más profundo de mi interior... con mi pesebre...
2.
Invoco el Nombre de Dios diciendo: en el
nombre del Padre, del Hijo encarnado y del Espíritu Santo ...
3.
Hago mi petición con confianza:”Dios mío,
ayúdame a dejar Tu Hijo, Jesús nacer en mí y en mi familia”.
4.
Leo el siguiente texto lentamente e imaginando
cada parte con respeto e interés... Lucas 2,1-20
5.
Reflexiono en mi vida la Palabra de Dios:
a)
¿Qué me impacta de ver al Señor de la Historia
a Jesucristo el salvador, siendo un niño que nace pobre y humilde en un pesebre?
b)
¿Qué siento al ver a nuestro Dios que se
acerca y me acompaña en esta vida haciéndose uno de nosotros igual en todo
menos en el pecado?
c)
¡En
qué aspecto de mi vida familiar, comunitaria, laboral, etc. Me gustaría que
Jesús naciera?
6.
Acompaño a María en silencio... la ayudo
en los cuidados de su Hijo...
7.
Agradezco al Señor su cercanía y su amor.
Lucas 2,1-20
Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando
que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo
gobernador de Siria Cirino. Iban todos a
empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la
ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que
se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con
María, su
esposa, que estaba encinta.Y sucedió que,
mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio
a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre,
porque no tenían sitio en el alojamiento.
Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por
turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Ángel del Señor, y la
gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les
dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo
el pueblo:
os ha nacido hoy, en la ciudad de David,
un salvador, que es el Cristo Señor;
y esto os servirá de señal: encontraréis
un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre." Y de pronto se
juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios,
diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres
en quienes él se complace." Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles,
se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: "Vayamos, pues,
hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado."
Y
fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el
pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel
niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les
decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su
corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo
que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho