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En el Parque O"Higgins:
LA FIESTA DE LA EUCARISTÍA

  • En un ambiente de profunda devoción, alegría y gran entusiasmo, miles de personas, resistiendo el intenso calor de ese domingo 26 de noviembre, asistieron a la Misa por Chile con la que culminó el Congreso Eucarístico Nacional.
  • La Eucaristía fue presidida por el Enviado Especial del Papa Juan Pablo II, Cardenal Darío Castrillón, quien destacó en su homilía

El Parque O"Higgins fue nuevamente testigo del profundo sentimiento religioso de los chilenos. Esta vez, cerca de doscientas mil personas llegaron hasta este tradicional lugar de esparcimiento para asistir a la Misa por Chile. Era la culminación del Congreso Eucarístico Nacional celebrado en este Año Jubilar. Desde las dos de la tarde, cuando "el sol pegada con todas sus fuerzas", los fieles fueron llegando hasta la elipse del parque para "devolverle la visita al Cristo Peregrino". Llegaron familias completas, delegaciones de parroquias, capillas, colegios, movimientos apostólicos y de diversas organizaciones pastorales y sociales.

Con cantos, vítores y oraciones, los fieles esperaron el inicio de la Eucaristía. A las cinco de la tarde hizo su entrada triunfal la imagen de la Virgen del Carmen que se venera en Maipú. Venía acompañada de una procesión de bailes religiosos y cuasimodistas. Luego, la histórica Cruz que presidió la Primera Junta de Gobierno (que también presidió la Liturgia del Perdón) fue colocada en el altar.

El Arzobispo de Santiago y Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Francisco Javier Errázuriz, fue el encargado de darle la bienvenida al Cardenal Darío Castrillón, Enviado Especial del Santo padre, quien presidió la Eucaristía. La ceremonia fue concelebrada por todos los Obispos del país.

La "Misa por Chile" estuvo marcada por una serie de símbolos. Las lecturas, por ejemplo fueron, proclamadas desde un altar ubicado en el centro del Parque para simbolizar que la Palabra de Dios está en medio de la gente. Asimismo, se utilizó el mismo libro de los Evangelios que usó el Santo Padre en su visita a Chile, como un signo de unidad de la Iglesia chilena con el Sumo Pontífice.

 

UN MENSAJE DE PAZ PARA CHILE

El Cardenal Castrillón, en su homilía (ver texto aparte) entregó un mensaje de reconciliación, el que fue atentamente escuchado por la multitud de fieles, quienes no perdieron el entusiasmo pese al intenso calor que aún reinaba a esa hora. La oración de los fieles, por su parte, también estuvo marcada de simbolismos, puesto que estuvieron a cargo de jóvenes, niños, adultos, religiosos y laicos, con el fin de mostrar la riqueza de la Iglesia en Chile.

No obstante uno de los momentos más emotivos tuvo lugar cuando el Cardenal Castrillón hizo entrega a Monseñor Errázuriz de un hermoso regalo enviado por el Papa Juan Pablo II: una custodia eucarística, la que fue llevada hasta el altar por una pareja de adultos mayores.

La Iglesia y el pueblo chileno, por su parte, también entregaron sus obsequios al Enviado Especial del Santo Padre: Una estola tejida a mano por una de las seis chamanteras que aún cultivan este tradicional arte en Doñihue; una manta de la Araucanía; una imagen de cuasimodo, de cerámica tradicional; una Llijlla o Aguayo, que es la manta Aymará para cubrir la mesa ritual; y un pesebre elaborado en Isla de Pascua.

Eran cerca de las ocho de la tarde, cuando culminó la Eucaristía. A esa hora una suave brisa recorría el Parque O"Higgins y un pie de cueca puso el broche de oro a este multitudinario encuentro. Con el mismo entusiasmo del inicio, los miles de fieles comenzaron su regreso a casa llevando consigo el pan bendito para compartir con sus familias y amistades, y por sobre todo llevando en su recuerdo la imagen de una fiesta de la fe donde el centro fue la Eucaristía. f

 

Cardenal Darío Castrillón:
UN LLAMADO A LA RECONCILIACIÓN

- "Yo le diré al Santo Padre con entusiasmo que he encontrado un pueblo creyente, un pueblo fiel a su fe, a su Iglesia, al Vicario de Cristo. Y le diré: Santo Padre he encontrado un pueblo con voluntad histórica de reconciliación", señaló el Cardenal Darío Castrillón, en su homilía en la Misa por Chile.

Un urgente y sentido llamado a buscar la reconciliación, el perdón y la paz en Chile formuló el Enviado Especial del Santo Padre, el Cardenal Darío Castrillo, en su homilía en la Misa de clausura del Congreso Eucarístico Nacional.

"Tenemos que recuperar en toda su plenitud el valor reconciliador de la penitencia. Un Chile que no sea penitente no será verdaderamente un Chile reconciliado", dijo el prelado.

En este sentido, el Cardenal Castrillón recordó las palabras de Santo Padre, con motivo de la Beatificación de Santa Teresa de Los Andes: "La Iglesia vive en la celebración de la Eucaristía la forma más intensa y expresiva de su condición de ser comunidad reconciliada y sacramento de comunión del hombre con Dios y con el género humano".

"El Papa lo señaló al final de la Misa en este mismo lugar en 1987 - agregó el Cardenal Castrillón -. El amor es más fuerte. Lo decía agarrando con fuerza su báculo en un signo lleno de simbolismo que todavía nos conmueve".

Más adelante, reconoció los esfuerzos realizados por la Iglesia chilena a favor de la reconciliación nacional: "Yo sentía tanta emoción al ver la cruz en vuestra bandera. Pero hoy después de los esfuerzos de amor y reconciliación realizados en diócesis y parroquias, esta cruz será la cruz de Cristo presente en vuestras leyes, en vuestro país, en vuestro propósito inquiebrantable de realizar lo que la cruz ha realizado: la reconciliación".

 

"LA EUCARISTÍA: SÍMBOLO DE AMOR"

El Cardenal Castrillón manifestó que "la Eucaristía es símbolo y realidad del amor auténtico: el amor de donación. Sólo se puede hablar de amor cuando hay una verdadera entrega de sí mismo".

En ese momento, y saliéndose del texto original, destacó la importancia del amor para los cristianos. "Amar cuando no haya ofensa - dijo - no es como amar en cristiano, que es un amor que se coloca por encima de la ofensa y cancela el recuerdo doloroso".

Al finalizar su homilía, el Enviado Especial del Papa nos dejó un deseo: "Que el amor Eucarístico, causa y vivencia de este Congreso, tenga para esta querida nación que tanto ha sufrido y tantas dificultades ha superado, el efecto reconciliador y pacificante de la Eucaristía".

"Que la alabanza al Dios de la justicia –agregó- sea súplica y oferta al Dios de la misericordia que en el corazón inmolado de Cristo nos dio la muestra infinita de su amor reconciliador. Este será, estoy seguro, un efecto histórico de este Congreso realizado precisamente en un año jubilar de perdón y reconciliación".

LECTURA DE FOTO: Cardenal Darío Castrillón: "La Eucaristía es remedio de inmortalidad, antídoto para no morir. Sólo Cristo es alimento de vida eterna".

 

 

La gente en el parque:
MUESTRAS DE GRACIAS Y ESPERANZAS

El calor no fatigó el ánimo de los miles de fieles que quisieron participar "en vivo y en directo" en la Misa por Chile con la culminó el Congreso Eucarístico Nacional, en el Año Santo Jubilar.

Con las Cruces de Chile en alto, panes en espera de bendición, cintillos alusivos, chapitas, y por supuesto, gorros, quitasoles y múltiples botellas de agua, llegaron cantando y en procesión desde todas las zonas de la capital y de otras diócesis. Venían con muchas ganas a devolverle la visita al Cristo Peregrino que acogieron en sus casas y lugares de trabajo. Y con mucha fuerza le pidieron: "Quédate con nosotros Señor".

* "Vine a saludar a Dios y a la Virgen, que nos acompañan siempre", dijo, entusiasta, la señora Zoila Martínez, de la parroquia Santa María de la Esperanza. Ochenta y nueve años tiene, y está feliz de haberlos cumplido y de estar donde la fe la llame. "Siempre he sido amiga de la Iglesia" y se le nota.

* Desde la parroquia Sagrado Corazón, de Osorno, doña Rita Reyes y sus dos hijas vinieron especialmente al encuentro, aunque aprovecharon bien su tiempo: visitaron también los santuarios de Teresita de los Andes y del Padre Hurtado. "Vengo realmente muy motivada, fascinada, ¿qué le puedo decir? Es lo más lindo que nos puede pasar", relató con una gran sonrisa.

* "Vine porque es un llamado que Jesús nos hace a todos los jóvenes, ya que muchos no pudimos ir al Jubileo en Roma. Además, es una forma de reconciliarse con Él y con Chile mismo, porque en la sociedad y con la economía que estamos viviendo hay mucha discriminación y esta es una buena manera de que no nos discriminemos y sigamos adelante como un país unido", asegura Esteban Garcés, a sus 18 años, del grupo misionero de la parroquia italiana Nuestra Señora de Pompeya..

* "Vine porque soy católico y quiero, con todos los hermanos, alabar al Señor en la eucaristía", sentenció con firmeza don Enrique Ulloa, quien participa en la comunidad Santa Teresa de Calcuta, de la parroquia Santa María de la Esperanza, en Maipú.

* Hernán Muñoz, 19 años, vino a reencontrarse con el Señor. Hasta hace un tiempo era coordinador juvenil de la comunidad María Liberadora de la parroquia Cristo Evangelizador, en Cerro Navia. Pero tuvo un problema y se alejó. "Creo que esto es una experiencia que me va a llenar, se echa de menos... quiero agradecerle al Señor el tiempo que nos ha regalado a nosotros los jóvenes, ya sea caminatas, misiones juveniles o cosas así. El próximo año quiero volver, con más ganas para seguir participando, y no perder eso", dice.

* "Ha sido un año pleno, porque como ha sido el año del Jubileo, hemos trabajado harto, hemos disfrutado harto de Dios, y aquí es donde se ve que todos tenemos necesidad de Dios y eso es maravilloso, que podamos juntarnos en un lugar grande donde estemos todos, porque todos unidos somos un solo Cristo", señala feliz la señora Marcela Alvarez, animadora de Salud de Santa Luisa de Marillac.

* La señora Sara Meza, feligrés de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús (El Bosque). "Vengo con toda mi alma a darle gracias a Dios, y a pedirle que sea un Chile bueno, un Chile de hermanos, es todo lo que quiero".

* Nueve años tiene Lissette Maulén. Estudia en el Colegio María Auxiliadora y allí le contaron de esta fiesta. "Me gusta estar porque Dios está al frente de nosotros, en todos nosotros, es lindo...", señaló.

 

 

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