“Y renovarás la faz de la tierra”
(Salmo 103, 30)
Chile necesita un Espíritu nuevo


El mismo Espíritu que participó en la creación del universo, fue soplado por Dios en las narices del primer hombre, inició la historia de la salvación y animó a su pueblo preparándolo para la venida del Mesías, es el que ungió a Jesús y lo resucitó de entre los muertos. Es el mismo Espíritu Santo que hizo nacer la Iglesia y la conduce hasta el fin de los tiempos.

Este es el Espíritu creador y redentor que hace nuevas todas las cosas y nos reviste como hombres nuevos. San Pablo lo entiende bien al invitarnos a vivir esta experiencia diciéndonos: “Revístanse, pues, del hombre nuevo, el hombre según Dios que él crea en la verdadera justicia y santidad.” (Ef. 4, 24)

SERVICIO participa de esta fiesta de Pentecostés, celebrando la fuerza del Espíritu en el corazón del creyente, en la vida sacramental y en la evangelización de la Iglesia conducida por Juan Pablo II; así como también en todos los gestos de bondad y de servicio de las personas de buena voluntad. Lo hace además, agradeciendo la fuerza de la santidad en el Padre Alberto Hurtado; y colabora reflexionando acerca de la necesidad de sentido que tiene Chile, mirando de cerca la así llamada “farandulización” de la convivencia nacional. Fenómeno social que ha banalizado el ambiente y nos ha vuelto preocupantemente agresivos.

Estamos convencidos que para proponer en la búsqueda de proyecto de país, no basta un buen diagnóstico de la realidad, un eficaz plan de acción y un compromiso de buenas intenciones. Es necesario un Espíritu nuevo, el que renueva la faz de la tierra. Es necesario nacer de nuevo, tal como le dice Jesús a Nicodemo. Lo sabemos los que nos reconocemos pecadores y los que suplicamos la misericordia de Dios para poder participar en la tarea de cultivar una convivencia sana, gratuita, solidaria y, sobre todo, gozosa.

Estamos convencidos que el país necesita abrir las ventanas para despejarnos del asfixiante mundillo de la farándula y así dejar entrar el aire puro que nos trae el Espíritu de amistad y de servicio de Jesús.


+ Manuel Camilo Vial Risopatrón

Padre Obispo de Temuco
Secretario General
Conferencia Episcopal de Chile