Tiempos Litúrgicos

MES DE AGOSTO

Fiesta de la Asunción de la Virgen María
Tenemos una Madre en el Cielo

Me contaron en clase de religión que todos teníamos dos mamás. Una en la casa, que es mi mamá, y otra en el cielo, la Virgen María.

La mamá de la casa se preocupa de todas las cosas que necesito todos los días: todas las mañanas me despierta, me prepara el desayuno, me espera cuando llego de la escuela, me lava la ropa y ordena la casa. En la noche me cuenta cuentos y reza conmigo y con el papá. Son muchas las cosas que hace mi mamá y en ellas me regala todo su amor, cariño y su preocupación.

Pero hay mamás que tienen que trabajar todo el día y los hijos tienen que estar solos. Yo pienso que no es tan fácil hacerse todo solo, pero si la mamá es cariñosa, es más fácil. Lo importante es quererse mucho.

Por eso cuando mi mamá se enferma o se va por algún tiempo a otra parte, la echo mucho de menos y cuando la vuelvo a abrazar me salta el corazón y me pongo muy feliz. Mucho más que si me dieran un regalo, quiero mucho a mi mamá.

Pero hoy me contaron que la Virgen María también es mi mamá. Entonces, pensé yo, tendré que aprender a conocerla para así quererla muchísimo.

Yo no sabía que la mamá de Jesús era también mi mamá. ¡Qué alegría me da saber que tengo una mamá que me quiere tal como soy!, que me cuida y me protege igual como lo hizo con Jesús. Ella me guiará siempre por el buen camino y por éste me llevará al cielo.

Además hoy me enseñaron que la Virgen María se fue al cielo en cuerpo y alma. Me dijeron que la Virgen se quedó dormida y al llegar al cielo celebraron una gran fiesta y cuando llegó la coronaron Reina y Mamá de todo lo creado.
Esta ida de nuestra mamá es lo que se llama la "Asunción de la Virgen" que quiere decir que Jesús, por su poder, se la llevó al cielo.

 

Me contaron también que la Iglesia comenzó a celebrar un 15 de Agosto, la fiesta de la Asunción de la Virgen hace 50 años. El Papa Pío XII definió esta gran fiesta como una verdad de fe, para que no nos olvidemos que nuestra mamá del cielo esta esperándonos en cuerpo y alma en el cielo junto a su Hijo Jesús.

¡Qué linda eres Virgen María!

Algunas buenas ideas para hacer este mes

® Ahora que ya sabemos que tenemos una Mamá en el cielo, no dejemos de saludarla todos los días.

® Tratemos de imitarla, para aprender de Ella a rezar, a confiar, a ser humilde, trabajador, a querer siempre a su Hijo y no darle penas.

® Contémosle todo lo que nos preocupa. También nuestras alegrías.

® Agradezcámosle el que nos haya regalado a su Hijo y nos haya dado la posibilidad de algún día llegar al cielo junto a ÉL.

® Digámosle muchas veces lo valiente que fue al aceptar ser la Mamá de nuestro Salvador.

 

 

 

Trata de aprender esta oración, para saludar y
despedirte de tu Mamá del cielo.


ORACIÓN

¡Oh, Señora mía!
¡Oh, Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti;
y en prueba de filial afecto te consagro en este día mis ojos,
mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, Madre de bondad, guárdame
y defiéndeme como cosa y posesión tuya.
Amén.

 

 

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