Santiago, 13 de septiembre de 1973.
Consta al país que los Obispos hicimos cuanto estuvo
de nuestra arte porque se mantuviera Chile dentro de la
Constitución y de la Ley y se evitara cualquier
desenlace violento como el que ha tenido nuestra crisis
institucional. Desenlace que los miembros de la Junta
de Gobierno han sido los primeros en lamentar.
Nos duele inmensamente y nos oprime la
sangre que ha enrojecido nuestras calles, nuestras poblaciones
y nuestras fábricas -sangre de civiles y sangre
de soldados- y las lágrimas de tantas mujeres y
niños.
Pedimos respeto por los caídos
en la lucha y, en primer lugar, por el que fue hasta el
martes 11 de septiembre, Presidente de la República.
Pedimos moderación frente a los
vencidos. Que no haya innecesarias represalias.
Que se tome en cuenta el sincero idealismo
que inspiro a muchos de los que hoy han sido derrotados.
Que se acabe el odio, que vuelva la hora de la reconciliación.
Confiamos que los adelantos logrados
en Gobiernos anteriores por la clase obrera y campesina,
no volverán atrás y, por el contrario, se
mantendrán y se acrecentarán hasta llegar
a la plena igualdad y participación de todos en
la vida nacional.
Confiando en el patriotismo y el desinterés
que han expresado los que han asumido la difícil
tarea de restaurar el orden institucional y la vida económica
del país, tan gravemente alterados, pedimos a los
chilenos que, dadas las actuales circunstancias, cooperen
a llevar a cabo esta tarea, y sobre todo, con humildad
y con fervor, pedimos a Dios que los ayude.
La cordura y el patriotismo de los chilenos,
unidos a la tradición de democracia y de humanismo
de nuestras Fuerzas Armadas, permitirán que Chile
pueda volver muy luego a la normalidad institucional,
como lo han prometido los mismos integrantes de la Junta
de Gobierno y reiniciar su camino de progreso en la Paz.
El Comité Permanente
Card. Raúl Silva Henríquez,
Presidente; Mons. José Manuel Santos Ascarza,
Obispo de Valdivia; Mons. Orozimbo Fuenzalida,
Obispo de Los Ángeles; Mons. Bernardino
Piñera Carvallo, Obispo de Temuco; Mons.
Sergio Contreras Navia, Secretario ad hoc del
C.P.
Santiago, 13 de septiembre de 1973