Testimonios
Elvia Guzmán Villanueva
Nació en Colombia. La sexta de nueve hijos, en un hogar sencillo, aprendió a jugar, conocer y valorar lo que tenía, a compartir y descubrir la persona de Jesucristo... Sus padres aportaron la fe que en el amor y la verdad, constantemente practicaban.
Egresó del Colegio de la Presentación de Fusagasugá, allí aprendió a entregarse a los demás de manera desinteresada, participó en la catequesis y en las misiones. A los 22 años profesa y es enviada a la misión de Chile, luego a Argentina. De los 17 años de Religiosa la mayoría los ha vivido en nuestro País.
¿Cómo encontraste tu vocación?
Me encontraba en el Colegio, cuando una religiosa, me invitó a ser catequista, ante la admiración por mi falta de formación, me hizo caer en cuenta del poco conocimiento que los otros tenían de Dios, y que había personas, que nunca habían oído hablar de El. Sentí fuertemente el llamado a Ser portadora del mensaje amoroso de Dios, entonces pensé, que si de mí también dependía, que muchos lo conocieran, yo daría mi vida por ello. Luego en una semana santa acompañada por mi papá, escuché el texto: Quien ama a su padre y a su madre más que a mí no es digno de mí.... Fue cuando tomé el peso del verdadero amor y sentí que podía amarlo a El ante todos los seres que amaba y ante todas las cosas... esto lo podría realizar en la Vida Religiosa...
¿Qué te ayudó en tu proceso?
El apoyo de mis padres, la apertura a la oración y profundización de la Palabra que me ayudó a escuchar y conocer más al Señor, el mirar a la Santísima Virgen como modelo de mujer, de entrega; las jornadas vocacionales en las que participe; especialmente la acogida incondicional de mi Congregación de Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen, quienes me enseñaron a vivir con alegría, generosidad, compromiso, ellas con la riqueza del carisma y su testimonio de vida, motivaron mi entrega...
¿Qué es para ti vocación?
Vocación a la vida religiosa... es el llamado profundo que Dios nos hace para vivir una relación de amor apasionado con él, quien nos amó primero y en consecuencia experimentar el gozo de la entrega, del servicio de caridad a nuestros hermanos... Es caminar seguros del amor de Dios... Que alegría poder compartir con muchas(os) jóvenes la grandeza del llamado de Dios, escucharlas(os) y acompañarlas(os) en sus búsquedas y acogerlas(os), para que conozcan la riqueza de nuestro carisma. Podrán ubicarme en elguvi@yahoo.es, ahí nos encontramos.
Padre Andrés Moro
Vicario de la Pastoral Universitaria
¿Cómo encontraste tu vocación?
Todo partió de un día en que me pregunté: ¿Por qué no ser cura? Me di cuenta que no tenía argumentos de peso para rechazar la idea. Pasaron 6 años de un diálogo cercano y profundo con el Señor, al cabo del cual me decidí a pensar seriamente un camino sacerdotal, con toda la pena que me daba dejar lo que estaba viviendo, pero también con la esperanza de estar tomando la decisión correcta. Desde diciembre de 1984 -por puro don de Dios- sé que tome la decisión correcta.
¿Qué te ayudo en este proceso?
Mi familia me ha enseñado mucho, sobre todo dos cosas esenciales: no mentir y jugársela por lo que uno cree. En el colegio (Sagrados Corazones de Alameda), aprendí a amar la Iglesia diocesana. En la Universidad Católica, estudiando Historia, el atraverse a soñar un país nuevo y diferente. Todo esto me ayudó a entusiasmarme con el proyecto de Jesús, el Reino de Dios. Descubrí que Jesús me quería para Él, para ser apóstol de su Reino. Fue importante también el dejarme acompañar y ser acompañado por el Padre Nicolás Vial.
¿Qué es para ti la vocación?
A todo lo que al Señor me ha invitado en estos años de formación y ministerio, he intentado responder con una frase del profeta Jeremías que dice "Me seduciste Señor y me dejé seducir", y siendo fiel a lo que prometí el día de mi ordenación: "En todo Amar y Servir".
Herminia Olmedo H
Mi nombre es Herminia Olmedo H. Nací a la vida en Talagante y a la fe en su Parroquia, Inmaculada Concepción. También allí conocí al Instituto Secular al cual pertenezco: Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote.
¿Cómo encontraste tu vocación?
No creo que la haya encontrado, más bien fue Dios quien se hizo compañero en el camino de mi vida. Podría señalar dos hechos que me marcaron:
- El primero, la preparación a la Primera Comunión: La Catequista me mostró a Dios Padre misericordioso y su testimonio me ayudó a sentirme profundamente amada por Él.
- El segundo, fue la invitación que recibí de parte de otros jóvenes a participar en una comunidad cristiana. En la lectura comunitaria y personal del Evangelio y en el compromiso como A. C. N. Encontré a Jesús maestro y profeta. Descubrí también la importancia de la misión del laico en la sociedad como continuador de la misión de Jesús.
Desde esta experiencia me sentí invitada a vivir el estilo de vida de Jesús como Consagrada Secular, es decir, plenamente consagrada a Dios y plenamente inserta en las realidades cotidianas de todos los laicos, haciendo de mi profesión un medio al servicio de la construcción del Reino.
¿Qué te ayudó en este proceso?
Las principales mediaciones fueron la Parroquia como comunidad de discípulos que en la Palabra, los sacramentos y el servicio van conociendo y comprometiéndose con Jesús.
Mi familia, que si bien en un principio no entendía esto de ser consagrada pero no religiosa, respetó mi respuesta a la llamada de Jesús para que fuera y vierasi este era mi camino.
El testimonio y acompañamiento de sacerdotes y consagradas(os).
¿Qué es para ti la vocación?
Una propuesta de Jesús para continuar su misión y ser feliz entregando la vida.
Jorge Ruiz Henríquez
Mi Nombre es Jorge Ruiz Henríquez, tengo 37 años y estoy en Primer año de Teología del Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Mi parroquia de origen es San Luis Beltrán en Pudahuel.
Cómo encontraste tu vocación?
Es una historia que tiene varios momentos, pero que ha sido una búsqueda de Dios que partió desde el momento en que integre la comunidad parroquial en San Luis Beltrán y comencé una amistad con el Señor que nunca ha terminado de sorprenderme. Donde la palabra del Señor ha tenido una importancia decisiva y fundante en mi vida, en ella he hallado el consuelo, la alegría, la esperanza y el deseo profundo de configurarme con Cristo Buen Pastor.
¿Qué te ayudo en este proceso?
Jesús que lo encontrado en la Escritura y en la Eucaristía, en la amistad con sacerdotes que dedicaron tiempo ha acompañarme, y a los cuales les agradezco permanentemente en la oración. Mi familia especialmente mis padres que me formaron con sencillez, con humildad y con mucho amor. También doy gracias a Dios por el Seminario de Santiago, en donde he encontrado grandes amigos y formadores que me han entregado los elementos necesarios para el discernimiento.
¿Qué es para ti la vocación?
Es un encuentro cara a cara con el Señor, que te invita a seguirlo, a recorrer el camino del discípulado para aprender de Él. Es la dirección correcta que el Señor te propone, para ser feliz, para realizarte y en lo específico de la vocación sacerdotal para servir, en el Señor y para ÉL en los hermanos y en lugar donde la Iglesia lo necesite.
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