Mensaje de Mons. René Rebolledo Salinas

Muy queridos jóvenes:

La Iglesia desea invitarlos a celebrar la “Semana de Oración por las Vocaciones” desde el 10 al 17 de abril. A la luz del Señor queremos reflexionar acerca de nuestra vocación y, de un modo muy especial, sobre la vocación al sacerdocio y a la vida consagrada.

Nuestro querido Papa Juan Pablo II en su Mensaje con este motivo, nos propone el lema: “Llamados a remar mar adentro” (Tomado de Lc 5,4). A este hermoso lema, en Chile, la Comisión Nacional de Pastoral Vocacional ha agregado la invitación: “Dialoguemos sobre nuestra vocación”.

Les invito a leer y reflexionar personal o comunitariamente, tanto el texto bíblico como el Mensaje del Santo Padre, que pueden verlo en www.iglesia.cl

Dialoguen, compartan acerca del llamado del Señor a cada uno de nosotros. Contemplen el llamado y la obra del Señor en nuestras vidas. Sin duda se enriquecerán mutuamente y con el tiempo, Dios mediante, ayudaremos a crear en nuestro ambiente una “Cultura Vocacional”, vale decir, un habitat que favorezca el discernimiento, el cultivo y la maduración de las vocaciones que el Señor “a manos llenas sembró en el campo de la Iglesia” .

No tengan miedo de “remar mar adentro”, es un llamado a mirar tu vida. Comparte tu vocación con tu familia, amigos, comunidad, etc. Junto a las hermanas y hermanos de camino, profundiza en un ambiente de oración, el llamado del Señor. El Santo Padre en su Mensaje nos dice: “Quien abra el corazón a Cristo no sólo comprende el misterio de la propia existencia, sino también el de la propia vocación, y recoge espléndidos frutos de gracia”.

Cuántos de Ustedes, estimados jóvenes, realizarán este año su “opción de vida” ¡Qué importante es la decisión de hoy para el futuro! ¡Qué gran desafío para el presente! Vale la pena ponerse en las manos del Señor y discernir, “en su presencia”, el camino de vida que Él ha querido para cada uno.

A mis hermanos sacerdotes, a las religiosas y a los religiosos, los invito a acompañar a los jóvenes en el discernimiento de su vocación. El Santo Padre nos recuerda en su Mensaje este grato deber con estas palabras: “Dios os ha confiado el quehacer peculiar de guiar a la juventud por el camino de la santidad. Sed para ellos ejemplo de generosa fidelidad a Cristo. Animadles a no dudar en “remar mar adentro”, respondiendo sin tardanza a la invitación del Señor”.

Deseamos ser testigos alegres de la vocación que el Señor nos ha regalado. En el seguimiento del Señor nos debemos los unos a los otros, particularmente con nuestro fervor en la vivencia del llamado. Todo ello indica que la “Pastoral Vocacional”, como lo ha expresado en diversas ocasiones el Santo Padre, es responsabilidad de toda la Iglesia.

Estimados jóvenes: el Señor les invita a “remar mar adentro”. Arriésguense, no teman, confíen en Él. Contamos con la certeza que Él no nos abandonará jamás y nunca nos defraudará.

Les saludo y bendigo muy cordialmente deseándoles las gracias del Señor Resucitado, vivo y presente en medio nuestro.

+ René Rebolledo Salinas
Obispo de Osorno
Presidente
Comisión Nacional de Pastoral Vocacional

Osorno, 31 de marzo de 2005.-