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Cantos para El Triduo

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1. ESPERO CONFIADO EN EL SEÑOR

Espero confiado en el Señor;
cierto estoy de su Palabra.

Desde lo más hondo te invoco,
Señor, escucha mi voz:
estén tus oídos atentos
al clamor de mi plegaria. 

Si llevas cuenta de las culpas,
¿quién podrá subsistir?
Pero tú perdonas, Señor;
respetuoso, yo espero.

Mi alma espera en el Señor,
confío en su palabra;
mi alma espera en el Señor
más que el centinela la aurora. 

Porque el Señor es misericordioso
y está dispuesto a perdonar:
Él redimirá a su pueblo
de todos los pecados.

2. LA MISERICORDIA DEL SEÑOR

La misericordia del Señor
cada día cantaré.
La misericordia del Señor
cada día cantaré.

3. OH CRISTO, TU REINARÁS

Oh Cristo, Tú reinarás
Señor, Tú nos salvarás.
Oh Cristo, Tú reinarás
Señor, Tú nos salvarás.

Irradia sobre el mundo
quien busca la Caridad
Caminao, Verdad y Vida
Señor, Tú nos guiarás.

Perdona nuestros pecados:
envidias y mezquindad
y danos en tu alegría
gocemos en la unidad.

Reúne a nuestros hermanos
hijos de un Padre común
tu Espíritu nos conduzca
a la unidad en Jesús.

Al pobre y al oprimido
haznos servir con amor.
Sufrir con sus sufrimientos
y de comprender su dolor.

4. DIOS A LA UNA

Dios desde la noche de mi ayer,
Dios en el aroma que no hallé,
Dios en la sonrisa que encontré,
Dios allá en el niño que no fue.

Dios desde la infancia hasta crecer,
Dios cuando perdí a los que amé.
Dios cuando lloraba sin saber
siempre sin buscarte te encontré

 

5. QUÉ MISIÓN

Qué misión tan grande es ser apóstol,
seguir al Señor adonde vaya.
Anunciar con gozo su Evangelio
Y ser para los hombres
portadores de su paz.

Tanto nos amó que al despedirse,
en la Santa Cena aquella tarde,
nos dio como pan su propio Cuerpo
y su Sangre como vino de fraternidad.
Tanto nos amó que un Viernes Santo
clavado en la Cruz Cristo murió.
Y en su Muerte nos dio la Vida,
Vida, de alegría, vida de hijos de Dios.

 

CANTOS PARA EL VIERNES SANTO

6. ESPERA, MI SEÑOR CRUCIFICADO

Cantando bajo el cielo de la noche,
al sentir mi Señor, tu inmensidad,
cuando todo callaba junto a mí,
me cubría como un manto tu bondad. 

Llorando bajo el cielo de la noche,
he dejado que muriera mi cantar;
y en la noche más oscura de mi vida
tal vez tú te cansaste de esperar.

Dios esta noche cenaremos juntos,
habrá buen vino y tendré en la mesa,
lo más querido de mi vida entera
y algún recuerdo que golpeó mi puerta.

 

7. PERDÓN, OH DIOS MÍO

Perdón, oh Dios mío,
perdón e indulgencia,
perdón y clemencia
perdón y piedad.

Pequé, ya mi alma culpa confiesa
mil veces me pesa de tanta maldad.

Mil veces me pesa de haber mi pecado
tu pecho rasgado. ¡Oh suma Beldad! 

Mi rostro cubierto de llanto lo indica
mi lengua publica tanta triste verdad. 

Por mí en el tormento tu sangre vertiste
y prenda me diste de amor y humildad.

Y yo en recompensa pecado a pecado
la copa he llenado de la iniquidad.

Más yo arrepentido te busco lloroso
oh Padre amoroso, oh Dios de bondad.

Mi humilde plegaria traspase las nubes
ardientes querubes mis votos llevad.

 

8. PIEDAD DE MÍ

Piedad, Señor, porque pequé contra ti.

Piedad de mí, Señor, en tu bondad,
en la abundancia de tu amor borra mi falta.
Lava Tú, de mi maldad todo vestigio,
purifícame a fondo del pecado.

Reconozco, mi culpa, Señor,
tengo siempre presente mi pecado:
contra Ti, contra Ti sólo pequé.
Lo que es malo a tus ojos yo lo hice.

Por eso eres justo en tu sentencia,
tu juicio es irreprochable;
tú ves que malo soy de nacimiento,
pecador desde el seno de mi madre.

Tú amas el sincero corazón,
me enseñas la verdad en mi interior,
purifícame, Señor: quedaré limpio,
quedaré más blanco que la nieve.

 

9. CAMINO DEL CALVARIO

¡Ay, solo, que solo va,
ay, solo va mi Señor,
por el camino del alma
ay, solo, y que sin amor! (bis) 

A solas quisiera oír
lo que Él solo está diciendo
y el viento va repitiendo:
“Hombre, vuélvete a mí”. (bis)

¡Qué gozo tiene mi Dios
cuando le digo que sí!
¡Si las estrellas supieran
qué gozo tiene por mí! (bis)

Se quedaron cantando
lo que Él solo está diciendo
y el viento va repitiendo:

“Hombre, vuélvete a mí”. (bis)

 

10. SUFRES, LLORAS, MUERES

Cuando un niño con hambre pide pan,
cuando llora, pues nunca se lo dan ¡oh!
Tiemblo por ti, Jesús: sufres, lloras, mueres.
Con los niños, de hambre como tú.

Mueres Tú cuando un hombre clavado está,
cuando grita pidiendo libertad ¡oh!
Tiemblo por ti, Jesús; sufres, lloras, mueres.
Con los hombres esclavos mueres tú.

Cuando siento que el mundo en guerra está,
que el hermano al hermano matará ¡oh!
Tiemblo por ti, Jesús: sufres, lloras, mueres.
Con los hombres que mueren mueres tú.

Cuando pasas enfermo junto a mí,
cuando olvido tu hambre y tu sufrir ¡oh!
Tiemblo por ti, Jesús: sufres, lloras, mueres.
Por mi absurdo egoísmo mueres tú.

 

11. PERDÓN MI DIOS

Perdón mi Dios, por todo lo que soy,
perdóname Dios mío por todo lo que no te doy.
Perdón (perdón, perdón, perdón).
Perdón.

Escucha mi plegaria: sin ti no sé vivir
por lo que te he ofendido,
perdón, perdóname a mí.
Escucha mi plegaria sin ti no sé vivir.
Perdón mi Dios, Perdóname.
Perdón mi Dios, Perdóname.

Escucha mi plegaria: sin ti no sé vivir
por lo que te he ofendido,
perdón, perdóname a mí.
Escucha mi plegaria sin ti no sé vivir.
Perdón mi Dios, Perdóname.
Perdón mi Dios, Perdóname.

CANTOS PARA EL SÁBADO SANTO

12. NADA TE TURBE

Nada te turbe, nada te espante
quien a Dios tiene, nada le falte,
nada te turbe, nada te espante
sólo Dios basta.

13. MI ALMA TIENE SED DE DIOS
(Salmo 41)

 Mi alma tiene sed de Dios.
¿Cuándo iré a contemplarlo?
Al modo que la cierva desea
los arroyos de las aguas,
así mi alma te desea a ti,
oh Señor.

Mi alma tiene sed del Señor,
del Dios de mi vida.
¿Cuándo iré a contemplar
el rostro del Señor?

Mis lágrimas me sirven de pan
de día y de noche,
al oír que me dicen cada día:
“Tu Dios ¿dónde está?”

¿Por qué te deprimes alma mía,
y te turbas en mí?
Confía en Dios, que aún cantaré
a mi Dios y Salvador.

14. EL SEÑOR ES MI FORTALEZA

El Señor es mi fortaleza.
El Señor es mi canción.
Él nos da la salvación,
en Él confío y no temo más,
en Él confío y no temo más.

 

15. SUEÑO DE AMOR

Que ninguna familia comience
así, de repente,
que ninguna familia termine
por falta de amor.
Que casados sean uno,
en cuerpo y en mente por siempre
y que nada en el mundo separe
ese sueño de amor.

Que ninguna familia se abrigue
debajo de un puente
y que nadie interfiera el amor
que une a los dos.
Que ninguna familia trabaje
sin un horizonte,
que ellos vivan contentos el hoy
en función de un después.

Que familias caminen unidas
sabiéndose amar,
que el papá nos regale el trabajo
y la gracia del pan.
Que mamá sea el cielo, la ternura,
consuelo y calor,
y los hijos conozcan la fuerza
que brota de Dios.
Hoy bendice Señor las familias, Amén.
Hoy bendice Señor, la mía también.
Que el papá y la mamá tengan fuerza
de amar sin medida,
que ninguno se vaya a dormir
sin pedir un perdón.
Que los niños aprendan ejemplos de amor
por la vida,
que familias celebren la misa
y compartan el pan.

 

CANTOS PARA EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN

 

16. EN TI, EN TI

En ti, en ti, en ti Señor,
hemos puesto nuestra fe. (bis) 

Ni en las armas, ni en la guerra,
sino en ti Señor, hemos puesto nuestra fe.
Ni en la fuerza ni en la ciencia,
sino en ti Señor, hemos puesto nuestra fe.

Ni tampoco en nosotros,
sino en ti, Señor, hemos puesto nuestra fe.
Entre crisis de esperanza,
sólo en ti, Señor, hemos puesto nuestra fe. 

Servidores de los hombres
porque sólo en ti, hemos puesto nuestra fe.
Alegrando las tristezas,
porque sólo en ti, hemos puesto nuestra fe. 

Pregoneros de la vida,
porque sólo en ti, hemos puesto nuestra fe.
Sembradores de esperanza,
Porque sólo en ti, hemos puesto nuestra fe.

 

17. ANUNCIAREMOS TU REINO, SEÑOR

Anunciaremos tu Reino, Señor,
tu Reino, Señor, tu Reino.
 

Reino de paz y justicia,
Reino de vida y verdad.
Tu Reino, Señor, tu Reino. 

Reino de amor y de gracia,
Reino que habita en nosotros.
Tu Reino, Señor, tu Reino. 

Reino que sufre violencia,
Reino que no es de este mundo.
Tu Reino, Señor, tu Reino.

Reino que ya ha comenzado
Reino que no tiene fin.
Tu Reino, Señor, tu Reino.

 

18. EL TESTIGO

Por ti, mi Dios, cantando voy
la alegría de ser tu testigo, Señor.
 

Me mandas que cante con toda mi voz;
no sé como cantar tu mensaje de amor.
Los hombres me preguntan cuál es mi misión;
les digo: “testigo soy”.

Es fuego tu palabra que mi boca quemó;
mis labios ya son llamas y mi ceniza mi voz.
Da miedo proclamarla, pero tú me dices;
“No temas, contigo estoy”

Tu palabra es una carga que mi espalda dobló;
es brasa tu mensaje que mi lengua secó.
“Déjate quemar si quieres alumbrar:
no temas, contigo estoy”.

 

19. CRISTO NOS DA LA LIBERTAD 

Cristo nos da la libertad.
Cristo nos da la salvación.
Cristo nos da la esperanza.
Cristo nos da el amor. 

Cuando luché por la paz y la verdad,
la encontré;
cuando cargue con la cruz de los demás
me salvaré.
Dame, Señor, tu palabra,
oye, Señor, mi oración.

Cuando sepa perdonar de corazón,
tendré perdón,
cuando siga los caminos del amor,
veré al Señor.
Dame, Señor, tu palabra,
oye, Señor, mi oración. 

Cuando siembre alegría y amistad,
vendrá el amor,
cuando viva en comunión con los demás,
seré de Dios.
Dame, Señor, tu palabra,
oye, Señor, mi oración.

20. SIEMBRA

Luchemos todos sin descanso y sin temor,
luchemos todos por el triunfo del amor;
sembremos risas y alegrías,
dicha y esperanza y ansias de cantar.
Tengamos todos en la mente un ideal,
el mundo entero esperándonos está;
sembremos algo grande y bello
que nos dé un destello de felicidad.

Siembra, siembra sin descansar;
canta, canta, canta sin fin,
pronto, pronto florecerán
nuestros sudores y habrá más flores,
flores y amores.

Dejemos de decir que el mundo de hoy va mal,
con quejas nunca nada vamos a arreglar.
Pensemos que este mundo es nuestro
con amor y esfuerzo hay que levantar.
Tengamos todos en la mente un ideal,
el mundo entero esperándolo está;
cuidemos todo lo que es bueno
y este mundo enfermo se reanimará.

 

21. CANCIÓN DEL MISIONERO

Señor, toma mi vida nueva,
antes de que la espera
desgaste años en mí.
Estoy dispuesto a lo que quieras,
no importa lo que sea,
Tú llámame a servir.

Llévame donde los hombres
necesiten tus palabras,
necesiten mis ganas de vivir.
Donde falte la esperanza,
donde falte la alegría,
simplemente por no saber de Ti.

Te doy mi corazón sincero,
para gritar sin miedo
tu grandeza Señor.
Tendré mis manos sin cansancio,
tu historia entre mis labios
y fuerza en la oración.

Y así en marcha iré cantando
por calles predicando
lo bello que es tu amor.
Señor tengo alma misionera
condúceme a la tierra
que tenga sed de Dios.

 

22. RESUCITÓ, RESUCITÓ

Resucitó (3) Aleluya,
Aleluya (3) Resucitó.

La muerte, ¿dónde está la muerte?
¿Dónde está mi muerte?,
¿dónde su victoria?

Gracias sean dadas al Padre
que nos pasó a su Reino
donde se vive de amor. 

Alegría, alegría hermanos,
que si hoy nos queremos
es que resucitó.

Si con Él morimos,
con Él vivimos, con Él cantamos:
Aleluya.


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