Rezo diario del mes

Viernes 27 de noviembre

Oración Inicial · Palabra de Dios / Comentario · Peticiones · Oración Final



Palabra de Dios

“Entonces regresaron a Jerusalén
desde el monte llamado de los Olivos,
que dista de Jerusalén tan sólo lo
que se permitía caminar en sábado.
Cuando llegaron subieron al piso superior
donde se alojaban. Solían reunirse
en común acuerdo para orar
en compañía de algunas mujeres, de
María la madre de Jesús y de los hermanos
de este”.

Hech 1, 12-14

Comentario

Acertadamente dicen nuestros obispos latinoamericanos: “De la filiación en Cristo nace la fraternidad cristiana. El hombre moderno no ha logrado construir una fraternidad universal sobre la tierra, porque busca una fraternidad sin centro ni origen común. Ha olvidado que la única forma de ser hermanos es reconocer la procedencia de un mismo Padre” (Puebla 241).

Por eso la fraternidad más que de un esfuerzo e imperativo moral nace de la vivencia de ser hijo y, por lo tanto, mirar y tratar a cada hombre – aún aquél que me es incómodo – como hermano. Muchas veces hay grandes divergencias, heridas y dolores entre los hermanos, sin embargo, crece el respeto y la admiración en la diferencia cuando se ha tenido una buena experiencia de hijos en la familia.

Jesús vivió el ser hijo en la vida cotidiana como hijo de María y San José, su padre adoptivo y custodio. Por eso nos ha regalado a María como madre cuando ella se encontraba bajo la cruz.