Rezo diario del mes

Lunes 16 de noviembre

Oración Inicial · Palabra de Dios / Comentario · Peticiones · Oración Final



Palabra de Dios

“Muchas veces y de muchas maneras
habló Dios antiguamente a nuestros
antepasados por medio de los profetas,
ahora en este momento final
nos ha hablado por medio del Hijo,
a quien constituyó heredero de todas
las cosas y por quien hizo también el
universo. El Hijo que, siendo resplandor
de la gloria del Padre e imagen
perfecta de su ser, sostiene todas las
cosas con su palabra poderosa”.

Heb 1, 1-3.

Comentario

Lo primero que nos regala la Biblia es descubrir a Dios como Dios de la historia y en la historia. Él mismo quiso entrar en la historia de los hombres para compartir con ellos. Dios que habla con Abraham, con Isaac, con Jacob. Dios que en Jesucristo vino a la tierra para caminar nuestros caminos, para conversar cara a cara con los hombres y las mujeres de ayer, hoy y siempre. Cristo viene a la tierra para que, a través de su rostro visible de hombre, los seres humanos puedan ver con claridad el rostro invisible de Dios (cfr. Jn 14, 8–10), por eso Jesucristo es “el rostro humano de Dios y rostro divino del hombre” (Oración de la Misión
Continental).

La Virgen ha compuesto en el Magníficat un canto que combina genialmente frases y trozos de los salmos y oraciones bendicionales de su pueblo. Por eso Benedicto XVI nos dice: “El Magníficat está enteramente tejido por los hechos de la Sagrada
Escritura. Allí se revela que la palabra de Dios es verdaderamente su propia casa, de donde sale y entra con naturalidad”

(cfr. Deus Caritas Est n.º 41).