Rezo diario del mes

Sábado 14 de noviembre

Oración Inicial · Palabra de Dios / Comentario · Peticiones · Oración Final



Palabra de Dios

Se reunió un gran gentío y se añadían los que iban acudiendo de una ciudad tras otra. Entonces Jesús les propuso
esta parábola: “Salió el sembrador a sembrar la semilla. Al sembrar, unas semillas cayeron junto al camino, las
pisaron y las aves del cielo se las comieron. Otras cayeron sobre piedras, brotaron y se secaron por falta de
humedad. Otras cayeron sobre malezas, y al crecer la maleza con ellas, las ahogaron. Otras cayeron en tierra
fértil y dieron fruto al ciento por uno. Dicho esto exclamó: el que tenga oídos que oiga.

Sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? Y él les respondió: “La parábola significa
lo siguiente: La semilla es el mensaje de Dios. La semilla que cayó al borde del camino se refiere a los que oyen
el mensaje pero luego viene el diablo y es arrebatado de sus corazones el mensaje para que no crean ni se salven.
La semilla que cayó en terreno pedregoso se refiere a los que al oír
el mensaje lo aceptan con alegría,pero no tienen raíz; creen por algún tiempo, pero cuando llega la hora
de la prueba se echan para atrás. La semilla que cayó entre la maleza se refiere a los que escuchan el mensaje,
pero luego se ven atrapados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida y no llegan a dar
fruto. La semilla que cayó en tierra buena se refiere a los que, después de escuchar el mensaje con corazón
noble y generoso, lo retienen y dan fruto por su constancia”.

Lc 8, 4-15

Comentario

Cada día crece más en nuestras comunidades la costumbre de la Lectio divina, es decir la lectura orante de la Biblia.

Les proponemos hacerlo ahora en cuatro momentos:

1. Lectura:
¿qué dice el texto?
Esta pregunta me orienta a comprender el mensaje del texto bíblico, aquello que Dios está diciendo por el autor sagrado.

2. Meditación:
¿qué me dice el texto?, ¿qué me pide a mí?, ¿en qué me alienta?
La Palabra de Dios es para orientar la vida, para llenarla de sentido divino. Es Palabra para mí, Palabra que me ayuda
a discernir si estoy siguiendo de verdad a Jesús o no.

3. Oración:

¿qué le digo al Señor inspirado por su Palabra?

La Escritura es mediación de encuentro con Jesús. El Maestro me habla por sus parábolas, sus milagros, sus enseñanzas… La oración es para responderle en diálogo de amistad con Él.

4. Contemplación/Acción:

me dejo “arrebatar” por el amor de Dios al igual que un niño se entrega confiado en los brazos de su madre (Sal 131, 2) para responder con mi vida.