Oraciones

  • Oración a la Virgen

    ¡...Madre mía querida y muy querida!
    Ahora que ves en tus brazos
    a ese bello y tierno niño
    no te olvides de este siervo tuyo,
    aunque sea por compasión mírame,
    ya sé que te cuesta apartar los ojos de Jesús
    para ponerlos en mis miserias,
    pero Madre si tú no me miras,
    ¿cómo se disiparán mis penas?
    Si tú no te vuelves hacia mi rincón
    ¿quién se acordará de mi?
    Si tú no me miras,
    Jesús que tiene sus ojitos clavados en los tuyos ,
    no me mirará:
    Si tú me miras EL seguirá tu mirada y me verá
    y entonces con que le digas
    ¡Qué pena! necesita nuestra ayuda:
    y Jesús me atraerá a si y me bendecirá
    y lo amaré y me dará fuerza y alegría
    y confianza y desprendimiento
    y me llenará de su amor y de tu amor
    y trabajaré mucho por EL y por TI y haré que todos TE amen
    y amándote se salvarán...”

    Padre Alberto Hurtado


  • Oración de una madre

    Hazme buena, Señor, para mis hijos,
    con la bondad de las cosas sencillas,
    en cada mañana, en cada noche,
    en la verdad de cada día.

    Hazme fuerte, Señor, para darles
    las palabras precisas
    y mantenerme y mantenerlos
    serenamente dignos.

    Hazme fuerte, Señor, para llegarle
    oportuna y sin prisa,
    que sepa aligerarles las tristezas
    y compartir sus risas.

    Hazme justa, Señor, para formarle
    las conciencias tranquilas
    para que sean libres de malsanas pasiones;
    hondos en el sentir y altos de mirar..

    Hazme humilde, Señor, cuando les lleguen
    sus triunfos y sus dichas,
    que sepan ser prudentes
    y no despierten adulación ni envidia.

    Hazme humilde, Señor, aún más
    cuando le toque atravesar desdichas,
    que tus Diez Mandamientos los sostengan,
    y mi amor los conforte, y Tu amor los dirija.

    Ampárales, Señor, no me los dejes
    atravesar peligros sin salida,
    que entren limpios y firmes en la prueba,
    para encontrar serenos la alegría.

    Que sepan compartir y bien escojan
    a quien ha de acompañarlos en la vida.
    Hazme merecedora de ser Madre,
    que para serlo fui por ti escogida. 

    Amen.


  • "Caricias"

    Madre, madre, tú me besas,
    pero yo te beso más,
    y el enjambre de mis besos
    no te deja ni mirar...
    Si la abeja se entra al lirio,
    no se siente su aletear.
    Cuando escondes a tu hijito
    ni se le oye respirar...
    Yo te miro, yo te miro
    sin cansarme de mirar,
    y qué lindo niño veo
    a tus ojos asomar...
    El estanque copia todo
    lo que tú mirando estás;
    pero tú en las niñas tienes
    a tu hijo y nada más.
    Los ojitos que me diste
    me los tengo de gastar
    en seguirte por los valles,
    por el cielo y por el mar...

    Gabriela Mistral


  • Gracias por las Madres

    Señor Jesús:
    Gracias por las madres que nos has dado.
    Los más nobles sentimientos que tenemos,
    los sembró en nosotros nuestra madre:
    la fe, la honestidad, el amor al trabajo.
    Señor Jesús:
    En esta hora de retos y desafíos,
    las madres necesitan de tu ayuda:
    para atender a la casa y al trabajo,
    para hacer de padre y madre,
    para educar en los valores cristianos,
    para defenderse de la tentación,
    para no caer en el pecado.
    Señor Jesús:
    Que la Virgen Madre las llene de fortaleza.
    Señor Jesús:
    Que la Virgen María siga siendo
    modelo de todas las madres.
    Señor Jesús:
    Que también ellas luchen por la justicia
    y que confíen en el Dios de los pobres:
    El Dios que quiere pan en todas las mesas
    y paz en todos los hogares;
    el Dios que destruye el poder corrompido
    y protege a los indefensos y humillados.
    Señor Jesús:
    Ilumina la vida de nuestras madres.
    Premia sus desvelos y trabajos.
    Da paz a las madres ya difuntas…
    Bendice a todos los hogares.
    Y que los hijos sean siempre
    gloria y corona de las madres.
    Amén.


  • Bendición para las madres

    Padre Celestial:
    Te damos gracias por nuestras madres a las que tu les has confiado el cuidado precioso de la vida humana desde su inicio en el vientre.

    Tú has dado a la mujer la capacidad de participar contigo en la creación de nueva vida. Haz que cada mujer puede llegar a comprender el pleno significado de esta bendición, que le da una capacidad ilimitada de amor desinteresado a todos los niños.

    Mira a cada madre que está esperando un hijo, fortalece su fe en Tu paternal cuidado y amor para ella y para su feto. Dale valentía en tiempos de miedo o dolor, la comprensión en los momentos de incertidumbre y duda, y la esperanza en tiempos de problemas. Concédele alegría en el nacimiento de su hijo.

    Bendice a las madres a quienes les has dado el gran privilegio y la responsabilidad de ser de un niño el primer maestro y guía espiritual.
    Haz que todas ellas pueden dignamente fomentar la fe de sus hijos, siguiendo el ejemplo de María, Isabel, y otras santas mujeres que siguen a Cristo.

    Ayuda a las madres a crecer diariamente en el conocimiento y la comprensión de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, y concédeles la sabiduría para difundir este conocimiento fielmente a sus hijos, y a todos los que dependen de ellas.

    Ayudar a todas las "madres espirituales", quienes, a pesar de que no pueden tener hijos propios, desinteresadamente, sin embargo, están al cuidado de los hijos de los otros - de cualquier edad y estado de vida. Que puedan conocer la alegría de cumplir este maternal llamado de la mujer, tanto en la enseñanza, la enfermería, la vida religiosa, o en otro tipo de trabajo que reconoce y promueve la verdadera dignidad de todo ser humano creado en su imagen y semejanza.

    Nosotros te pedimos que envíes el Espíritu Santo, el Consolador, a las madres de los niños que han muerto, están enfermos o separados de sus familias, o que se encuentren en peligro o problemas de cualquier tipo. Ayuda en el duelo a las madres a confiar en Tu misericordia y la ofrenda paternal de amor para todos sus hijos.

    Pedimos tu bendición sobre todas aquellos a quienes le has confiado la maternidad. Que Tu Espíritu Santo constantemente las inspire y fortalezca. Que nunca dejen de seguir el ejemplo de María, madre de Nuestro Señor, y de imitar su fidelidad, su humildad y su amor oblativo. Que las madres pueden recibir su gracia abundantemente en esta vida terrena, y que esperen participar de la alegría eterna en Tu presencia en la vida por venir.

    Te lo pedimos por nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, mundo sin fin.

    AMEN.