
- En el Día de la Madre
Mamá es, la más bonita de las miles de palabras que diariamente pronunciamos
La primera palabra que aprendemos, la primera imagen que conocemos y que llevamos para siempre en el corazón.
La pronunciamos entre besos, caricias, abrazos, cuentos, cantos, risas y llantos.
Decir mamá es decir ternura, cercanía, dedicación, sacrificio, abnegación.
Como una gallina con las alas abiertas, cobija y reúne a sus hijos, los alimenta, los defiende, los protege, los asegura, los contiene.
Como un árbol de amplio ramaje en un día de calor, se refugian los hijos bajo su sombra para huir del peligro, de la dificultad, de la soledad, de la tristeza, del fracaso.
La mamá es como un corazón abierto: la primera que se levanta como el sol, y la última que se acuesta. En medio de sus múltiples trajines y quehaceres, se da tiempo para reír, para amar, para acompañar, para corregir, para enseñar, para soñar.
La mamá es como una fiesta, donde está ella, se está bien, se está seguro, se está tranquilo. Ella es la alegría y la luz de su hogar. Cuando se ausenta, cuando se va, se hace vacío, se hace oscuridad, se debilita la familia. Es la madre el principal soporte que hace familia, comunión, comunidad. No estando la madre, es más fácil que se produzca dispersión, desunión entre los hijos.
Mamás de Chile,
seamos plenamente madres. Ni los mejores profesionales del mundo, ni nuestros más cercanos familiares, ni las más eficientes nanas con las que podemos contar en el hogar, podrán reemplazarnos en esta tarea maravillosa de ser mamá. Para nuestros hijos pequeños, adolescentes o adultos siempre seremos la figura más relevante y significativa de sus vidas. No los defraudemos.
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Carta a una madre soltera
Prepara su llegada con flores, niña. No sigas llorando.
Sé valiente como una mamá.
No sigas llorando,
mira que el Dios de la vida está acunando
a tu niño en tus entrañas.
Otros te condenan.
Dios ha escuchado tu súplica y te perdona.
Una vez cometiste el error,
ahora el Señor te invita a acertar.
Un hijo nunca es un error: Es Vida;
es una hermosa verdad.
Deja que nazca de ti el misterio admirable de un ser humano.
Prepara su llegada con flores en tu corazón.
No te desesperes. No te creas abandonada.
Ten fe. Vuelve a sonreír.
Muéstrale a tu hijo la fuerza de una mujer.
Que vea tus hojos purificados,
que sienta tus manos certeras.
Dios no quiere nueve meses de llanto y de dudas.
Quiere verte caminar frente a la vida, buscando la paz,
la sabiduría, la armonía.
Con esas discretas ramitas vas haciendo tu nido.
Aprende con tu niño a vivir el gozoso secreto del silencio.
Pienso, niña que por tu camino viene encontradizo
Jesús de Nazaret.
Él te saluda mansa y respetuosamente.
Tal vez tu niño le salte de gozo en tus entrañas.
Anda camina con Él; lucha, grita, canta.
Que el mundo entero sepa
que esta llamita nueva va a nacer,
carne de carne.
Y cuando nazca, cuídalo bien.
Es tuyo y de Dios. así lo desea tu amigo sacerdote
P. Esteban Gumucio
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Carta Magna de la madre
La madre es el primer artesano de la historia del hombre. Su influencia es fundamental para la vida familiar, económica social y cívica.
Responsable junto con el padre de la procreación, la madre ejerce con él, en el seno de la familia, una decisiva acción educativa. La influencia de la madre sobre la familia se proyecta en la vida urbana, la vida nacional e internacional. Sus cualidades especificas de mujer son aportación esencial en el plano cultural, económico social y cívico.
Por consiguiente, ella delimita los valores espirituales y morales de toda civilización. Estas realidades inscritas en la verdad profunda del ser humano definen la misión de la madre de familia, así como la misión irremplazable de la familia en la sociedad.
Desde esta óptica fundamental, las normas de acción de MMM son las siguientes:
Igual al hombre, como persona, la mujer debe ser libre para escoger su estado de vida y decidir sobre su matrimonio. Debe tener la posibilidad de desarrollar ese estado, de manera integral, en el respeto absoluto de su personalidad. En la vida conyugal y en la maternidad.
La organización de la vida familiar y social, al igual que toda educación que las prepare debe tener en cuenta esta igualdad esencial entre el hombre y la mujer, así como las diferencias especificas correspondientes a sus vocaciones complementarias.
La unión de los esposos en su matrimonio y la fecundidad de su vida conyugal son producto de su conciencia sin que puedan ser objeto de imposiciones o de impedimentos por parte de la legislación, las instituciones políticas o la organización económica.
La madre encuentra en y por la familia legítima y estable el medio más adecuado para asegurar su felicidad, la de su marido y la de sus hijos. Es también la madre quien conserva el patrimonio cultural de su familia en el espíritu de una solidaridad fraterna entre los pueblos.
Normalmente es en la familia y por medio, en primera instancia, de la madre donde los hijos reciben la educación para el uso de su libertad. Los organismos privados o públicos deben prolongar y complementar no reemplazar- la educación dada por la familia.
En función de estos compromisos para con su esposo y sus hijos, la madre debe poder escoger libremente su actividad profesional u otra, fuera de toda presión económica y social.
En consecuencia, es indispensable promover en los diversos países el reconocimiento efectivo de la misión de la madre en el mundo por parte de la opinión pública, de las leyes y de las instituciones, de la misión importante de la madre en nuestra sociedad.
MOVIMIENTO MUNDIAL DE MADRES - CHILE
El Movimiento Mundial de Madres (MMM) es una organización femenina internacional familiar, no gubernamental, sin opción política, que apoya su acción en la “Carta Magna de la Madre”, que reconoce el aporte de la mujer como madre y esposa, en la sociedad, en un ámbito de complementación con el varón.
El MMM fue fundado en 1949 en Paris, Francia, se encuentra presente en más de 30 países de los distintos continentes y en Chile fue fundado en 1997.
Los fines del MMM son:
· Ayudar y animar a las madres a asumir enteramente sus responsabilidades familiares, sociales y cívicas,
· Representar a las madres en la vida nacional e internacional.
· Confirmar y hacer reconocer la función social primordial de la madre por parte de la opinión pública, en las leyes e instituciones.
El MMM está presente en las decisiones internacionales: Por sus Estatus consultivos frente a las Naciones Unidas (ONU) y a sus agencias especializadas participa con derecho a voz y a voto en las Cumbres Internacionales y reuniones convocadas por UNESCO, UNICEF, FAO, ECOSOC Y CEPAL.
El MMM de Chile es una filial de América Latina, constituida en Santiago y también se ha iniciado la labor en otras ciudades como Viña del Mar Valparaíso y Los Andes. La filial de Santiago, mantiene representación de esta Organización ante la CEPAL, ubicada en Santiago de Chile. Desarrolla labores de promoción de la maternidad, su protección legal y el reconocimiento del aporte de la madre a la sociedad.
En abril de 1999, dos integrantes de la directiva chilena participaron en el Congreso Internacional, desarrollado en la Sede de la UNESCO en París y en las actividades de conmemoración de los 50 años de existencia del Movimiento Mundial de Madres, en la cual participaron casi las 70 organizaciones que representan y afilia este movimiento en los 5 continentes. Participando de América Latina una delegación de México y la filial de Chile.
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