Hermanas Clarisas celebraron bodas de plata de Madre María Paulina de Jesús Crucificado

Hermanas Clarisas celebraron bodas de plata de Madre María Paulina de Jesús Crucificado

La celebración tuvo lugar en el ingreso del Monasterio de las Hermanas Clarisas.

 
Martes 31 de Enero de 2023
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La tarde del pasado sábado sábado 28 de enero se celebraron los 25 años de Profesión Religiosa de la Madre María Paulina de Jesús Crucificado, de la comunidad del Monasterio Santa María de los Ángeles, de las hermanas Clarisas. La liturgia se realizó a las 19:00 horas en el ingreso del Monasterio y fue presidida por Felipe Bacarreza Rodríguez, Obispo diocesano de Santa María de los Ángeles.

La celebración eucarística contó con la participación alegre de Hermanas Clasisas de la comunidad de Santiago, Frailes Franciscanos, sacerdotes de la Diócesis Santa María de los Ángeles, familiares de Madre Paulina y un gran número de laicos que se sumaron a la emotiva acción de gracias.

Monseñor Bacarreza en su homilía indicó que era imposible pensar en la Diócesis sin la presencia de las Hermanas Clarisas. El prelado destacó cómo el carisma de San Francisco y Santa Clara está tan presente en la historia de la Diócesis.

Madre Paulina en su saludo agradeció a las personas que le han estado cerca de ella durante estos 25 años. A continuación, te invitamos a leer sus palabras.

Paz y Bien
Quiero primero que nada agradecer su presencia y cercanía en esta celebración. A Monseñor por presidir esta acción de gracias, a los sacerdotes y hermanos franciscanos, a la comunidad que me acogió, me acompañó y me sostiene hasta el día de hoy, a mis hermanas Clarisas de Santiago que en un gran esfuerzo han querido acompañarme en estos momentos.

No puedo dejar atrás a mi familia en especial a mis padres y hermano, agradezco a Dios por lo que significan en mi vida y en mi vocación, agradezco el apoyo incondicional desde el momento en que les comuniqué mi deseo de abrazar la vida religiosa, desde ese momento he sentido su apoyo y comprensión y han compartido el gozo de verme feliz en la vocación que me ha regalado el Señor.

Debo mencionar a tantas y tantos que a lo largo de estos más de 25 años han estado a mi lado, me han acompañado con sus consejos oportunos, con su oración y su corrección fraterna. Imposible no mencionar a quien fuera mi maestra, la Madre Emiliana y mi Abadesa Madre María Luisa quien me acogió a esta fraternidad y acompañaron mis primeros pasos en la vida religiosa, y a tantos otros que hoy no están con nosotros porque nos han precedido a la casa del Padre.

Recuerdo también a tantas hermanas Clarisas de otras comunidades en España especialmente del Monasterio de Soria y en Italia, los Monasterios de San Severino y Camerino que han formado parte importante en mi vivencia de Hermana Pobre, de cada una de ellas he aprendido algo, pero por sobre todo he podido apreciar el deseo hecho realidad de Santa Clara, “vivir en santa unidad” porque se nos concede el vivir la misma llamada de Hermanas Pobres, puedo decir con certeza que he vivido el gozo de que, en cada lugar del mundo que vaya tengo hermanas.

Y por último a todos ustedes, amigos de la comunidad con los que también a lo largo de todos estos años se han ido forjando lazos estrechos de comunión y amistad, gracias por estar siempre ahí para nosotras, por acompañarnos en cada momento y dificultad, que no han sido pocos. Siempre sentimos su presencia y cercanía y nuestra gratitud expresada en oración siempre los acompañan.

Santa Clara dice en su testamento: “Entre los múltiples dones que hemos recibido y diariamente recibimos del que nos da con esplendidez, el Padre de las misericordias y por los que mayormente debemos dar gracias al mismo Padre glorioso, está el de nuestra vocación”.

Este fragmento resume en sí lo más importante de la vida de una hermana Pobre, la Acción de gracias al Padre de las Misericordias y que va íntimamente unida a los dones recibidos y por sobre todos, “la vocación”.

Es él quien elige por amor de una forma gratuita e ilumina nuestro corazón para responderle con plena libertad, es en este momento que comienza una historia completamente nueva para cada persona, para Clara y para mí ha sido el seguimiento a Jesucristo Pobre y Crucificado del mismo modo que lo ha hecho Francisco de Asís. Respondiendo a esta llamada fundamental Dios nos introduce a una vida nueva con Cristo, una vida que comienza en nuestro Bautismo y que nosotras por una llamada concreta reforzamos con nuestro “sí quiero” en la primera profesión religiosa. Ese sí se mantiene a lo largo de nuestra vida, pero por solo gracia de Dios, cada sí diario se ve fortalecido por una fidelidad mayor, por la FIDELIDAD, con mayúscula de aquel que me amó primero, por tanto lo que hoy celebro es la Fidelidad de Dios, 25 años de respuesta al ésta FIDELIDAD, porque mi perseverancia no sería tal si él no me sostuviera con su gracia cada día, mi respuesta no tendría valor si no fuese signo profético de Alguien que está por sobre mí, si no transparentase la alegría de vivir para Cristo.

Este tiempo previo a esta celebración ha sido una continua acción de gracias a Dios y un hacer memoria agradecida de los innumerables dones que me ha concedido a lo largo de mi vida y en especial el tiempo que me ha concedido vivir en su casa. Dar gracias por compartir la vida en fraternidad y en esta comunidad concreta de Santa María de los Ángeles.

Pido la gracia de perseverar en el seguimiento al Hijo de Dios que se ha hecho camino, un camino que debo seguir recorriendo con la Fe puesta en Aquel que me da continuamente su gracia. Pido al Señor siga construyendo una historia de misericordia y amor con la que mi vida sea un don para la Iglesia y el mundo transmitiendo la experiencia profunda con Jesucristo, mi Esposo, pido que mi vida sea una ofrenda de alabanza, que no viva ya más para mí sino para aquel que me ha llamado a grandes cosas viviendo mi vocación juntamente con mis hermanas.

Mi vocación sigue siendo una tarea sin concluir, sólo comienzo una nueva etapa, por eso pido humildemente me sigan acompañando con sus oraciones para seguir perseverando en fidelidad a Cristo, a la Iglesia y a la llamada carismática a ser Hermana Pobre de Santa Clara.

Gracias.

Fuente: Comunicaciones Los Ángeles
Los Angeles, 31-01-2023