Volver

Frente a más de 2500 peregrinos hispanos
Cardenal Errázuriz llama a los jóvenes a darle sabor y vida al mundo

Misa de Chilenos

A las 19 horas de esta tarde en el River Dale Park, zona céntrica de Toronto, se espera que más de dos mil chilenos, entre peregrinos y compatriotas residentes en Canadá asistan a la muestra cultural y Misa que ha organizado la Delegación Chilena JMJ Toronto 2002. Entre las 19:00 y las 20:30 horas se realizará una muestra cultural donde destaca la presentación de la destacada cantante nacional Francesca Ancarola, para luego finalizar con la Misa que presidirá el Cardenal Francisco Javier Errázuriz junto a los sacerdotes chilenos que participan de la JMJ.

Para mañana, en tanto se espera la llegada del Santo Padre a las 17:00 horas al Exhibition Place. El Papa Juan Pablo II hará su entrada al recinto en helicóptero para participar de la ceremonia de bienvenida junto a los alrededor de 300 mil peregrinos que han estado asistiendo a estos días de Jornada.
Alrededor de 2.500 jóvenes de habla hispana se
reunieron hoy en el Exhibition Place para escuchar la primera catequesis de la comunidad hispano parlante. La charla –que trató sobre el llamado de Jesucristo a los jóvenes del mundo a ser “Sal y Luz de la Tierra”-, fue presentada por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz y contó con la presencia de obispos y sacerdotes de toda Hispanoamérica. La presentación culminó con una Misa que estuvo cargada de emotividad y alegría.

Toronto, 24 de julio de 2002.- Los más de 400 jóvenes chilenos que llegaron esta mañana para escuchar la primera catequesis hispana, estaban orgullosos de que el Cardenal expositor fuera chileno. Pero más allá de nacionalidades y banderas, cubanos, salvadoreños, colombianos, españoles, argentinos, peruanos, mexicanos y chilenos disfrutaron las palabras del Cardenal.

En su catequesis, Monseñor Errázuriz se refirió a la forma en que los jóvenes deben actuar para responder al primer mandato que entregó en Roma el Papa Juan Pablo II a los jóvenes: ser la sal de la tierra. El Cardenal explicó el significado de este mensaje y de cómo la sal es un signo irrenunciable para entregar sabor a la existencia. Abordando temas actuales como el aborto, la sexualidad, el matrimonio, el compromiso y el amor por la vida del otro, el Cardenal explicó que el llamado es a actuar con amor y solidaridad, rechazando aquellas prácticas que contradicen los valores del Evangelio.

Por otra parte, nuestro Arzobispo dijo que estar aquí implica una gran responsabilidad: “Esta jornada es para muchos el camino para encontrarse con Cristo (...) Jesús es la sal de la tierra porque le da sentido y consistencia a la vida, la aparta del sabor amargo del pecado y le da la trascendencia que se merece”.

Luego agregó: “Ustedes están llamados a ser presencia actuante de Jesús en medio del mundo, por eso toda la transformación del mundo del tercer milenio depende de ustedes y de todo lo que hagan y representen”.

El Cardenal Errázuriz también invitó a los jóvenes a reflexionar sobre los avances que se han efectuado en los ámbitos de la ciencia y la tecnología en el tercer milenio. Si bien valoró algunos aspectos, rechazó aquellas nuevas concepciones que van en contra de la cultura de la vida y le entregan sabor amargo: “El Santo Padre nos habla de la cultura de la vida y nos invita a que sigamos comprometiéndonos con ella en contra de la cultura de la muerte, que daña la vida indefensa, como la de los niños, las mujeres, los indígenas y los inmigrantes, entre otros”.

Reiterando la importancia de ser la sal de la tierra, el Arzobispo señaló: “el Papa nos pide que vayamos hacia lo más profundo de nuestro ser, hacia lo que cambió nuestra existencia, Jesús”. Para finalizar y tras responder algunas consultas de los jóvenes de todos los países, el Cardenal Errázuriz dijo: “la mejor forma de convertirnos en la sal de la tierra es transitar por un camino de conversión y de solidaridad y comunión con los demás”.

Jóvenes Hispanos Celebran

La catequesis, al igual que la Misa del Cardenal Errázuriz, se dio en un marco de intimidad y alegría. Para Mariana Szajbely de Argentina "el mensaje del Cardenal fue muy claro. Nos invitó a sacar todo lo bueno que tenemos los jóvenes para poder sazonar nuestras patrias y los diferentes problemas que hay en ellas”.

"Sus palabras nos llegan en un momento muy bueno, porque nos dice que debemos actuar ahora en nombre de Dios y sin miedo para lograr la diferencia", opina Miosotis Inoa, de República Dominicana. En este sentido, la ecuatoriana Gabriela Nieto considera que “a los jóvenes nos falta ser valientes y conscientes de nuestras realidades locales para poder hacer el cambio al que estamos llamados. Yo creo que todavía nos falta atrevernos. Las palabras del Cardenal fueron muy emocionantes y actuales y pienso que tocaron cada una de las fibras de los jóvenes hispano parlantes que estuvimos aquí”.

Ana Belén Amigo, de España, afirmó que gracias a las palabras del Cardenal Errázuriz se dieron cuenta que la invitación a ser la sal de la tierra no es un llamado individual, sino “una responsabilidad de hacer comunidad para que todos juntos demos testimonio a aquellos que todavía no conocen el camino para propagar su propia sal".