|
Jóvenes chilenos al llegar a Canadá: :
La Fe se Comparte y se Vive Igual en todas Partes del Mundo
El martes 17 de julio arribaron a Canadá jóvenes provenientes de múltiples países como salvadore_os, paraguayos y colombianos. En cuanto a la delegación chilena, hoy llegaron cerca de 70 peregrinos. Todos juntos -unidos en entusiasmo y espíritu-, lograron romper la rutina del aeropuerto Pearson de Toronto con sus gritos y alegría, expresada en banderas patrias, abrazos y buenos deseos para lo que será esta Jornada Mundial con el Papa Juan Pablo II.
Aunque estaban muy cansados, los chilenos se_alaron que el esfuerzo y las horas de vuelo valieron la pena, porque lo más importante es que vamos a vivir nuestra propia fe y en comunidad, manifestó uno de los jóvenes.
Para Guadalupe Cañisa, peregrina de la ciudad de Coronel Oviedo, situada al oeste de Paraguay, esta experiencia es un maravilloso regalo que le llega después de haber trabajado más de dos a_os para financiar el viaje. Agrega que de su país vendrán a la Jornada Mundial de Jóvenes cerca de 160 representantes que -como todos en el mundo-, han hecho grandes esfuerzos para pagar los gastos. Pese a ello, añade, que el esfuerzo tiene una gran recompensa, ya que vamos a poder compartir un mensaje mundial que será entregado por el Papa Juan Pablo II a los jóvenes del mundo.
Creo que esta jornada, servirá para que cada uno de los jóvenes que representan tanto a Paraguay, como al resto del mundo, podamos volver cargados del espíritu de Dios y testimoniarlo en cada cosa que hagamos, comenta la peregrina.
Los chilenos no se quedaron atrás, algunos envueltos en sus banderas, otros con sus sombreros de huasos y con gorros tricolores gritaron a todas voces el tradicional ceacheí, que dejó impávidos a gran parte de los canadienses, que tímidamente premiaron su entusiasmo con un gran aplauso.
De la Florida, Maipú, Paine, el barrio Franklin y Ñuñoa, son algunos de los 70 peregrinos que, con los bolsos a cuestas y muchas ganas de partir a sus respectivas diócesis, llegaron para mostrar lo suyo a los anfitriones.
Cristián Parraguez, de la parroquia Santa Lucrecia del barrio Franklin, explica: con cantos, algunas cuecas, poesías y otras actividades vamos a tratar de resumir lo que es Chile y más que nada, demostrar que la fe se comparte y se vive igual en todas partes, hasta el último rincón del mundo, expresó.
Acompañado de cinco jóvenes de su misma comunidad, Cristián agrega: lo que buscamos en Toronto es vivir ese ambiente especial que sólo se experimenta cuando hay mucha fe y esperanza.
De Colombia, Gloria Restrepo, dijo que cerca de 250 jóvenes asistirán a la Jornada y a pesar de que les costó llegar, por los problemas de las visas, nuestros chicos pueden decir Papa Juan Pablo estamos aquí, como usted nos invitó.
|