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34ª ULTREYA DE CONFRATERNIDAD CHILENO - ARGENTINA |
Nuevamente fue en Mendoza, entre el 1 y el 4 de Noviembre pasado, y bajo el lema "Haciendo todo con amor, todas las cosas concurriran a la unidad y alcanzaran la perfección" (Colosenses 3,14) cuando tuvimos la oportunidad de vivir este ya tradicional encuentro fraterno y amoroso en Cristo con nuestros hermanos argentinos, que es la Ultreya de Confraternidad Chileno-Argentina.
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Atencion al chiste que cuenta Cristina de Fuenzalida |
Apaga el celular "viejo" Perez |
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A partir de las ocho de la mañana, los 106 cursillistas viajeros, con una tremenda ilusión de vivir esta vez la Ultreya de Confraternidad Nº 34 y por lo que sería este nuevo encuentro con los hermanos mendocinos se empezaron a congregar en el terminal rodoviario de Viña del Mar, para a las nueve en punto dar la partida a los buses que nos harían cruzar una vez mas la imponente cordillera de los Andes |
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Alegres viajeros |
"De Colores" o "La mayonesa" |
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| La "Rosi" de Riquelme y la "Roxa" de Castillo | Mas respeto que aquí está el Secretariado Nacional: Nancy Herbas de Meneses y S.E. el Presidente, Andrés Nitche. |
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Pasado el mediodia, y luego de pasar los controles fronterizos en Libertadores (Chile) y Horcones (Argentina), la parada es en Puente del Inca |
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Lugar en el que aprovecharemos para hacer la foto oficial del grupo de viajeros |
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El viaje llega a su fin alrededor de las 18.00 horas en que somos recibidos en la Casa de Cursillos de Mendoza, en la calle Suipacha, donde luego de los saludos, abrazos y alegría de los encuentros con grandes amigos, la primera actividad es una Eucaristía de Acción de Gracias, celebrada por nuestro Vice Asesor Diocesano, el Padre Desiderio Morales cp. |
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Y de la Eucaristia a la bienvenida y reparticion de alojamientos |
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| Chachi Suarez, Presidente del Secretariado mendocino da la bienvenida | Cecilia Marchetta, como de costumbre a cargo de los alojamientos |
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| Roque y Pirucha Nahman reciben a los Presidentes Diocesanos de Valparaiso, Jaime y Rosa Riquelme | Sergio y Gladys Palma reciben al Presidente del Secretariado Nacional de Chile, Andres Nitche | |
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| Juan y Pocha Herrera reciben a Nancy Herbas de Meneses, Vocal de Escuela del Sec.Nacional de Chile | Daniel y Liliana Cazzagon, reciben a Eugenio y Tico Severin | |
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| Mary de Abihaggle, recibe a Jorge y Nivia Corrales, Vocales de Piedad del Secretariado de Valparaiso | Hector y Raquel Silva, reciben a Juan Carlos e Indalicia Gamboa |
El Viernes, habiendo tenido como ya es habitual la mañana "libre", para compartir, pasear conocer y conocernos mejor con quienes nos han recibido a cada uno en sus hogares, nos reunimos, quienes alojamos en Mendoza, Luján y Maipú, en la Casa de Cursillos de calle Suipacha en Mendoza, y los que fueron recibidos en las Coordinadoras mas lejanas como Rivadavia, Tupungato y San Martín en los lugares acordados por cada una de estas.
Como tema de reflexion en cada uno de estos lugares, está: "Los cursillistas llamados a encarnar valores profundamente evangélicos", el cual en Mendoza será motivado por Miguel Osorio de Valparaíso y Marta Páramo de Isleño de Mendoza.
Miguel Osorio centró su intervención a partir de una anécdota o mas bien un cuento de un espantapajaros, el cual por la enseñanza que deja nos parece interesante reproducir aquí:
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En un lejano pueblo vivía
un labrador muy avaro. Era tanta su avaricia que, cuando un pájaro
comía un grano de trigo encontrado en el suelo, se ponía furioso y
pasaba los días vigilando que nadie tocara su huerto.
Un día tuvo una idea:
- Ya sé, construiré un espantapájaros, de ese modo alejare a los animales de mi huerto. Cogió tres cañas y con ellas hizo los brazos y las piernas, luego con paja día forma al cuerpo, una calabaza le sirvió de cabeza, dos granos de maíz, de ojos, por nariz puso una zanahoria y la boca fue una hilera de granos de trigo. Cuando el espantapájaros estuvo terminado, le colocó unas ropas rotas y feas y con un golpe seco lo hinco en la tierra. Pero se percato de que le faltaba un corazón y cogió el fruto del peral, lo metió entre la paja y se fue a su casa. El espantapájaros quedó moviéndose al ritmo del viento. Mas tarde un pequeño gorrión volcó despacio sobre el huerto buscando donde poder encontrar trigo. El espantapájaros, al verlo, quiso ahuyentarlo dando gritos, pero el pájaro se posó en un árbol y dijo: - Déjame coger trigo para mis hijos - No puedo - contesto el espantapájaros; pero tanto le dolió ver al pobre gorrión pidiendo comida que le dijo: - Puedes coger mis dientes, que son granos de trigo. El gorrión los cogió y de alegría beso su frente de calabaza. El espantapájaros quedó sin boca, pero muy satisfecho de su acción. Una mañana, un conejo entro en el huerto. Cuando se dirigía hacia las zanahorias, el muñeco lo vio y quiso darle miedo, pero el conejo lo miro y le dijo: - Quiero una zanahoria, tengo hambre. Tanto le dolió al espantapájaros ver un conejo hambriento que le ofreció su nariz de zanahoria. Una vez el conejo se hubo marchado, quiso cantar de alegría, pero no tenia boca, ni nariz para oler el perfume de las flores del campo, sin embargo, estaba contento. Un día apareció un gallo cantando junto a el. - Voy a decir a mi mujer, la gallina, que no ponga más huevos para el dueño de esa huerta, es un avaro que casi no nos da comida - dijo el gallo. - Eso no esta bien, yo te daré comida, pero tú no digas nado a tu mujer. Coge mis ojos, que son granos de maíz. - Bien - contestó el gallo. Y se fue muy agradecido. Poco mas tarde alguien se acerco a el y dijo: - Espantapájaros, el labrador me ha echado de su casa y tengo frío, ¿puedes ayudarme? - ¿Quien eres? -pregunto el espantapájaros, que no podía verle, pues ya no tenia ojos. - Soy un vagabundo. - Coge mi vestido, es lo único que puedo ofrecerte. - iOh, gracias, espantapájaros! El vagabundo, tomando las ropas viejas del espantapájaros, se marcho muy contento. Mas tarde, el espantapájaros noto que alguien lloraba junta a el. Era un niño que buscaba comido para su madre. El dueño de la huerta no quiso ayudarle. - Pobre -dijo el espantapájaros-, te doy mi cabeza, que es una calabaza. Cuando el labrador fue al huerto y vio al espantapájaros en aquel estado, se enfado mucho y le prendió fuego. Sus amigos, al ver como ardía se acercaron y amenazaron al labrador, pero en aquel momento cayó al suelo algo que pertenecía a aquel monigote: su corazón de pera. El labrador, riéndose, se lo comió diciendo: - ¿Decís que todo os lo ha dado? iPués esto me lo como yo! Pero al morderla, noto un cambio en el. El espantapájaros le había comunicado su bondad. Entonces, el labrador dijo: - Perdonadme, desde ahora as acogeré siempre. Mientras, el espantapájaros se había convertido en cenizas y el humo llegaba hasta el sol transformándose en el mas brillante de sus rayos. |
Si los cursillistas estamos llamados a encarnar valores profundamente evangelicos en nuestros ambientes, en medio de la cultura en que estamos inmersos, debemos fijarnos como objetivos: a) Testimoniar como es posible hacer carne el Verbo y vivir de acuerdo a la idea original que Dios tiene para cada uno de nosotros. b) Testimoniar la manera en que hemos asumido los desafíos de nuestras propias existencias: tomando el modelo de Cristo transmitido por la Palabra Viva del Evangelio. c) Testimoniar como el Padre se ha hace presente cada vez en las personas de quienes son nuestro prójimo : nuestra familia original, nuestros cónyuges, nuestros hijos, etc. d) Entender que debemos actuar como: El Padre de la parábola del Padre Misericordioso; El Pastor que apacienta las ovejas; EI Sembrador que ama la semilla sin saber si dará fruto mañana. e) Recordar que como Cristo, debemos estar dispuestos a dar la vida por las ovejas, la vida por las semillas. f) Descubrir como el Padre se hace hijo; el Pastor se hace Cordero; el Sembrador se hace Semilla. "Cristo necesita rostros, brazos, hombros, bocas, manos. El Señor, nuestro Señor necesita ahora de nuestras manos para construir y para acariciar al hombre, de bocas que anuncien y denuncien, que hablen al hombre del mismo hombre directamente, de hombres que sostengan al hombre, de pies que lo conduzcan por los caminos de la paz, de brazos fuertes para abrazarlo. Nuestros rostros deben sonreir porque son la oportunidad que otros hombres tienen de conocer al Señor". Para terminar con un testimonio personal: Mi gran verdad ha sido conocer al Señor en mi historia personal: Le conoci en mi Papá, en mi mamá, en Patricia mi esposa, en cada una de mis hijas: Carolina Estrella, Paz Consuelo, y María Esperanza. Y también en ese nieto que viene y que me recuerda en sus circunstancias, el misterio permanente de la vida con que Dios Padre nos bendice". "Como no gritar el amor de Dios si tengo padres, hermanos, esposa, hijas, amigos, y una tremenda comunidad cursillista que lo da todo para encarnar los valores del Evangelio, es palabra viva y es presencia permanente del Amor". Roguemos a Maria para que nos regale a su hijo y lo haga nacer en estos pobres pesebres que son nuestros corazones. |
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Marta Páramo de Isleño, Vocal de Escuela del Secretariado Arquidiocesano de Mendoza por su parte, nos entregó una excelente motivación para que reflexionáramos sobre el tema central, "Los cursillistas llamados a encarnar valores profundamente evangélicos", la que reproducimos textualmente a continuación: Los invito a que juntos recordemos y reflexionemos sobre nuestro encuentro con el Señor, encuentro que fue un amoroso pero a la vez exigente llamado. Cada uno de nosotros puede contar su propia historia de fe, de su relación con Dios y de su experiencia personal con Jesucristo. No hay seguramente, dos historias idénticas, ya que todos somos distintos y en cada uno se manifiesta de manera particular, la inagotable riqueza de Dios, que se va encarnando de modo diferente en cada ser humano. |
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Algunos lo encontraron desde que nacieron, en la propia familia; otros tuvieron su encuentro luego de una experiencia de dolor, otros en la maravilla de la vida, se lo encuentra también tanto entre luces como en tinieblas. Iniciamos entonces el camino de la fe, una fe que, se supone, debe ser consciente, creciente y compartida. La fe es el encuentro de la invitación gratuita de Dios con la respuesta libre del hombre, respuesta libre a un llamado dirigido, personal, que se siente en lo más intimo de cada uno. Cual ha sido nuestra respuesta, como vamos haciendo el camino, entra en el misterio personal de la relación de cada uno de nosotros con Dios. Seguramente todos hemos meditado sobre algunos encuentros que nos trae el Evangelio, como el de Zaqueo, o el de la Samaritana, por ejemplo. Vemos que estas y otras personas siempre descubren lo que buscan, conforme a la fe que ya tienen o a la fe a la que se van abriendo. Me gustaría detenerme en el encuentro que narra el Evangelio de San Juan, donde dice: (1,37-39) "Al oírle hablar así, los dos discípulos (se refiere a Juan el Evangelista y a Andrés) fueron en seguimiento de Jesús. Viendo Jesús que venían en pos de El, se volvió a ellos para preguntarles: ¿Que queréis? Y ellos respondieronle: Rabbi (que traducido quiere decir maestro) ¿Donde vives?. Venid y lo veréis, les contesto. Fueron, pues, y vieron donde vivía: todo aquel día se quedaron con el. Eran las cuatro o cinco de la tarde”. Veamos. Los discípulos habían escuchado hablar de Jesús, lo conocían, por ese entonces tal vez superficialmente, tenían curiosidad por saber como era ese hombre que tenia un carisma atractivo especial. Y lo siguieron de lejos, suponemos, por la forma en que continua la narración de Juan. Se dice en este trozo del Evangelio que Jesús, viendo que caminaban en pos de El, se volvió a ellos se dio vuelta para preguntarles: ¿Que queréis? Jesús no tenía ojos en la espalda, pero sabía que la curiosidad de ambos había hecho que lo siguieran y utilizo esta curiosidad. Podríamos presumir que Jesús tenia la certeza de que no solamente habían comenzado a seguirlo sino que estaban intrigados sobre el. Muy bueno resulto este precursillo. ¿Donde vives?, Le preguntaron. Ese ¿Donde vives? significa que costumbres tienes, como es tu vida, que es lo que haces, que es lo que dices, cuales son las intenciones que tienes. Vengan y lo verán, les contesto. Un llamado explicito: Vengan. No una invitación ambigua, como por ejemplo si se les ocurre pueden venir, cuando quieran pueden pasar por acá y hablamos. Les dijo Vengan y lo verán. ¿Que debían ver?, ¿Que debían experimentar? Todo el llamado esta reducido a dos verbos en interrogativo en un dialogo rapidísimo: ¿Que quieren?, por un lado, ¿Donde vives? por el otro, y un imperativo Vengan y además agregó Jesús y lo verán. El párrafo del Evangelio concluye diciendo que todo el día se quedaron con El. Que de cosas habrán escuchado de la boca del Señor, que habrán aprendido, como asimilado sus palabras, que valores entraron en juego en el espíritu y en la conciencia de los que ya había llamado como discípulos. Hasta donde fueron motivados por el Señor que cuando Andrés salió de allí busco a su hermano Pedro y le presento a Jesús para que también siguiera su camino, y de ahí en más Pedro fue la base de la edificación de la Iglesia. Los que estamos hoy aquí también tuvimos nuestro encuentro con Jesús. En un precursillo se nos despertó la curiosidad de conocer a Dios. En los tres días de un Cursillo estuvimos con ese Alguien. Supimos donde vivía, cual era su mensaje, sus criterios, sus enseñanzas, su amor y conocimos el amor misericordioso del Padre de quien Cristo es el camino la verdad y la vida. ¿En este, nuestro cuarto día, podemos decir que hemos encarnado, mantenido y difundido los valores de ese mensaje, que deben constituir un cristianismo vivo y operante? Jesús nos dijo vengan o sígueme, como a Felipe, a Mateo, al Joven Rico y a otros muchos. A cada uno de nosotros nos miro a los ojos, nos eligió. Nos llamo, nos indicó que era El el Camino hacia la casa del Padre. No un camino de tierra, ni de piedra, ni de asfalto. Es un camino de persona que se recorre mediante el seguimiento. Seguimiento que significa la adhesión total, entrega generosa, fe, compartir su destino y embarcarse en sus planes y propósitos. Creando comunión con Dios y con los hombres; encarnar y difundir los valores de su Evangelio que no son otra cosa que el amor a Dios y a los hermanos. El encuentro con Cristo tiene un como, un porque y un para que. Y es este para que lo que nos recuerda su santidad. Hace dos años atrás, en enero de 1999, el Papa nos entregó una Exhortación Apostólica llamada “Ecclesia in América” sobre el encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversión, la comunión y la solidaridad en nuestro continente. En el documento, Juan Pablo II nos señala este para que, que no es otro que el llamado a encarnar los valores profundamente evangélicos, tales como la misericordia, el perdón, la honradez, la transparencia de corazón y la paciencia en las condiciones difíciles; todo esto se encuentra en el mensaje de Jesús. Es que la vida entera de Cristo fue una continua enseñanza. Porque, como indica el Catecismo (Nº 561), no solo nos dejo su mensaje en lo que predico, sino que su mensaje esta también en sus silencios, en el modo de hacer sus milagros, en sus gestos, en su oración, en su amor al hombre, en su predilección por los pequeños y los pobres, en la aceptación total del sacrificio en la cruz por la salvación del mundo y en su gloriosa resurrección. No estamos ya en el umbral de un nuevo milenio. Estamos dentro, aun contra nuestra voluntad, en una nueva época histórica que engendra, dolorosamente, una civilización que por desconocer hacia donde va, llena de angustia y le quita la paz al hombre de hoy. Lo que si sabemos nosotros, como que somos Iglesia, que la fe es la que tiene la respuesta para esa angustia existencial. Es la fe la que va a llenar y dar sentido a la historia del hombre en este mundo. Pero la fe no nace por generación espontánea; es cierto que es un don de Dios, pero supone una aceptación por parte del hombre, es el resultado de un encuentro, de un encuentro personalísimo en que Dios se ofrece como verdad y como vida y el hombre se ofrece como recipiente y como asimilante, y es en el, en ese hombre, donde se produce además una fuerza expansiva, una urgente necesidad no solo de compartir el mensaje recibido y de provocar encuentros similares al suyo sino también de dar testimonio de lo que vive. El cristiano que se asoma al panorama del mundo de hoy debe aprender a hacer su acto de fe en Cristo interpretando el llamado que le han hecho. Y que se trata, ni mas ni menos, que de continuar una tradición de caridad y de amor que ya ha tenido muchísimas manifestaciones en los dos milenios pasados, pero que hoy quizás requiere de una mayor creatividad. Crear una capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre de todo tipo de sufrimientos, para que el gesto de ayuda sea sentido como un compartir fraterno. El Papa nos recuerda que el nuevo milenio debe abrirse a la luz de Cristo, pero no todos ven esta luz y somos nosotros los que tenemos el maravilloso cometido de ser su reflejo. Es esta una ardua tarea, pero es posible si sabemos abrirnos a la Gracia del Señor que nos hace hombres nuevos. El “duc in altum”, debe resonar continuamente en nuestros oídos Encarnar los valores evangélicos, entonces, significa vaciarnos de todo lo que estorba y llenarnos de la verdad de Cristo. Recordemos lo que nuestro Apóstol Pablo dijo: “Despojaos del hombre viejo y vestíos del hombre nuevo, creado según Dios, en justicia y santidad verdadera”. Vestirse del hombre nuevo significa abrazar el mensaje optando definitivamente por el Evangelio, llenarnos de la caridad y de la luz de Cristo, iluminar, que nos duelan las situaciones de injusticia, de ignorancia y de pobreza en la que están sumidos nuestros hermanos, en especial los hermanos de nuestros dos países. En el lenguaje del Nuevo Testamento iluminar es dar frutos de justicia, frutos de verdad, frutos de misericordia, de caridad. Juan Pablo II, en su inmortal exhortación "Chistifidelis Laici" expresa: “Nuevas situaciones, tanto eclesiales como sociales, económicas, políticas y culturales reclaman hoy, con fuerza muy particular, la acción de los laicos. Si el no comprometerse ha sido siempre algo inaceptable, en el tiempo presente lo hace aun más culpable. A nadie le es licito permanecer ocioso" (N°3) Encarnar los valores cristianos es ser sarmientos vivos al servicio de los hermanos con sentido fraterno y social, siendo fieles testigos del amor que Cristo vivió y predicó en su Evangelio. Si verdaderamente hemos descubierto y tenemos a Cristo, hay que descubrirlo especialmente en el rostro de aquellos con los que el mismo ha querido identificarse: "He tenido hambre y me habéis dado de comer, he tenido sed y me habéis dado que beber; fui forastero y me habéis hospedado; desnudo y me habéis vestido, enfermo y me habéis visitado, encarcelado y habéis venido a verme" (Mateo, 25,35-36) Para concluir, quisiera recordar hoy en esta Ultreya aniversario y de Confraternidad Argentino-Chilena a un joven de nuestra época, Manolo Llanos, al que cuando lo estaban torturando en la guerra civil española le preguntaron “¿De donde sacas tanta fuerza para resistir tantos insultos y tormentos? Frente a lo cual, enseñando su crucifijo, y traduciendo a San Pablo, dio su testimonio: “¡de Este!, Cristo y yo mayoría aplastante! “ El problema entonces no es de número ni de fuerza. El número lo suple Cristo y la fuerza la da Cristo. El problema es de fe, de nuestro testimonio, de nuestra vivencia de lo Fundamental Cristiano y de una respuesta generosa, tanto personal como comunitaria. En esta reunión fraterna que tenemos hoy, como hermanos en Cristo y solidarios en nuestro continente, en el íntimo encuentro con el Señor, al recibirlo en la Eucaristía, renovemos el compromiso de contar con su Gracia para que Jesús cuente siempre con nosotros Y así como nuestros obispos nos han dicho que no podemos ser peregrinos del cielo si vivimos como fugitivos de la ciudad terrena, queridos hermanos chilenos y compatriotas, Cursillistas todos, en esta Ultreya del 36° Aniversario del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Mendoza y 34ª de Confraternidad Argentino-Chilena, reflexionemos sincera y profundamente, sobre la vivencia de los valores evangélicos en nosotros y en nuestras comunidades; en el modo y forma en que estos valores son testimoniados en nuestros ambientes y de que modo y forma son concretados en gestos de amor y solidaridad, de ayuda y acompañamiento, porque las palabras, por si solas, hoy no bastan. Entonces, con un compromiso abierto y generoso, como nos pide el Papa, abramos en nuestras naciones, de par en par las puertas a Cristo, el Dios hecho hombre que nos dejo el mandamiento de amarnos los unos a los otros como el nos ha amado. |
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Terminadas las intervenciones, nos reunimos, como ya se ha ido haciendo habitual, en grupos pequeños, integrados por chilenos y argentinos con el objeto de reflexionar y compartir en torno a lo expuesto, para pasar luego a compartir el resultado de ese trabajo en un Plenario, |
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y cerrar el encuentro con la ya tradicional Misa de la Paz, oficiada por el Padre Iván Sepulveda, concelebrada por nuestro ViceAsesor, Padre Desiderio Morales y con la colaboración del diacono Jorge Mazo |
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| 1ª Lectura.- Ruben Ubeda (M) | Lectura del Salmo.- Rosa de Riquelme (V) | Evangelio.- P.Desiderio Morales (V) |
Para el día Sábado, día de la Ultreya, en esta oportunidad se incorpora una actividad muy especial, una peregrinación desde el Parque General San Martín, en cuyos portones nos reunimos, hasta el templo de la Virgen del Carmen, en el que luego de la Misa tendremos la 34ª Ultreya de Confraternidad. De esta Peregrinación, que con un profundo sentido de oración y alegría cristiana, pretendió ser un testimonio de nuestro compromiso evangélico, entregamos algunos gráficos:
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En el templo de la Virgen del Carmen la Peregrinación culmina con la Eucaristía, presidida por el Asesor Diocesano de Mendoza |
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| 1ª Lectura.- Andres Nitche (Chile) | Lectura del Salmo.- Silvia de Martin (M) | 2ª Lectura.- Rulo Martin (M) |
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| Lectura del Evagelio.- José Luis Alos | Homilia.- Padre Juan Gallioti |
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Ofertorio.- Ofrenda de las Banderas. |
Enseguida, en el Salón Parroquial, y luego de la motivación a cargo de Gloria de Lunello, se comparten los testimonios, los que serán cerrados con la intervención del Vice Asesor Diocesano de Mendoza, el Padre Jorge Farfan.
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| Gloria de Lunello (M) | Alicia de Manfredi (M) | Roxana de Castillo (V) | Taty Jofre (M) | Gladys Ap'ablaza (V) |
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| Katy de Paramo (M) | Ezequiel Araya (V) | Rita de Juarez (M) | Nancy de Meneses (S.N.Chile) | Camilo Ganem (M) |
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| Veronica de Palacios (V) | Alberto Salcedo (M) | Alberto Suazo (S.F.) | Andres Nitche (S.N.Chile) | Padre Jorge Farfan (M) |
Terminados los testimonios, el ya tradicional intercambio de regalos entre los Secretariados:
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Para compartir luego amistad, cantos y bailes en una rica convivencia
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Domingo 4 de Noviembre de 2001. El encuentro llega a su fin. Con el compromiso de volver a reunirnos entre el 24 y el 27 de Enero del 2002 en Viña del Mar, las ultimas fotografias, las despedidas, y los recuerdos
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Los Nañez despiden a los Perez |
Los Cazzagon despiden a los Severin | Los Altamirano despiden al P.Desiderio |
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Recuerdos para todos |
El ultimo canto | Adios... |
De vuelta a casa...todos a dar Testimonio....a todos......chicos o grandes......DIOS NOS AMA.
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Y otra vez, para la historia, aquí quedan las estadísticas:
| LOCAL: | Parroquia "Virgen del Carmen | ||
| PARTICIPANTES | Chilenos viajeros | 104 | |
| Argentinos participantes | 570 | ||
| Total participantes | 674 | ||
| ALOJAMIENTOS | Matrimonios | 34 | 68 |
| Mujeres solas | 20 | ||
| Hombres solos | 16 | ||
| Total camas | 104 | ||
| ROLLO LAICO: | Marta de Isleño y Miguel Osorio | ||
| ROLLO SACERDOTAL: | P. Jorge Farfán | ||
| LEMA: | "Haciendo todo con amor, todas las cosas concurriran a la unidad y alcanzaran la perfección" (Colosenses 3,14) | ||
| ANFITRIONES.- | ALOJADOS.- | ||
| Ahumada, Juan y Orietta | Pasaglia, Juan Carlos y Dorita | ||
| Ahumada, Patricio y Rosa | Coll, Luis y Celia | ||
| Altamirano, Rubén y Jessica | Salcedo, Alberto y Raquel | ||
| Amaller, Florita y Julián | Reinals, Juan Carlos y Elba | ||
| Barrios, Luis y Blanca | Saénz, Luis y Guadalupe | ||
| Castillo, Hernán y Roxana | Junco, Manuel y Marta | ||
| Corrales. Jorge y Nivia | Abihaggle, Mary de | ||
| Fuenzalida, José y Cristina | Araneda, Ernesto y Marina | ||
| Gamboa, Juan Carlos e Indalicia | Silva, Hector y Raquel | ||
| Imbarack, Mario y Violeta | Riquelme, Luis y Noemí | ||
| Johannessen Eric e Isabel | Ganem, Camilo y Negrita | ||
| Jorquera, Hernan y Nieves | Leyton, Alex y Meriela | ||
| Maldonado, Francisco y Angélica | Robles, Roberto y Gladys | ||
| Mardones, Agustín y Rubina | Retamal, Antonio y Olivia | ||
| Nuñez, Hernán y Flor | Fernández, José y Graciela | ||
| Nusta, Juan y Matilde | Vicario, Juan e Hilda | ||
| Osorio, Miguel y Patricia | Herrera, Juan y Pocha | ||
| Oyarce, Bernardo y Olga | Formica, Victor y Nélida | ||
| Palacios, Fernando y Verónica | Cabrera, Angélica Miranda de | ||
| Pérez, Archibaldo y M.Elena | Nañes, Antonio y Graciela | ||
| Pérez, Héctor y Lidia | Vercelli, Juan y Tita | ||
| Pérez, Modesto y Ana | Araya, Rodolfo y Miriam | ||
| Pérez, Rolando y María Angélica | Ruiz, Oscar y Cota | ||
| Quilográn, Pedro y Elizabeth | Zapata, Pocho y Liliana | ||
| Ramirez, Javier y Gabriela | Santos, | ||
| Riquelme, Jaime y Rosa | Nahman, Roque y Pirucha | ||
| Rojas, Orlando y Silvia | Andrada, José Martín y Jesús | ||
| Salgado, Marcelo y Marcela | Fernández, Lorenzo y Olga | ||
| Salinas, Eduardo y Patricia | Marchetta, Tony y Cecilia | ||
| Salinas, Francisco y Luisa | Paolini, Hector y Carmen | ||
| Severin, Eugenio y Ticó | Cazzagon, Daniel y Liliana | ||
| Valdebenito, Joel y Gaby | Marini, Juan Carlos y Marta | ||
| Zamora, Carlos y Margarita | Verette, José y María | ||
| Zamora, Eduardo y Agustina | Garro, Miguel y María | ||
| Araya, Exequiel | Silva, Juan Angel y Elba | ||
| Chávez,Eleuterio | Del Prado Alejandro y Mercedes | ||
| León, Francisco | Silva, Juan Angel y Elba | ||
| Mancilla, Guillermo | Salvador. Daniel y Dolores | ||
| Morales, Desiderio (Sacerdote) | Altamirano, Nestor y Nora | ||
| Morales, Patricio | Cisternas, Victor Hugo y María | ||
| Nitche, Andrés | Palma, Sergio y Gladys | ||
| Noack, Mario | Frigerio, Humberto y Teresita | ||
| Orellana, Luis | Linares. Hector y Laura | ||
| Palavicino, Humberto | Juan, Alberto y Marta | ||
| Saavedra, Luis | Juan, Alberto y Marta | ||
| Suazo, Raúl | Frigerio, Humberto y Teresita | ||
| Ugalde, Alejandro | Altamirano, Nestor y Nora | ||
| Vargas, Marcos | Cisternas, Victor Hugo y María | ||
| Sepúlveda, Eduardo | García, Antonio y Miriam | ||
| Suazo, Alvaro | Del Prado Alejandro y Mercedes | ||
| Apablaza, Gladys | Chirino, Elba de | ||
| Avila, María Eliana | |||
| Barrera, Ana María | Ozan, Hugo y Laura | ||
| Carvajal, Carolina | Lunardelli, Alfredo y Cintya | ||
| Ceballos, Leonila | Olmos, María Ester | ||
| Cerda, Lucy | Chirino, Elba de | ||
| Cisternas, Alicia | Del Pozo, Alfredo y Olga | ||
| Elgueta, Gladys | Godino, Julio y Adelina | ||
| Galvez, Susana | Contreras, Mònica | ||
| Herbas, Nancy | Herrera, Aida y Juan | ||
| Herrera, Sandra | Olmos, María Ester | ||
| Huguet, María | Damore, José y Olga | ||
| León, Sabrina | Taranto, Rafaela y José | ||
| Montenegro, Inés | Robles, Roberto y Gladys | ||
| Pizarro, Miriam | Jurado, María | ||
| Sepúlveda, María Elena | Damore, José y Olga | ||
| Silva, Blanca | Del Pozo, Alfredo y Olga | ||
| Valdés, Juana | Taranto, Rafaela y José | ||
| Valenzuela, Gladys | Robles, Roberto y Gladys | ||
| Yañez, María Gabriela | Olmos, María Ester |