1ª ULTREYA 

DE CONFRATERNIDAD 

CHILENO - ARGENTINA

Tomados los contactos respectivos y  realizadas algunas reuniones de trabajo, tanto en Viña del Mar como en Mendoza, se programa entonces para los días 15 al 17 de Febrero de 1980, la 1ª ULTREYA DE CONFRATERNIDAD CHILENO-ARGENTINA. 

En esta oportunidad participarían en el proyecto no sólo cursillistas argentinos veraneantes, sino que, constituyendo esta un evento oficial del Secretariado de Valparaíso, se prepararía un programa y se invitaría formalmente al Secretariado Arquidiocesano de Mendoza, para que este organizara una venida masiva de cursillistas en forma específica a la Ultreya, ofreciéndoles la oportunidad, para que quienes viajaran exclusivamente a participar en ella, fueran recibidos en hogares de cursillistas chilenos, los cuales, con una tremenda ilusión ofrecieron abrir sus puertas para este fin.

Aldo Jaramillo(M), Ticó de Severin(C),Miriam de Jaramillo(M), Katy de Páramo(M).

Con un programa de "palancas" por el éxito del Encuentro, las que al igual que en el caso de los Cursillos fueron también solicitadas a otros Secretariados, conventos y comunidades, con un gran entusiasmo de los cursillistas chilenos para recibir a quienes que vendrían de Argentina, se fue acercando la fecha programada . 

Y como "no hay plazo que no se cumpla", llegó por fin el esperado 15 de Febrero de 1980. A las 16.00 hs. aproximadamente, llegaban , cantando el "De Colores" y cargados de una tremenda ilusión, al local del Colegio de las Religiosas Adoratrices de Viña del Mar, dos buses repletos,con 81 Cursillistas mendocinos, que cruzando la cordillera venían a compartir su vivencia de la Gracia. En el lugar, mas de 150 cursillistas de Valparaíso esperaban a aquellos con quienes convivirían durante tres días. Comenzaba así a ser una realidad la 1ª ULTREYA DE CONFRATERNIDAD CHILENO-ARGENTINA.

Para la historia, estos son los datos estadísticos de aquel acontecimiento:

LOCAL:

Colegio de las Religiosas   Adoratrices, Viña del Mar.-

PARTICIPANTES:

Argentinos viajeros

81

Argentinos veraneantes

23

Chilenos

276

Total participantes

380

ALOJAMIENTOS:

Matrimonios

28

[56]

Mujeres solas

19

Hombres solos

6

Total Camas

81

ROLLO LAICO:

Sergio Arze

ROLLO SACERDOTAL:

P. Alfonso Milagros

ANFITRIONES.-

ALOJADOS.-

Bravo, Carlos y Raquel

Guiñazú, Carlos y Julia

Contreras, Luis e Idalia

Palma, José y Celia

Contreras, Luis y Carmen

Soza, Lorenzo y Luisa

Contreras, Washington y Lucy

Trinino, Guillermo e Inés

Cubillos, Enrique y Margarita

Beltrán, Leonardo y Perlita

Cubillos, Enrique y Margarita

Riveros, Angela de

Fernández, Pablo y María

Ciclosi, Luis e Isabel

Galdames, Alicia de

Carrillo, Mercedes de

Galdames, Alicia de

Flores, Antonieta de

Galdames, Alicia de

Guilaume, Carmen de

Galdames, Alicia de

Presinsky, Alicia de

Hernández, Eduardo y Alicia

Abarca, Ramón y Carme

Hidalgo, Angel y Carmen

Sánchez, Teodoro y María

Leiva, Nelson y Antonieta

Galiñares, Juan Carlos y Edith

Miret, Luis y Nidia(MDZA.)

Galafassi, Leopoldo y Silvia

Miret, Luis y Nidia(MDZA.)

Miret, Ana María

Moreno, Hugo y Luz

De La Cruz, Juan y Teresa

Olmedo, Julio y Eliana

Cerini, Gabriel y Teresa

Olmedo, Julio y Eliana

Soza, Lila

Orozco, Sergio e Inés

Abraham, Santiago y Nelly

Orozco, Sergio e Inés

Viale, Esteban e Isabel

Peragallo, Pablo y Mercedes

Alós, José Luis y Ana

Pérez, Archibaldo y María Elena

Suárez, José y Norma

Rojas, Anselmo y Beatriz

Ponce, Pablo y María

Romero, Gilberto y Gladys

Pizzimenti, Antonio y Susana

Romero, Gilberto y Gladys

Valdés, Ricardo y Norma

Saavedra, Gerardo y Glafira

Suárez, Olga de

Saavedra, Gerardo y Glafira

Torres, Osvaldo y Alicia

Saavedra, Manuel y Eliana

Cicilia, Raúl y Norma

Schiapacasse, Esteban y Gabriela

Artíguez, Amelia de

Schultz, Jorge y Carmen

Bazán, Gladys

Schultz, Jorge y Carmen

Castro, Yoly de

Schultz, Jorge y Carmen

Cremona, María Ester

Schultz, Jorge y Carmen

Del Popolo, Pasquita de

Schultz, Jorge y Carmen

Lemos, Mirta de

Schultz, Jorge y Carmen

Soza, Lila

Sepúlveda, Carlos y Flor

Baronian, José y Dora

Severin, Eugenio y Ticó

Alvarez, Marichu de

Severin, Eugenio y Ticó

Jaramillo, Aldo y Myriam

Severin, Eugenio y Ticó

Páramo, Katty de

Valenzuela, Luisa de

Muga, Fermín y Carmen

Vasseur, Héctor y María Inés

Céspedes, Ricardo y María

Venegas, Graciela

Danove, Lorenzo

Venegas, Graciela

Figueroa, María de

Venegas, Graciela

Leytes, Anita de

Venegas, Graciela

Magni, Carlos

Venegas, Graciela

Ortega, Anastasio

Venegas, Graciela

Rivera, Roberto

Venegas, Graciela

San Pedro, Abelardo

Venegas, Graciela

Videla, Amelia de

Viejo, Ricardo y M.Cristina

Castillo, José y Anita

Viejo, Ricardo y M.Cristina

Rodríguez, Luis y Anita

Wilson, Arturo y Carmen

Milagros, Alfonso (Sacerdote)

Rescatamos a continución la crónica que publicara la Revista FERMENTO del Secretariado Diocesano de Valparaíso en relación a lo que fue esta 1ª ULTREYA DE CONFRATERNIDAD CHILENO-ARGENTINA :

1ª ULTREYA DE CONFRATERNIDAD CHILENO-ARGENTINA

Eugenio Severin Huidobro

A pesar de que muchos de los acontecimientos del verano quedarán en el olvido, hay uno, que estamos seguros, permanecerá en el recuerdo por largo tiempo: la 1ª Ultreya de Confraternidad Chileno-Argentina, realizada el Sábado 16 de Febrero en Viña del Mar.

Fueron tantas las emociones, las vivencias, los testimonios los detalles, las situaciones amenas; fue tan intensa la hermandad hecha vida, el cariño, el amor en el más profundo de los sentidos cristianos, que difícilmente podremos olvidarnos.

No obstante lo anterior, y por razones de espacio, esta crónica no podrá consignar todo lo que esta Ultreya fue; pero aún a riesgo de perder algunos ricos acontecimientos, queremos resaltar algunos aspectos que reflejan, al menos en parte lo vivido.

Cuando los hermanos argentinos nos confirmaron su venida, recién nos dimos cuenta de un "pequeño detalle", que probablemente debimos considerar al programar la fecha de la Ultreya. Febrero es un mes en que muchos de los Cursillistas de nuestra Diócesis salen de la Zona, y en que los que se quedan reciben normalmente en sus hogares visitas que vienen a pasar sus vacaciones, lo cuál sin lugar a dudas nos planteaba un problema de alojamientos.

Cuando a principios de Febrero, recibimos la lista de los inscritos para viajar desde Mendoza, los cuales originalmente eran cincuenta y dos, el Secretariado se movilizó, y como el Señor siempre ayuda, se obtuvieron las cincuenta y dos camas que se hacian necesarias. El problema estaba resuelto.

¿ Resuelto ?... El Lunes 11 de Febrero nos llamaron por teléfono desde Mendoza para finiquitar los arreglos del viaje, y nos contaron que había nuevos inscritos, por lo que el número se elevaba a sesenta y cinco. Se trataba de conseguir trece camas más, las cuáles, no sin pequeñas dificultades y con algunas incomodidades probablemente para los hermanos que vendrían, se consiguieron. Ahora si que el problema estaba resuelto.

¿ Resuelto ?... El Viernes 15, a mediodía, recibimos una nueva llamada de Mendoza, en la cuál se nos confirmaba la hora de salida y la probable de llegada (siempre y cuando los trámites de Aduana y de Policía Internacional en la frontera no dijeran otra cosa) y se nos señalaba que venían setenta y cinco personas. Había que moverse rápido, necesitábamos 10 camas más para esa noche y había que conseguirlas de alguna manera. Nos encomendamos a todos los Santos, nos colgamos de los teléfonos y... a las 19:30 hrs., casi junto con la llegada de los buses, habíamos logrado las diez camas que nos faltaban. Ahora si que estaba resuelto el problema.

¿ Resuelto ? ... No sabemos si en las localidades de Punta de Vacas, o Las Cuevas en la ruta argentina, o quizás donde, se habían subido a los buses otros seis hermanos. La cosa es que los 75 que salieron se transformaron en 81 que llegaban, y no creemos que, por mucho que los hayan demorado en el Complejo Limítrofe, hayan alcanzado a reproducirse. Algunas carreras locas, algunas llamadas (tratando en lo posible de que no se dieran cuenta de que seis de ellos estaban hasta ese momento durmiendo en un banco de la plaza), un grupo a la capilla a hacer un poco de palanca, y la cosa es que al terminar de distribuir los lugares de alojamiento los 81 tenían asegurada su cama. ¿Como? No nos pregunten, pero nos parece que vamos a tener que pedir al Vaticano que incluya en el texto evangélico, junto al pasaje de la multiplicación de los panes y de los peces, un versículo sobre la multiplicación de las camas.

Esa noche cada uno de los hermanos argentinos partió con quien lo recibiría en su casa, quedando de juntarnos al día siguiente en la Ultreya.

Según hemos sabido, a pesar del cansancio del viaje fueron pocos los que se acostaron temprano. Algunos salieron a pasear y a tratar de conocer el paisaje nocturno de Viña del Mar y Valparaíso, con el encanto que tienen sus cerros iluminados que se descuelgan sobre el mar. Otros aprovecharon para convivir, conversar o intercambiar experiencias, por supuesto en torno a unos platitos de. mariscos de la zona, o de una botellita de buen Pisco.

En la mañana del Sábado, "los invasores De Colores" fueron vistos en compañía de sus anfitriones chilenos, recorriendo las principales calles y el centro comercial de Viña del Mar y Valparaíso, realizando algunas compras para llevar de regalo "a la viejita", aprovechando legítimamente los beneficios del cambio de moneda, pero con mucho cuidado de NO ENCONTRARSE con el Padre Alfonso Milagros, el cuál parece les había dado un sermón en el bus, a fin de motivarlos para que no se volvieran locos comprando.

A las 19.00 hrs. en el Colegio de las Adoratrices, como estaba programado, se dio comienzo a la Ultreya, con la celebración de la Eucaristía presidida por Mons. Emilio Tagle, Arzobispo-Obispo de Valparaíso y concelebrada por los sacerdotes Alfonso Milagros de Mendoza y Pelayo Domínguez y Mario Sanguinetti de Chile. La Homilía de Mons. Tagle se centró en la hermandad histórica de los dos pueblos,

 

 la cuál se veía ratificada con este acontecimiento que constituía la Ultreya.

La Santa Misa adquirió momentos de especial emoción, en el rezo del Padre Nuestro con todos tomados de las manos, en el abrazo de la Paz, que tuvo un significado muy intenso, en la comunión la cuál fue recibida prácticamente por los 430 asistentes y en el canto final del DE COLORES.

Posteriormente se realizó la reunión de grupo, para lo cuál se formaron grupos de cuatro o cinco personas en todos los cuales se trató de integrar chilenos y argentinos, y en la cuál, con una sinceridad, una apertura y un gran amor fraterno, se intercambió la vivencia de lo fundamental cristiano de los participantes.

Enseguida vino el rollo laico, a cargo de Juan Carlos y Edith Galíñares de Mendoza, los cuales, partiendo del lema de la Ultreya "Si en la tierra dos de ustedes unen sus voces para pedir cualquier cosa, estén seguros de que mi Padre en los cielos se la dará".  nos compartieron su vivencia cristiana, como personas, como laicos; en su actividad en el mundo, como matrimonio y como cursíllistas.

Más tarde, luego de algunas noticias y avisos, Nelson Leiva que dirigía la Ultreya, pidió a cada uno de los hermanos argentinos que se presentara, transformándose en la práctica esta presentación en algo parecido a una verdadera Clausura de Cursillo, en la que cada uno de los que se presentaba, daba un pequeño testimonio sobre lo que para él había significado la Ultreya y el viaje a Chile.

Finalmente, pasadas las 24.00 hrs., después de más dé 5 horas que no pesaron en el ánimo, sino que por el contrario, se vivieron intensamente, se clausuró la Ultreya rezando una Hora Apostólica.

Inmediatamente de terminada la Ultreya, y mientras la mayoría regresaba a sus respectivos hogares, o bien organizaba algún paseo nocturno, alguna "santa juerga" o alguna reunión, para seguir conversando y conviviendo, se dio comienzo en el mismo local de las Adoratrices, a una Vigilia Nocturna de Adoración, oración y meditación permanente como "palanca" por el Cursillo de Hombres que con equipo de nuestra diócesis se estaba dando en esos momentos en la Diócesis de Illapel.

Durante toda la noche, un grupo cuyo numero no bajó de 30 personas promedio permanente, algunas de las cuáles se fueron renovando quienes se habían inscrito en los distintos turnos, estuvo con el Señor, adorándole frente al Santísimo, orando, comentando Su Palabra, cantando etc...

La Vigilia culminó a la 08.00 hrs. del Domingo 17 con la Santa Misa, oficiada por el P. Alfonso Milagros, cuya Homilía giró en torno al tema del canto "Juntos como hermanos", y en la cuál aprovecho para advertirnos a los chilenos que no hiciéramos caso a las invitaciones que el día anterior nos habían hecho muchos hermanos argentinos para ir a Mendoza el presente año, pues no tendrían como recibirnos, ya que con la celebración del Año Mariano y su culminación y cierre nacional en Mendoza, calculaba que se recibirían en esa ciudad 100.000 peregrinos del propio país (debemos eso si aclarar que el motivo para que no fuéramos era que querían recibirnos en forma especial, y no entre 100.000 personas más, y en ningún caso porque fuéramos un estorbo.

Terminada la Misa el Secretariado habla programado un pequeño desayuno, después del cuál se hizo entrega de recuerdos del acontecimiento a cada uno de los argentinos que habían asistido.

Finalmente y luego de algunos problemas con los buses, los cuales se atrasaron, no llegando al final uno de ellos, lo que obligó a tenerse que apretar en los otros dos, y acortando la espera con cantos y bailes, con cuecas, zambas y tangos, con algunos lagrimones de cariño tanto de los que se iban como de los que se quedaban, partieron a mediodía de vuelta a Mendoza.

En resumen, podemos decir, que más allá de todo lo que significo en sí misma esta Ultreya, ella ha sido una clara demostración de que si tenemos fe, si el Señor está entre nosotros, si todos es tamos dispuestos y en conjunto pedimos Su presencia y Su intervención siempre justa, no podrán existir problemas insuperables.

Esta Ultreya que entre otras cosas era de acción de gracias y de petición por el éxito de la mediación del Papa Juan Pablo II en el conflicto limítrofe cumplió plenamente su finalidad

La Paz, la verdadera Paz de Cristo, esa que estamos seguros que es también la que quiere Juan Pablo Ilº, será posible si todos estamos dispuestos a contribuir a ella, y esta Ultreya a sido una demostración clara y palpable de lo que sucede cuando los cristianos estamos dispuestos a orar y a sentirnos verdaderamente hermanos.

Si como lo hemos comprobado es tanto lo que nos une y tan poco lo que nos separa, nuestra disposición deberá ser siempre la de tratar de superar ese poco que nos separa, y tomados de las manos, caminar juntos en una misma dirección, dirección que no es otra que hacia CRISTO.

Marichu de Alvarez(M), Ticó de Severin(C), Katy de Páramo(M), y Miriam de Jaramillo(M). 

La semilla estaba sembrada y era cosa sólo de seguir abonándola para que el fruto siguiera creciendo.