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Libertad para...................

María  Moliner  define  así  la  libertad:  “facultad  del  hombre  para  elegir  su  propia  línea  de  conducta,  de  la  que,  por  tanto,  es  responsable”  y  la  RAE:  “facultad  natural  que  tiene  el  hombre  de  obrar  de  una  manera  o  de  otra,  y  de  no  obrar,  por  lo  que  es  responsable  de  sus  actos”.

Para  ser  libre,  como  lo  he  señalado  antes,  hay  que  partir  liberándose  de  pasiones,  prejuicios,  imposiciones  arbitrarias,  etc.
No  todas  las  acciones  que  lleva  a  cabo  el  hombre  son  actos  humanos:  los  hay  naturales,  violentos,  actos  del  hombre  sin  deliberación  o  voluntariedad  y  los  humanos  que  son  los  provenientes  de  su  voluntad  deliberada  que  también  son  llamados,  libres,  voluntarios,  morales  e  imputables.
Cuando  hacemos  uso  de  la  libertad  debemos  procurar  que  nuestros  actos  sean  humanos,  dotados  de  razón,  y  que  tengan  una  finalidad  clara  y  lícita.

Fernández  Carvajal,  en  su  libro  Hablar  con  Dios,  nos  dice,  con  palabras  propias  y  citas  de  otros  autores:  “porque  «la  libertad  no  se  basta  a  sí  misma:  necesita  un  norte,  una  guía».  El  norte  de  nuestra  libertad,  lo  que  marca  en  todo  momento  la  dirección  de  nuestros  pasos,  es  el  Señor,  pues  sin  Él,  ¿a  quién  iremos?,  ¿en  qué  gasta-remos  estos  cortos  días  que  Dios  nos  ha  dado?,  ¿qué  vale  la  pena  sin  Él? 

Para  muchos,  desgraciadamente,  la  libertad  significa  seguir  los  impulsos  o  los  instintos,  dejar¬se  llevar  por  las  pasiones  o  por  lo  que  les  apetece  en  un  momento  dado.  En  realidad,  estos  hombres  –  ¡tantos!  -  están  olvidando  que  «la  libertad  es  ciertamente  un  derecho  humano  irrenunciable  y  básico,  pero  que  ella  no  se  caracteriza  por  el  poder  de  elegir  el  mal,  sino  por  la  posibilidad  de  hacer  responsablemente  el  bien,  reconocido  y  desea¬do  como  tal».  Un  hombre  que  tenga  un  equivocado  y  pobre  concepto  de  la  libertad  rechazará  toda  verdad,  que  proponga  una  meta  válida  y  obli¬gatoria  para  todos  los  hombres,  porque  le  parecerá  como  un  enemigo  de  su  libertad”. 

Cuidemos  por  tanto  del  uso  que  hagamos  de  nuestra  libertad  y  de  los  fines  a  que  la  apliquemos.

Dr.Pedro Naveillan F.
   
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