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En la Catedral Metropolitana:
Cardenal Errázuriz presidió solemne Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias

Homilía del Cardenal Arzobispo de Santiago, Monseñor Francisco Javier Errázurz Ossa

Video de la Homilía ( Gentileza Canal 13 Internet )

Con gran solemnidad se celebró en la Catedral Metropolitana el tradicional Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias, al conmemorarse el 18 de septiembre de 2003 el 193º aniversario de la creación de la Primera Junta Nacional de Gobierno. La celebración religiosa, que se inició a las 11.00 horas, fue presidida por el Cardenal Arzobispo de Santiago Monseñor Francisco Javier Errázuriz Ossa; y contó con la presencia de las máximas autoridades del país encabezadas por el Presidente de la República, Ricardo Lagos; quien se ubicó en el centro del Templo junto al Presidente del Senado, Andrés Zaldívar; la Presidenta de la Cámara de Diputados, Isabel Allende; y el Presidente subrogante de la Corte Suprema, Hernán Álvarez.

También asistieron Ministros de Estado, subsecretarios, el Cuerpo Diplomático encabezado por su decano, el Nuncio Apostólico monseñor Aldo Cavalli; el Intendente de la Región Metropolitana, Marcelo Trivelli; el Alcalde de Santiago, Joaquín Lavín; los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas; el General Director de Carabineros y de Investigaciones; parlamentarios, alcaldes y concejales de la Región Metropolitana; y miembros del Poder Judicial. Además asistieron representantes del mundo del trabajo, de la cultura y las artes, delegaciones de parroquias y movimientos apostólicos, entre muchos otros.

La ceremonia

El Presidente de la República, como el resto de las autoridades, fue recibido en el pórtico de la Catedral por el Deán del Cabildo Metropolitano, monseñor Damián Acuña; y por el Canciller del Arzobispado de Santiago, Pbro. Hans Kast.

Luego de los saludos de rigor, el Cardenal Errázuriz inició la ceremonia con una oración de acogida. Luego, la pastora Gloria Rojas, de la Iglesia Evangélica Luterana de Chile, leyó una Lectura del Antiguo Testamento. Posteriormente, dos jóvenes cantaron el Salmo 67 “Alaben al Señor todos los pueblos”. En tanto, el Evangelio (San Marcos 7 31-37) fue proclamado por el Arzobispo Metropolitano de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Antioquia, Monseñor Sergio Abad. Después del Evangelio, el Arzobispo de Santiago pronunció su homilía.

Oraciones y ofrendas

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue la presentación de las ofrendas, las que representaron las alegrías, las esperanzas y penas de nuestra historia. Es así que ante el altar, representantes de distintas etnias presentaron tierra del Norte y del Sur del país. Luego, tres jóvenes presentaron las banderas que ha tenido Chile.

Para dar gracias por los gobernantes, legisladores y jueces, y por el servicio a favor del país, dos cadetes de la Escuela Militar presentaron la Espada de Bernardo O’Higgins.

Para hacer presente los momentos de dolor de nuestra Patria y las respuestas que nos han hecho grandes en estas circunstancias, un joven ofreció la carta que dejó el Presidente José Manuel Balmaceda antes de suicidarse. Luego, Edita Salvadores de Castro y Valentina Rodríguez Castro, madre e hija de un detenido desaparecido, presentaron la colección “Donde están”, de la Vicaría de la Solidaridad.

Otro momento importante fue la ofrenda que entregó la abogada Pamela Pereira, quien presentó las conclusiones de la Mesa de Diálogo. El jurista José Luis Cea, miembro del Tribunal Constitucional, presentó ante el altar el Informe de la Comisión Rettig. En tanto, el Ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Francisco Huenchumilla, presentó la propuesta sobre Derechos Humanos “No hay mañana sin ayer”, del Presidente Ricardo Lagos.

Por último, profesionales, empresarios, intelectuales, artistas y obreros ofrecieron sus herramientas de trabajo ante el altar.

Al momento de las ofrendas pastores y representantes de las Iglesias Misión Apostólica Universal, Asociación Cristiana de jóvenes (YMCA), de la Iglesia Evangélica reformada, de la Iglesia Evangélica Wesleyana y de la Iglesia Anglicana presentaron sus oraciones y peticiones.

También se oró en forma especial por la salud de la esposa del Presidente de la República, Señora Luisa Durán

Versión musical

El momento culmine de esta ceremonia fue la interpretación del Te Deum, cántico de Acción de Gracias, que este año estuvo a cargo de una orquesta formada por destacados músicos de la Filarmónica de Santiago, y por un coro integrado por diversos grupos de canto de parroquias de la Arquidiócesis de Santiago. Este coro se reunió y se preparó especialmente para esta ocasión. En total sumaron 120 personas, las que fueron dirigidas por el músico Gonzalo Pinedo.

Antiguamente este cántico era interpretado por el coro del Seminario Pontificio y se cantaba en latín. Esta forma de oficiarlo duró prácticamente un siglo, hasta mediados de los años 1960. En 1968, se pidió al coro dirigido por el maestro Vicente Bianchi que interpretara el Te Deum. En 1970 se estrenó una nueva versión de esta Acción de Gracias, con la letra del Padre Felipe Lázaro y la música de Vicente Bianchi, la que se interpretó hasta el año 2000.

El año pasado se estrenó una nueva versión de Te Deum, cuya letra pertenece al Padre Joaquín Alliende y la música a Fernando Carrasco, destacado compositor chileno y académico de la Facultad de Arte de la Universidad de Chile.

Historia del Te Deum

Chile es uno de los pocos países del mundo que celebra un Te Deum con motivo de su fiesta nacional. En nuestro continente, se realizan celebraciones similares en Argentina y Perú. El Te Deum es un Canto de Acción de Gracias a Dios, y tiene sus orígenes en el siglo IV.

La palabra Te Deum significa “A ti, oh Dios”, y son las primeras palabras de este Cántico de Alabanza. El Te Deum se celebra tradicionalmente en Chile desde 1811, año en que José Miguel Carrera pidió a la autoridad eclesiástica de la época que celebrara una Acción de Gracias para conmemorar el primer aniversario de la Junta Nacional de Gobierno.

En sus primeros años el Te Deum se celebraba al final de la Misa. Sólo a partir de 1870, a petición del entonces Ministro de Culto, Miguel Luis Amunátegui, el Te Deum se celebró sin Eucaristía. Hay que recordar que en aquel tiempo los fieles que comulgaban debían permanecer en ayuno por varias horas. Por esta razón, la solicitud fue acogida por el Arzobispo de Santiago, monseñor Rafael Valdivieso, y por el Cabildo Metropolitano.

Desde el año 1971, el Te Deum tiene carácter ecuménico. Ese año, el entonces Arzobispo de Santiago, el Cardenal Raúl Silva Henríquez, invitó a obispos y pastores de otras Iglesias cristianas a participar con sus oraciones en esta ceremonia, accediendo así a una solicitud del entonces Presidente de la República, Salvador Allende, quien al asumir el cargo, en noviembre de 1970, pidió a la autoridad eclesiástica que tuviera este carácter.

Santiago, 18 de septiembre de 2003.

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