![]() |
Fragmentos de cartas enviadas por Damián |
"Ahora ya me es imposible ir a Honolulú porque la lepra aparece visible. Supongo que mi rostro pronto quedará desfigurado. Seguro como estoy de la realidad de mi enfermedad, permanezco tranquilo y resignado e incluso me siento más feliz entre mi gente. Dios sabe lo que más conviene a mi santificación y con este convencimiento digo todos los días: -Hágase tu voluntad-".
A su hermano Pánfilo, 9 de noviembre de 1887.
"Ha sido un agrado del Señor confiarme el cuidado del bienestar espiritual de los infortunados leprosos desterrados en Molokai. Como sabes, hace tiempo que la Divina Providencia me escogió para convertirme en víctima de esta repugnante enfermedad. Espero permanecer eternamente agradecido a Dios por este favor. Me parece que esta enfermedad abreviará un poco y hasta hará más estrecho el camino que me conducirá a nuestra querida patria. En esta esperanza he aceptado esta enfermedad como mi cruz especial; trato de llevarla como Simóm Cireneo, siguiendo las huellas de nuestro Divino Maestro".
A su hermano Pánfilo, 16 de noviembre de 1887.
"Continúo siendo el único sacerdote en Molokai. El padre Columbano y últimamente el padre Wendelin Moellers son los únicos hermanos que he visto desde hace dieciseis meses. Por tener tanto que hacer, el tiempo se me hace muy corto; la alegría y el contento del corazón que me prodigan los Sagrados Corazones hacen que me crea el misionero más feliz del mundo. Así es sacrificio de mi salud, que Dios ha querido aceptar haciendo fructificar un poco mi ministerio entre los leprosos, lo encuentro despues de todo bien ligero e incluso agradable para mí, atreviéndome a decir como San Pablo -Estoy muerto y mi vida está escondida con Cristo en Dios-".
|
Oraciones |
Enlaces |