POR SIEMPRE SEA ALABADO
JESUS SACRAMENTADO

Carta Pastoral del Cardenal Arzobispo de Santiago
sobre el culto al Santísimo Sacramento.


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V. CONCLUSION

107. Al concluir estas líneas, estoy consciente de que mis palabras son limitadas para exponer un misterio tan admirable como el de la Eucaristía. Sin pretender abarcar todos sus aspectos, me ha guiado el deseo imperioso de ayudar a nuestra Arquidiócesis en su camino de santidad recordando a las comunidades y a todo católico que la Eucaristía pueda ser, en verdad, "la fuente y la cumbre" de la vida. Más aún, que sea como nuestro gran tesoro y allí estará nuestro corazón (Mt. 6,21).

108. En estos tiempos de nueva evangelización, y en lo inmediato de la celebración del IX Sínodo arquidiocesano necesitamos del ardor divino que brota del Sacramento del Amor; de lo contrario, incluso los mejores proyectos pastorales resultarían estériles.

109. Una Iglesia contemplativa y en adoración, es una Iglesia que sabe reconocer a su Señor, y sabe hacer suyos "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las alegrías de los hombres" (Gaudium et Spes, n. 1). Es el signo de una Iglesia que se renueva permanentemente y que nos hace testigos y apóstoles.

110. Por eso encomiendo a María, Madre de la Iglesia, y primer Tabernáculo para Jesús, que estos deseos sean acogidos por todos los fieles de la Arquidiócesis y cada uno en particular, como también cada comunidad o institución eclesial, saque las conclusiones y ponga los medios necesarios y eficaces para extender, con fe y aprecio, a su vida y jornada de trabajo su alabanza y su actitud eucarística ( actitud de entrega), enriqueciéndose así personal y comunitariamente, con el sacramento de la presencia resucitada del Señor. Y que en una continua actitud de fe y acogida hacia Cristo, que en el misterio eucarístico nos ha dado prueba de la intensidad de su amor, se anide en cada uno de nosotros toda la riqueza de una vida de comunión con Cristo, dando cada día una respuesta con mayor ardor al Señor; respuesta de adhesión vital a El, respuesta que no es otra que la de la Virgen María: "Hágase en mí según tu palabra" (Lc.1,38.).

 

¿Qué le ha parecido este llamado de su Pastor
al culto eucarístico cuando la Iglesia tiene hoy
tanta necesidad de ser testimonio de santidad
ante el mundo actual? ¿Qué cosas puede comentar
y sugerir para un mejor culto al Santísimo?

 

+CARLOS OVIEDO CAVADA
Cardenal Arzobispo de Santiago

 

SANTIAGO, 4 de Abril de 1996, Jueves Santo.


 
POR SIEMPRE SEA ALABADO
JESUS SACRAMENTADO

Carta Pastoral del Cardenal Arzobispo de Santiago
sobre el culto al Santísimo Sacramento.


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